La política y los negocios suelen ir de la mano, pero en ocasiones, las decisiones estratégicas pueden desencadenar verdaderos terremotos. Ese parece ser el caso de Tesla, la compañía liderada por Elon Musk, que podría enfrentar un golpe significativo en California debido a su apoyo tácito a las políticas de Donald Trump. La controversia gira en torno a los subsidios para vehículos eléctricos y las consecuencias de su posible eliminación.
1El fin de los subsidios: un desafío anunciado
La administración de Trump ha prometido eliminar los créditos fiscales federales para la compra de vehículos eléctricos, un incentivo que otorga hasta 7.500 dólares por unidad. Este movimiento amenaza directamente a fabricantes como Tesla, que se han beneficiado históricamente de estos programas. Musk, sin embargo, ha expresado su respaldo a esta decisión, argumentando que Tesla es lo suficientemente fuerte para mantenerse sin subsidios, mientras que otros competidores podrían sufrir más.
No obstante, las palabras de Musk no han sido bien recibidas en California, un estado que representa casi la mitad del mercado de Tesla en Estados Unidos. El gobernador Gavin Newsom ha propuesto crear un programa estatal de subsidios para compensar la eliminación del crédito federal, pero con una cláusula sorprendente: Tesla podría quedar excluido. Esta decisión estaría basada en fomentar la competencia en el mercado de vehículos cero emisiones, aunque las tensiones políticas entre Musk y Newsom parecen jugar un papel clave.


