Aumenta el gasto en mantenimiento del coche: cómo ahorrar tras una subida del 35%

El gasto medio por hogar en mantener el coche se ha disparado un 35% en cinco años, hasta los 754 euros anuales. Apostar por el mantenimiento preventivo y saber qué revisiones puede hacer uno mismo son las claves para contener la factura del taller.

Mantener el coche en condiciones cuesta hoy un 35% más que hace cinco años. Según los últimos datos del INE recogidos por la Federación Española de Empresarios Profesionales de Automoción (Conepa), el gasto familiar medio en taller ha pasado de 563 a 754 euros anuales. Una subida que invita a revisar los hábitos de mantenimiento para que la factura no se dispare.

El coste real de mantener el coche en 2026

La encuesta de presupuestos familiares del INE, correspondiente a 2025 (últimos datos consolidados), refleja un cambio significativo. En 2021, los hogares destinaban 563 euros de media al mantenimiento y la reparación del vehículo. El año pasado, esa cifra había escalado hasta los 754 euros, con un incremento porcentual del 35% respecto al punto de partida. En el mismo periodo, el gasto total de las familias creció un 20,3%, ocho puntos menos. Así, el peso del cuidado del coche sobre el presupuesto doméstico ha pasado del 1,93% al 2,15%.

Conepa subraya que esta evolución demuestra una mayor concienciación sobre la importancia del mantenimiento, aunque insiste en la necesidad de seguir reforzando las prácticas preventivas y reclama campañas de sensibilización y ayudas al usuario.

Publicidad

Checklist rápida

#Qué vigilarDetalle clave (y taller si es necesario)
1Aceite y filtroCambio cada 15 000‑20 000 km o un año. Puedes comprobar el nivel en casa, pero el cambio requiere taller.
2NeumáticosProfundidad mínima de 1,6 mm y presión correcta. La ITV lo sanciona y alargar su vida mejora el ahorro en carburante.
3Correa de distribuciónSustituirla según plazo (habitualmente cada 100 000‑150 000 km). Si rompe, la reparación puede superar los 1 500 euros.

Por qué sube la factura del taller

El encarecimiento no se explica solo por la inflación general. Los vehículos modernos incorporan más electrónica y sistemas complejos que elevan el coste de la mano de obra y los repuestos. Además, posponer revisiones sencillas —como un cambio de aceite o unas pastillas de freno— multiplica el desembolso cuando el daño se agrava. Apostar por el mantenimiento preventivo evita reparaciones de gran calado y, sobre todo, reduce el riesgo de quedarte tirado en carretera.

Un cambio de aceite a tiempo cuesta menos de cien euros; una rotura de motor por falta de lubricación puede superar los tres mil.

Dónde puedes ahorrar sin descuidar la seguridad

Comparar presupuestos entre talleres de confianza es un primer paso. Muchos de ellos ofrecen revisiones estacionales con descuento, sobre todo antes de los grandes desplazamientos de verano. Revisar tú mismo elementos básicos como luces, escobillas o niveles de líquidos puede evitar sustos en la ITV y también multas que se pueden ir hasta los 200 euros. Eso sí, cualquier intervención sobre frenos, dirección o sistemas eléctricos de seguridad exige recurrir siempre a un profesional.

El informe de Conepa llega en un momento en el que millones de conductores se preparan para las vacaciones. El organismo pide a las administraciones que impulsen ayudas directas para el mantenimiento, una reclamación que, de materializarse, podría aliviar el incremento del 35% que hoy asumen las familias. Hasta entonces, la mejor estrategia pasa por no dejar pasar las revisiones programadas y por hacer un seguimiento regular del estado de los componentes clave.

🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento

  • Lo que debes revisar: niveles de aceite y refrigerante, presión y dibujo de los neumáticos, estado de las luces y plazo de la correa de distribución.
  • Cómo hacerlo: comprobaciones visuales y de nivel puedes hacerlas en casa; los cambios de aceite, filtros o correa exigen acudir a un taller de confianza sin demora.
  • Cuánto cuesta: una revisión preventiva completa ronda entre 120 y 300 euros dependiendo del modelo y del kilometraje, un coste muy inferior al de una avería mayor no prevista.