Comprar un coche de segunda mano con historial de riesgo puede costarte más de 1.500 euros en el taller si no compruebas antes su pasado. Un informe elaborado por CARFAX sobre cerca de 5 millones de operaciones del primer semestre de 2026 confirma que el 61% de los turismos de ocasión más vendidos en España supera los 15 años de antigüedad.
El dato no es solo una cifra de envejecimiento del parque: a más años, más probabilidad de rodajes elevados, mantenimientos irregulares y siniestros mal reparados que acaban en avería. Por eso conviene revisar el historial de ITV, el kilometraje y los incidentes antes de pagar.
Qué dice el historial: el 61% de los coches usados supera los 15 años
Según el informe, seis de cada diez compradores de ocasión se decantan por vehículos marcadamente veteranos. Lejos de rejuvenecer, la demanda en el mercado usado se concentra en coches con más de 15 años, rodajes muy elevados y un abanico importante de riesgos mecánicos y administrativos en su historial.
Ojo a este matiz: la antigüedad por sí sola no es el problema; lo es comprar sin saber si el vehículo arrastra deudas mecánicas. Un coche de 2008 con buen historial puede dar menos sustos que uno de 2018 con averías mal resueltas.
Un coche viejo con historial claro es más fiable que un usado reciente con reparaciones mal documentadas.
Cómo compruebas el kilometraje y el historial de la ITV en minutos
La forma más fiable es cruzar dos documentos: el informe del vehículo de la DGT y un informe de historial independiente como el que elabora CARFAX. En el primero aparece el registro de la ITV con el kilometraje anotado en cada inspección; si las cifras no cuadran o hay saltos hacia atrás, desconfía.
Antes de firmar, revisa estos tres puntos:
- Kilometraje: compara el cuentakilómetros con el registro de las inspecciones de ITV.
- Historial de siniestros: consulta si el coche sufrió daños estructurales o reparaciones de chapa mal registradas.
- Mantenimiento: si no hay facturas de correas, aceite o revisiones, asume que tocará ponerse al día en el taller.
Con estos datos sobre la mesa sabrás si merece la pena pagar el precio que piden o si conviene negociar. Y, lo que es más importante, evitarás heredar una avería que se dispare en el taller.
Antes de firmar: qué costes evitas al revisar el pasado
Si pasas por alto el pasado del coche, la factura puede aparecer en forma de una avería grave: una correa de distribución a punto de romper, un turbo con juego o un fallo de inyección no diagnosticado. Cualquiera de esas reparaciones puede superar los 1.500 euros en un taller, sin contar la inmovilización del vehículo.
En cambio, revisar el historial te cuesta muy poco. Las consultas oficiales tienen un precio bajo y muchos informes comerciales permiten una primera comprobación básica. Frente a los 1.500 euros de una avería heredada, la diferencia es clara.
Este es el contexto que explica el auge de los coches veteranos: con los precios de los seminuevos al alza, muchos compradores bajan la antigüedad exigida sin exigir un historial limpio. El resultado es un parque de ocasión envejecido y, con él, un traslado del riesgo del vendedor al comprador. La revisión previa no es un trámite: es el único cortafuegos real contra una factura que nadie espera a los quince días de estrenar coche usado.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: el kilometraje, los siniestros y el historial de la ITV del coche usado antes de comprar.
- Cómo hacerlo: consulta el informe de la DGT y un historial independiente; si hay dudas mecánicas, acude a un taller de confianza.
- Cuánto cuesta: una comprobación básica sale por menos de 20 euros; no revisarlo puede acabar en una avería de más de 1.500 euros.


