La historia de Bugatti está forjada a través de modelos legendarios, coches que han conquistado victorias en los circuitos para llevar a la firma al más alto nivel. Sobre todo en aquellos primeros tiempos de pioneros de la competición automovilística. Uno de esos coches inolvidables es el Bugatti Type 35, que, cien años después, sigue demostrando sus virtudes.
Cuando Ettore Bugatti presentó el Type 35 en el Gran Premio de Lyon de 1924, el automóvil tenía una filosofía de construcción basada en la ligereza extrema, el equilibrio y la precisión mecánica. En su andadura, el modelo acumuló más de 2.500 victorias en carreras de carretera, rallyes, pruebas de velocidad… convirtiéndose en el coche de competición más laureado de su época. Por sus cockpits pasaron figuras como William Grover-Williams, Albert Divo y Tazio Nuvolari, pilotos que definieron el Grand Prix de finales de los años 20.

Y la sensación de conducir un Type 35 en 2026 es exactamente la misma, reproduce la misma experiencia que vivían sus pilotos originales: cabeza por encima de la carrocería, completamente expuesto, con el sonido del motor llenando el ambiente y el olor a combustible y aceite como presencia constante. Las vibraciones transmiten de forma continua información sobre el estado del coche y del asfalto. Thierry Stapts, propietario de un Type 35 blanco que lleva siete años pilotando, lo describe como algo situado a medio camino entre un coche de carreras y una motocicleta.
En palabras de este piloto aficionado, la dirección comunica cada irregularidad del trazado. El motor mantiene su carácter original. Conducir el Type 35 con eficacia exige comprender las demandas del coche y trabajar con él, no contra él. Tras siete años al volante, Stapts afirma seguir aprendiendo.
El trabajo invisible de mantener una joya

Y para seguir aprendiendo es necesario mantener en perfectas condiciones el coche. Tener un Type 35 en condiciones de carrera en 2026 es una tarea de alta especialización. Las piezas escasean y en muchos casos deben fabricarse desde cero. Gran parte de los componentes que mantienen en activo a los Bugatti históricos procede del Reino Unido, donde varios especialistas continúan fabricando repuestos año tras año. Es lo que comenta Pascal Dussouchet, mecánico de Stapts y especialista en Bugatti históricos. Él es el responsable de que el coche siga siendo competitivo y seguro.
Porque a pesar de su edad, los Bugatti Type 35 tienen por delante trabajo, un calendario de eventos y competiciones exigente. Entre ellos se incluye el Gran Premio de Mónaco Histórico, Le Mans Classic, Goodwood y Angoulême, entre otras pruebas. Stapts tiene especial predilección por Villareal, en el norte de Portugal, y su próxima cita es Donington Park.

Mónaco ocupa un lugar particular en este calendario. Las calles del Principado fueron escenario de la victoria de Grover-Williams en el primer Gran Premio de Mónaco de la historia, en 1929, al volante de un Type 35B. El mismo modelo que entonces marcó la historia es el que hoy sigue compitiendo, en manos de quienes han asumido la responsabilidad de mantenerlo en movimiento.
Imágenes Bugatti Type 35
Fotos: Bugatti















