Polestar no podrá vender coches nuevos en Estados Unidos a partir de 2027. La decisión del gobierno estadounidense, que prohíbe la comercialización de vehículos con tecnología china, ha dejado a los 32 concesionarios de la marca mirando al abismo. No tienen un plan claro para liquidar las 2.800 unidades que aún están por llegar, ni para mantener el servicio postventa.
La noticia, adelantada por The Drive, pilló por sorpresa a la red de distribución. Algunos concesionarios aseguran que vieron venir el problema, pero sus peticiones para integrarse en los espacios de Volvo —también participada por Geely— fueron ignoradas. Ahora, con la prohibición en firme, la casa matriz sueca se lava las manos: «Volvo y Polestar son compañías diferentes y tienen redes de distribución y acuerdos de servicio separados», ha declarado un portavoz.
Una prohibición con fecha de caducidad
La norma que impide vender coches con tecnología de origen chino se ha aplicado de forma fulminante a Polestar. Aunque la compañía seguirá operando en otros mercados, la salida forzosa del estadounidense trastoca por completo su estrategia global. Los 32 puntos de venta repartidos por el país se enfrentan a la paradoja de tener que vender un stock de vehículos de 2026 en pleno 2027, sin saber si los clientes querrán comprar una marca que se queda sin respaldo oficial.
«Estaremos vendiendo estos coches de 2026 mediado 2027. No tengo ni idea de cuál será la demanda del consumidor. Va a tener que ser el _leasing_ más barato y arriesgarnos», confesó un concesionario a The Drive bajo condición de anonimato. La incertidumbre es total.
La situación es tan excepcional que Matthew Haiken, presidente de Prestige Auto Collection Group, admite que no sabe qué hacer con el edificio que está a punto de terminar para su concesionario en Nueva Jersey. «No sé qué voy a hacer con mi edificio. No creo que ninguno de los 32 concesionarios sepa qué va a pasar con sus inmuebles», declaró.
Los concesionarios, atrapados en la incertidumbre
El caso de Polestar Los Ángeles, propiedad de Galpin Motors, ejemplifica el desorden. En menos de una semana, la dirección anunció por correo electrónico que las ventas se consolidarían en el campus de Volvo en North Hills y que el _showroom_ de Beverly Hills cerraría. La mudanza, según Polestar, estaba planeada «desde hace tiempo» y no guarda relación con la prohibición. Pero el mensaje a los clientes fue confuso y precipitado.
El enfado de los distribuidores se mezcla con el pragmatismo. Muchos esperan que el stock de vehículos de ocasión procedentes de _leasing_ que venzan el próximo año les permita mantener cierta actividad. «Una vez que se acabe el inventario de 2026, podremos vender los coches de _leasing_ que vuelvan como queramos. Volvo no nos puede decir qué vehículos de ocasión podemos o no vender», señaló Haiken.

Otros concesionarios, como el de Tampa o Austin, apenas tienen respuestas para sus empleados. «No estoy seguro, todavía no nos han dicho nada», contestó un vendedor de Austin. En Miami, un comercial admitió: «Aún tenemos muchas reuniones y comunicación pendiente. Ahora mismo seguimos operando con normalidad, pero está claro que a la larga esto no es normal».
Vender 2.800 coches de una marca que se queda sin respaldo oficial es como organizar una fiesta a la que nadie ha sido invitado.
La prohibición no afecta a las ventas de Polestar en España, donde la marca sigue operativa. Sin embargo, el golpe en el mercado estadounidense pone en cuestión la viabilidad a largo plazo de la firma y su dependencia de la tecnología china. Geely, propietaria de la marca, tendrá que redefinir la estrategia si quiere mantener la confianza de los inversores y de los clientes europeos.
Información útil para el conductor
- ¿Afecta a España?: La prohibición es exclusiva de Estados Unidos. Los concesionarios y el servicio técnico en Europa siguen funcionando con normalidad.
- Modelos afectados: La medida impide vender los Polestar 4 y el futuro Polestar 3 en EE. UU. En España, la gama se mantiene sin cambios.
- Garantía y mantenimiento: Si eres propietario de un Polestar, el servicio oficial en España está garantizado. Ante cualquier duda, contacta con tu concesionario más cercano.
- Curiosidad: En Suecia, Polestar comparte espacio con Volvo en los mismos concesionarios y vende más que su matriz. La situación en EE. UU. es una anomalía que no se replica en Europa.

