Se acabó pisar el acelerador en las carreteras secundarias creyendo que no hay control. La Dirección General de Tráfico acaba de anunciar 40 nuevos puntos de control de velocidad que empezarán a funcionar el 1 de junio, y la factura por pasarse de frenada puede ser de órdago: hasta 600 euros de multa y 6 puntos del carné que se esfuman de un plumazo.
No es una sorpresa. La DGT lleva meses insistiendo en que las vías convencionales son el talón de Aquiles de la siniestralidad: concentran el 70% de los accidentes mortales, según sus propios datos. Y estos nuevos radares, que se repartirán por todas las comunidades autónomas, apuntan directamente a tramos donde los excesos de velocidad y las salidas de vía son habituales.
Dónde instala la DGT estos radares y por qué en secundarias
El plan no es caprichoso. Las carreteras de doble sentido sin mediana presentan colisiones frontales y laterales mucho más letales que las autovías. La velocidad inadecuada está detrás de uno de cada cuatro siniestros con víctimas. Por eso, la DGT ha seleccionado puntos donde los mapas de calor de accidentes y las mediciones previas con cinemómetros en vehículos camuflados arrojan cifras preocupantes.
Los nuevos dispositivos son radares fijos de última generación, algunos de ellos con tecnología láser y capacidad para multar en ambos sentidos de la marcha. Se ubicarán, según ha detallado la nota oficial de la DGT, en carreteras de titularidad estatal, autonómica e incluso local, con especial incidencia en el norte y el este peninsular, donde la siniestralidad ha repuntado este año.
Qué multas te pueden caer: hasta 600 euros y 6 puntos
La cuantía depende del exceso. No es lo mismo ir a 101 km/h en un tramo limitado a 90 que pisar a fondo en una zona de 50. La Ley de Tráfico establece diferentes horquillas, y en las secundarias, donde la velocidad genérica suele ser de 90 km/h para turismos (o inferior en trazados específicos), los márgenes se estrechan. Si la vía está señalizada a 70 km/h y circulas a 141 km/h, por ejemplo, la sanción salta de los 300 euros y 2 puntos al máximo de 600 euros y 6 puntos si superas en más de 60 km/h el límite.
Aquí te dejo la escala que aplica la DGT en carreteras convencionales para que te hagas una idea:
- Hasta 20 km/h de exceso: 100 €, sin puntos (leve).
- De 21 a 30 km/h: 300 € y 2 puntos.
- De 31 a 40 km/h: 400 € y 4 puntos.
- De 41 a 50 km/h: 500 € y 6 puntos.
- De 51 a 60 km/h: 600 € y 6 puntos.
- Más de 60 km/h: delito penal (prisión de 3 a 6 meses o multa de 6 a 12 meses, y trabajos en beneficio de la comunidad).

Ojo, porque si pagas en los primeros 20 días naturales desde la notificación, la multa se reduce a la mitad. Es decir, esos 600 euros se quedan en 300 si no recurres y abonas pronto. Eso sí, los puntos no se negocian: caen igual.
Cómo evitar el radarazo y no dejarte el sueldo en la carretera
La receta es simple, pero pocos la siguen al dedillo: levanta el pie del acelerador en cuanto veas la señal de límite. Muchos conductores desconocen que los radares fijos están calibrados para medir con precisión incluso en curvas y cambios de rasante, y que los nuevos modelos no necesitan flash visible para captar la matrícula.
Además, las carreteras secundarias suelen esconder radares móviles de la Guardia Civil en furgonetas camufladas. La mejor defensa es circular a la velocidad indicada, pero también conviene revisar el cuentakilómetros: los neumáticos desgastados pueden falsear la velocidad real y hacer que creas que vas a 90 cuando en realidad vas a 96.
Si tienes un navegador o app con avisos, mantenlo actualizado; aunque la DGT suele tardar unos días en incluir los nuevos radares en sus listados oficiales, las bases de datos colaborativas los registran casi al instante. Pero recuerda: no se trata de esquivarlos, sino de no darles motivos para multarte.
Información útil para el conductor
- Fecha de activación: 1 de junio de 2026. A partir de ese día, los 40 radares empezarán a sancionar.
- Ubicaciones exactas: la DGT no publica los puntos kilométricos concretos por motivos operativos, pero ha adelantado que estarán señalizados con carteles informativos previos, como exige la normativa.
- Sanción máxima: 600 € y 6 puntos por superar en más de 51 km/h el límite en vías convencionales. Con pronto pago, 300 €.
- Consejo de Merca2 Motor: en carreteras secundarias, el margen de error del radar es de 5 km/h para velocidades inferiores a 100 km/h. Si el límite es 90, el radar salta a 96 km/h reales. No te confíes.
- Curiosidad: en países como Francia o Italia, la tolerancia en carreteras secundarias es menor (5 km/h fija), y las multas por exceso grave pueden llegar a 750 € y la retirada inmediata del permiso. Aquí todavía estamos lejos de esa dureza, pero la tendencia es al alza.

