ZBE Ourense: multas de 200 euros sin señalización ni cámaras que confunden a los conductores

La fase sancionadora comenzó el 1 de julio sin las 28 cámaras previstas ni señalización en las calles, lo que genera dudas sobre la legalidad de las multas. Los conductores desconocen el perímetro exacto y la policía local aún no tiene instrucciones.

Desde el 1 de julio, entrar en la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Ourense con un coche sin etiqueta ambiental cuesta 200 euros. Pero la medida ha arrancado en medio de un desconcierto general: no hay una sola señal en las calles que indique el perímetro ni funcionan las 28 cámaras de videovigilancia que deberían controlar los accesos.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: la ZBE de Ourense ya está activa con multas de 200 euros, pese a que la señalización sigue sin instalarse y la Policía Local no ha recibido instrucciones para sancionar.
  • Cómo te afecta: si tu vehículo no tiene etiqueta ambiental de la DGT y circulas por el interior del perímetro, arriesgas una sanción aunque no veas ninguna advertencia en la calle.
  • Puntos clave y plazos: la fase sancionadora entró en vigor el 1 de julio de 2026; el contrato para instalar 28 cámaras y la cartelería se licitó en junio y aún no se ha ejecutado. El alcalde reconoce que el sistema no está preparado.

La ZBE arranca sin señalización ni vigilancia

La ordenanza municipal que regula la Zona de Bajas Emisiones de Ourense establece un régimen sancionador con 200 euros de multa para quienes accedan sin autorización. Sin embargo, el día en que comenzaron las multas no había ni un solo panel físico que delimitara la zona, tal y como informó Faro de Vigo. Encontrar un letrero vertical con el conocido pictograma de un coche emitiendo humo es imposible.

El Ayuntamiento, gobernado por Gonzalo Pérez Jácome, licitó a principios de junio el contrato para instalar 28 cámaras de videovigilancia y la señalización completa, con un presupuesto de más de 700.000 euros. Los trabajos aún no han comenzado, por lo que la vigilancia automática de matrículas brilla por su ausencia. La única referencia pública es una infografía explicativa alojada en la página web municipal.

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La Policía Local tampoco dispone de directrices claras. Según el Sindicato Profesional de Policías Municipales de España (SPPME), los agentes carecen de formación específica y, ante las consultas de los vecinos, se limitan a remitir a la web del Concello. «Directrices internas, cero», resume Bautista Rodríguez, delegado del sindicato, que denuncia que la «revolución del tráfico» se ha hecho «a costa del colectivo más afectado».

Conductores perdidos entre la ZBE y la zona peatonal

El caos se agrava porque solo seis de los trece accesos al perímetro coinciden con la zona peatonal. En los otros siete puntos, los conductores no saben dónde empieza la restricción. Un ejemplo citado por el diario gallego es el cruce de la calle Ramón Cabanillas con la avenida da Habana: la ZBE impide el paso de coches sin etiqueta desde ese punto, un tramo muy usado para buscar aparcamiento.

Los testimonios recogidos muestran la perplejidad ciudadana. «De diez personas que pasan por aquí, nueve no tendrán ni idea», afirmaba un vecino. Una pareja llegada de León, que había revisado la normativa, respiró aliviada al comprobar que su coche de 2006 tenía etiqueta C, pero reconocieron que otros visitantes podrían no correr la misma suerte. E incluso escenas surrealistas: una pareja de ancianos intentaba pagar en un parquímetro de zona azul que está suspendido desde enero, pero que sigue intacto en la calle.

Entrar en la ZBE sin etiqueta ya es sancionable, pero ni los conductores ni la policía local tienen claro dónde empieza la restricción.

Jácome responsabiliza al Estado y retrasa la medida

El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, ha insistido en redes sociales en que la ZBE se implanta «por obligación estatal». Reconoce abiertamente que el Ayuntamiento retrasó la puesta en marcha todo lo posible: «La obligación era realmente para finales de 2025, pero lo hemos retrasado lo máximo posible», escribió en una publicación en la que no hizo mención alguna a la falta de señales ni cámaras.

Mientras tanto, el desconcierto persiste. Los conductores que no han consultado la web municipal —o que, simplemente, la consultan pero no logran identificar sobre el terreno dónde empieza la restricción— circulan con la incertidumbre de si un día recibirán una multa. La ordenanza habilita a los agentes a sancionar de forma manual, pero la ausencia de instrucciones hace que, de momento, esa vía no se esté aplicando de forma sistemática.

Todo quedará, en teoría, atado cuando se instalen las 28 cámaras y la cartelería. Hasta entonces, la ZBE de Ourense funciona como un espacio legal con sanciones en vigor, pero con un vacío técnico que siembra dudas sobre la validez de futuras denuncias. Mientras, el Ayuntamiento no ha dado una fecha concreta para que la señalización sea una realidad.

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