El CEO del Grupo Volkswagen, Oliver Blume, acaba de soltar la frase que muchos conductores llevan años esperando: «Nuestros próximos coches eléctricos costarán lo mismo que los de combustión». Y no es un brindis al sol. Viene respaldado por una nueva plataforma, baterías más baratas y una tijera al presupuesto de software.
La promesa de Volkswagen: paridad total en los concesionarios
Blume desveló en una entrevista con Auto Express que la plataforma SSP permitirá igualar los costes de producción entre los modelos eléctricos y los que llevan motor de gasolina o diésel. Esto significa que un futuro ID. Golf no será más caro que el Golf actual con motor térmico.
Actualmente, el Grupo Volkswagen utiliza tres arquitecturas eléctricas: la veterana MEB (estrenada en 2019 con el ID.3), la más reciente MEB+ (orientada a modelos pequeños como el futuro ID. Polo) y la premium PPE, que comparten el Audi Q6 e-tron y el Porsche Macan eléctrico. Todas ellas tienen lógicas de coste distintas, y ninguna logra acercarse al precio de un equivalente de gasolina.
La receta: baterías LFP y un recorte drástico del software
Volkswagen ha identificado dos palancas clave para el abaratamiento. La primera es el cambio de las baterías de níquel-cobalto-manganeso (NCM) a las baterías LFP (litio-ferrofosfato), una tecnología más económica que ya usan algunos fabricantes chinos y que Tesla monta en sus versiones de acceso. Las celdas LFP no solo reducen el coste por kWh, sino que también eliminan materiales controvertidos como el cobalto.
La segunda palanca es aún más ambiciosa: una nueva arquitectura de software que permite ahorrar el 80% del coste en este apartado respecto a la plataforma MEB actual. Según Blume, «con una nueva estrategia de software podemos reducir el coste del software en un 80%». Esta simplificación se notará en menos unidades de control, menos cableado y un desarrollo más homogéneo entre marcas del grupo.
La clave no está solo en las baterías, sino en un rediseño del software que ahorra un 80% de costes frente a la arquitectura actual.
El directivo también apuntó que la eficiencia se extiende a la cadena de opciones. Puso un ejemplo escandaloso: Audi ofrecía hasta 150 volantes diferentes, una cifra que han reducido a 5. «Al final, al cliente no le importa, porque un volante es un volante», zanjó.
Qué modelos llegarán primero (y cuándo)
Audi será la marca encargada de estrenar la plataforma SSP, aunque aún no hay un modelo confirmado. Lo que sí sabemos es que los próximos compactos eléctricos de Volkswagen —el ID. Golf y el ID. Roc— la utilizarán. Ambos están previstos para finales de esta década, probablemente en 2028 o 2029. El ID. Golf, en concreto, se perfila como el heredero eléctrico del icónico compacto alemán, y con la SSP, su precio debería ser muy similar al de un Golf TSI o TDI equivalente.
Para el conductor español, esto podría traducirse en un ahorro de varios miles de euros al pasar de un eléctrico a uno de precio equivalente. Hoy un ID.3 parte de unos 38.000 euros, mientras que un Golf 1.5 eTSI arranca en torno a 27.000 euros. La diferencia es de más de 10.000 euros, que Volkswagen promete eliminar con la SSP.
Información útil para el conductor
- Anuncio oficial: Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen, en entrevista con Auto Express el 5 de junio de 2026.
- Plataforma clave: SSP (Scalable Systems Platform), que sustituirá a MEB y PPE a finales de esta década.
- Tecnología de baterías: LFP (litio-ferrofosfato), más barata que las NCM actuales.
- Reducción de costes: Se espera una paridad total entre el precio de un eléctrico y su equivalente de combustión (p. ej., ID. Golf al precio del Golf térmico).
- Curiosidad: Audi ha recortado su oferta de volantes de 150 a solo 5 opciones para ahorrar costes.

