Xiaomi prepara un coupé eléctrico de 2.000 CV con cuatro motores para plantar cara a Porsche

El prototipo camuflado avistado en China incorpora un alerón de gran tamaño y un difusor inspirado en la competición. Podría estrenar la plataforma de motor cuádruple de 2.054 CV que Xiaomi presentó hace 18 meses.

Las primeras imágenes espía de un prototipo camuflado de Xiaomi en carreteras chinas apuntan a que la marca prepara un cupé eléctrico de altas prestaciones. Aunque los detalles técnicos son escasos, el vehículo podría estrenar el sistema de motor cuádruple de 2.054 CV que la compañía presentó hace 18 meses, un tren motriz que hasta ahora no se ha utilizado en ningún modelo de producción.

Un prototipo con aires de superdeportivo

Los planos filtrados muestran un cupé de dos puertas con una silueta que hereda las líneas fluidas del sedán SU7, pero con un ensanchamiento notable en los paneles traseros y nuevos apéndices aerodinámicos. El elemento más llamativo es un alerón trasero de enormes dimensiones, comparable al del Porsche 911 GT3 RS según los observadores, acompañado de un difusor de inspiración racing que sugiere una carga aerodinámica agresiva.

Los fotografiados también revelan branquias de ventilación de mayor tamaño detrás de las ruedas delanteras, contornos de puerta específicos y una franja luminosa trasera más fina que la del SU7. Las llantas, los pasos de rueda y los espejos parecen heredados del catálogo actual de la marca, lo que indica que algunos elementos se comparten con la berlina de producción. Todo apunta a un prototipo todavía en fase temprana de desarrollo, pero con claras pretensiones dinámicas.

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Ficha técnica esencial

  • Motorización: Se especula con un sistema eléctrico de cuatro motores (motor cuádruple), que podría alcanzar una potencia combinada de 2.054 CV.
  • Autonomía y batería: Datos no disponibles. Al tratarse de un prototipo en fase inicial, no se han filtrado cifras de capacidad energética ni autonomía.
  • Arquitectura eléctrica: No confirmada. La plataforma cuádruple presentada por Xiaomi hace 18 meses incluía suspensión activa y capacidad para gestionar altas potencias.
  • Diseño y aerodinámica: Cupé de dos puertas con alerón trasero de grandes dimensiones y difusor trasero, elementos que apuntan a un enfoque de altas prestaciones.
  • Fase de desarrollo: Prototipo inicial camuflado fotografiado en pruebas de carretera en China (julio 2026).

Una plataforma cuádruple que apunta a rivalizar con Porsche

El dato que más alimenta la expectación es la posible adopción de la plataforma de motor cuádruple con la que Xiaomi sorprendió al sector hace aproximadamente un año y medio. Aquel concepto, mostrado en un evento tecnológico, prometía 2.054 CV de potencia máxima y un sistema de suspensión activa capaz de variar la altura en milisegundos. De confirmarse, este cupé se convertiría en el primer vehículo de la marca en superar la barrera de los 2.000 caballos.

Hasta la fecha, ninguna berlina ni SUV comercializado por la firma china ha montado semejante despliegue técnico. La arquitectura cuádruple permitiría una vectorización del par por rueda, mejorando el paso por curva y la tracción. Si el prototipo llega a producción, pelearía en la misma liga que los superdeportivos eléctricos europeos, un territorio que Porsche domina con versiones extremas del Taycan pero que ve acercarse a rivales como Rimac o Lotus.

Más que un deportivo: lo que significa para Xiaomi

Xiaomi ha cimentado su reputación automovilística con el sedán SU7 y el SUV YU7, dos modelos que compiten en precio y tecnología, no en prestaciones puras. Un cupé de más de 2.000 CV cambiaría radicalmente la percepción de la marca, colocándola en el segmento de los superdeportivos de altas prestaciones y demostrando su capacidad para desarrollar plataformas punteras. La maniobra no es inocente: atacar a los fabricantes europeos en su propio terreno —los coches de altas emociones— sería un golpe de efecto de imagen y de ingeniería.

Un cupé de 2.054 CV con motor cuádruple situaría a Xiaomi como un competidor técnicamente capaz de inquietar a los grandes nombres del deportivo eléctrico europeo, si logra trasladarlo a la producción en serie.

No obstante, el camino hasta una posible comercialización está plagado de incógnitas. Ni la capacidad de la batería, ni los tiempos de carga, ni el precio, ni la fecha de lanzamiento tienen confirmación. Las imágenes espía solo demuestran que el proyecto existe, pero la brecha entre un prototipo rodante y un coche de calle homologado sigue siendo amplia. En el sector del automóvil, los ejercicios de estilo con potencia superlativa son frecuentes; llegar al concesionario es otra historia.

Mientras tanto, el rumor alimenta la conversación sobre la estrategia del gigante tecnológico chino, que en apenas cuatro años ha pasado de ser un fabricante de teléfonos a un actor relevante del vehículo eléctrico premium. Si el cupé cuádruple se materializa, el siguiente capítulo de esa historia podría escribirse con tracción a las cuatro ruedas y un alerón a la altura de los mejores circuitos.

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