El Yangwang Altior se presenta el 5 de noviembre: 5,5 metros, más de 1.100 CV y rival del Rolls-Royce Ghost

La marca de lujo del grupo BYD desvelará en Dubái una berlina de 5,5 metros con puertas de apertura inversa y un módulo LiDAR sobre el parabrisas. La mecánica sigue sin confirmar: puede ser 100% eléctrica o heredar el híbrido enchufable de 49 kWh del U8.

El Yangwang Altior se presenta el 5 de noviembre en Dubái. La nueva berlina de lujo de BYD mide 5,5 metros, apunta a más de 1.100 CV y llega con la misión de plantar cara al Rolls-Royce Ghost.

Yangwang, la marca de lujo del grupo BYD, ha publicado un teaser en vídeo con el perfil lateral del coche, y en esas imágenes ya se intuyen las claves: proporciones monolíticas, puertas de apertura inversa y unas llantas de diseño macizo que no desentonarían en un Ghost o un Phantom. Los detalles técnicos, eso sí, siguen bajo llave hasta la puesta de largo.

El único rasgo que rompe la lectura clásica es el módulo LiDAR sobre el parabrisas, un abultamiento en el techo delantero que recuerda al letrero de un taxi y que delata la apuesta por la conducción asistida. El LiDAR es un sensor que barre el entorno con pulsos láser y construye un mapa tridimensional de lo que rodea al coche; su presencia física implica hardware preparado para funciones de asistencia de alto nivel, aunque la marca no ha confirmado qué nivel SAE soportará el sistema.

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Cinco metros y medio para mirar al Ghost a la cara

Con 5,5 metros de longitud, el Altior se coloca en el mismo territorio métrico que el Rolls-Royce Ghost. El nombre no es casual: altior significa ‘más alto’ en latín, y en la jerarquía de la marca se sitúa por encima del SUV U8 y del superdeportivo U9. En su mercado local se venderá como Dingyao.

Esa cota tiene consecuencias muy concretas en el uso diario. Hablamos de una plaza de garaje de más de cinco metros y medio y de un radio de giro que exigirá eje trasero direccional si BYD quiere disimular el tamaño entre calles estrechas. También de un peso que, con batería de gran formato o sistema híbrido, condicionará el consumo real muy por encima de lo que declare cualquier ciclo de homologación.

Un coche de 5,5 metros y más de 1.100 CV no se mide por su potencia, sino por cuánto de su tecnología acaba llegando al resto de la gama.

Ficha técnica esencial

  • Longitud: 5,5 metros, dato publicado a falta de confirmación oficial en la presentación del 5 de noviembre.
  • Potencia: más de 1.100 CV, cifra coherente con los 1.180 CV del sistema híbrido enchufable del Yangwang U8.
  • Batería: 49 kWh si hereda el esquema del U8 (sin confirmar); la alternativa sobre la mesa es un tren motriz 100% eléctrico.
  • Autonomía eléctrica: más de 100 millas, unos 160 km, en el dato declarado para el U8 y sin ciclo de homologación especificado.
  • Arquitectura eléctrica: sin datos oficiales; una batería de ese volumen exigiría tensiones de 800V o superiores para no penalizar el tiempo de recarga.
  • Precio y llegada: por encima de los 100.000 euros, por debajo del Ghost y del Bentley Flying Spur; desvelo el 5 de noviembre en Dubái.

La incógnita mecánica: hasta 1.180 CV heredados del U8

BYD no ha confirmado qué hay bajo la carrocería. Las dos vías sobre la mesa son un tren motriz 100% eléctrico o un híbrido enchufable construido alrededor de un motor de gasolina de cuatro cilindros y una batería de gran capacidad. Lo que sí se puede descartar es un V12 como el del Ghost: la marca no tiene nada parecido en su catálogo.

La hipótesis más plausible pasa por reutilizar el esquema del Yangwang U8, que combina una batería de 49 kWh con un 2.0 de cuatro cilindros y declara 1.180 CV y 1.280 Nm de par. Una batería de 49 kWh es más grande que la de muchos eléctricos urbanos completos, y ahí está la clave: permite superar los 160 kilómetros de autonomía eléctrica sin encender el motor de combustión, suficiente para cubrir la semana laboral de un usuario urbano que cargue en casa.

Para el conductor, la diferencia entre ambas rutas es enorme. Un híbrido enchufable de este tamaño pesa más, obliga a mantener dos sistemas mecánicos y solo aprovecha su etiqueta de cero emisiones si se enchufa a diario. Un eléctrico puro, en cambio, obligaría a resolver la arquitectura de alta tensión para que una batería de semejante volumen no convierta cada recarga en una parada de una hora en corriente continua.

Qué cambia para el comprador europeo

El Altior no llegará a Europa a precio de ganga. La información publicada apunta a que se colocará por debajo del Ghost y del Bentley Flying Spur, pero por encima de los 100.000 euros que ya manejan el U8 y el U9, los dos modelos con etiqueta de seis cifras de la marca. La horquilla es coherente con lo que ofrece: más de cinco metros, LiDAR y una batería de gran formato.

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Ahí está la jugada industrial. BYD no necesita vender miles de unidades del Altior para rentabilizarlo; necesita demostrar que puede construir un coche de representación con la misma calidad percibida que un británico de Goodwood. Cada avance que estrene —sensórica, aislamiento acústico, puesta a punto del chasis— acabará bajando a los siguientes Yangwang y, con dos generaciones de distancia, a los BYD de volumen.

Quedan incógnitas que solo se resolverán en la cita de Dubái: potencia final, química de la batería, potencia de carga DC con su ventana de tiempo, nivel exacto de asistencia y precio de salida. La presentación del 5 de noviembre dará la ficha completa, y con ella sabremos si el Altior es un ejercicio de estilo o el primer coche chino que compite de verdad en el Olimpo del lujo de representación.

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