Cambios en la ITV: revisión obligatoria de baterías y ADAS para coches eléctricos

La UE aprueba la actualización de la normativa que obligará a comprobar el estado de las baterías de alta tensión y los sistemas de ayuda a la conducción. Los países tienen tres años para implantar las medidas.

Si tienes un coche eléctrico, híbrido enchufable o cualquier modelo moderno plagado de asistentes a la conducción, la ITV que conocías está a punto de cambiar. La Unión Europea ha dado luz verde a una actualización de la normativa de inspección técnica que por primera vez hará obligatorias comprobaciones específicas en baterías de alta tensión, cableado y sistemas ADAS. Y sí, también le pondrá más difícil el truco a quien manipule el cuentakilómetros.

Hasta ahora cada país iba por libre al inspeccionar un eléctrico. No había un criterio común para revisar la batería de tracción ni los conectores de carga más allá de un vistazo general. Con uno de cada cinco coches nuevos enchufables en Europa, Bruselas ha decidido que toca ponerse serios. La actualización del paquete de ITV —respaldada por el Consejo de la UE— obligará a realizar comprobaciones visuales del estado de la batería, el cableado de alta tensión, el puerto de carga y, en función del diseño del vehículo, pruebas de funcionamiento eléctricas.

El cambio no es menor: las estaciones tendrán que formar a sus inspectores y dotarse de equipos capaces de medir aislamientos, resistencia de puesta a tierra y posibles fugas de corriente. En la práctica, si la carcasa de tu batería presenta golpes o el conector de carga tiene holgura, la ITV podrá marcarlo como defecto grave.

Publicidad

El otro gran foco son los sistemas ADAS. Frenada autónoma de emergencia, mantenimiento de carril, reconocimiento de señales o control de crucero adaptativo llevan años salvando vidas, pero una cámara descalibrada por un simple cambio de parabrisas o un sensor sucio puede convertir una ayuda en un peligro. La nueva ITV incorporará protocolos para verificar que sensores, cámaras y radares funcionan dentro de los parámetros de fábrica. Aún no se ha detallado si se exigirá una diagnosis electrónica completa o bastará con un test funcional, pero la calibración será clave.

Un sensor mal ajustado engaña al sistema y puede frenar cuando no debe o no frenar cuando debe.

La reforma ataca también una de las picarescas más silenciosas: el fraude del kilometraje. La idea es crear bases de datos nacionales donde fabricantes y talleres autorizados registren las lecturas del cuentakilómetros en cada intervención, de modo que en la ITV se pueda cruzar la información y detectar incoherencias. Si el coche marcaba 120.000 km en la revisión de los 60.000, algo no cuadra.

En el capítulo de emisiones, los diésel y gasolina no se libran. Los nuevos métodos de medición serán más sensibles a los óxidos de nitrógeno (NOx) y a las partículas ultrafinas. Además, se abre la puerta al uso voluntario de sistemas de teledetección que miden emisiones y ruido sin parar el vehículo. Para el conductor de a pie significa que una ITV desfavorable por humos será más probable si el mantenimiento no está al día.

Otras novedades incluyen certificados digitales integrados en la identidad digital europea, permisos temporales de inspección válidos seis meses en otro Estado miembro y controles en carretera para furgonetas, con el objetivo de que al menos el 10% de los vehículos pesados pase una inspección móvil. La periodicidad de las revisiones no varía, así que tú coche seguirá pasando la ITV cuando toque, pero lo que te van a mirar será bastante más exhaustivo.

Los países tendrán tres años desde la aprobación definitiva de la directiva para adaptar su legislación. En España, eso nos sitúa en el horizonte de 2029, aunque parte de los controles —sobre todo los visuales de batería y ADAS— podrían adelantarse si el ministerio decide pisar el acelerador.

Información útil para el conductor

  • Base legal: propuesta de actualización del Reglamento de ITV respaldada por el Consejo de la UE; los Estados miembros deberán transponerla en un plazo de tres años.
  • Novedad principal: revisión obligatoria de baterías de alta tensión, cableado y puerto de carga en eléctricos e híbridos enchufables, más verificación de sistemas ADAS.
  • Objetivo del control de kilometraje: crear bases de datos interoperables para detectar manipulaciones y reducir el fraude en la reventa.
  • Consejo de Motor16.com: si tienes un coche con ADAS, tras un cambio de parabrisas o un golpe en el paragolpes delantero, exige al taller la recalibración de los sensores; ahorrarás disgustos en la próxima ITV.