El Tesla Model Y L, la variante alargada del crossover eléctrico más vendido del mundo, aterriza en el mercado con tres filas de asientos para seis pasajeros y un dato que sorprende: apenas pierde 3 km de autonomía frente al Model Y estándar. Con 4,97 metros de longitud y una batalla que crece 150 mm, el nuevo modelo se presenta ahora en Estados Unidos en una exclusiva edición Premium Launch Series antes de dar el salto a Europa, donde se fabricará en la Gigafactory de Berlín.
Tesla completa así el hueco que dejaron los Model S y Model X con una propuesta familiar que no renuncia ni a la digitalización ni a las funciones de conducción asistida que caracterizan a la marca. La gran baza está en las plazas extras, pero también en una pantalla central de 16 pulgadas, el sistema Full Self-Driving supervisado y la irrupción del asistente de inteligencia artificial Grok.
Un habitáculo para seis que no castiga la autonomía
El estiramiento de la carrocería eleva la distancia entre ejes hasta los 3.040 mm, lo que permite acomodar una tercera fila de asientos con dos plazas adicionales. A pesar de los 17,5 centímetros extra de voladizo trasero, la silueta apenas se diferencia de un Model Y convencional, salvo por unas ventanillas laterales más grandes, un spoiler posterior algo más pronunciado y una pintura exclusiva ‘Cosmic Silver’.
El espacio interior en el nuevo modelo de la marca de Elon Musk se traduce en 2.520 litros de capacidad máxima de carga con las dos filas traseras abatidas, lo que supone 425 litros más que la carrocería estándar. Los ocupantes de la tercera banqueta cuentan con airbags de cortina dedicados, un detalle que subraya el enfoque familiar del vehículo.
En el apartado energético, la versión AWD Premium Launch Series homologa 523 kilómetros de autonomía según el ciclo EPA —más exigente que el europeo—, apenas 3 km por debajo del Model Y de batalla corta. Mantener una autonomía prácticamente idéntica en un coche más grande y pesado es posible gracias a la eficiencia de la plataforma y a una gestión térmica afinada.
Con tres filas, pantalla de 16 pulgadas y solo 3 km menos de autonomía, el Model Y L demuestra que alargar la carrocería no tiene por qué acortar la experiencia de conducción eléctrica.
Pantalla de 16 pulgadas y Full Self-Driving supervisado
La cabina digital del Model Y L repite la fórmula minimalista de Tesla pero estrena una pantalla central táctil de 16 pulgadas con el sistema de infoentretenimiento basado en chip AMD Ryzen. Se complementa con una pantalla trasera de 8 pulgadas para los pasajeros de la segunda y tercera fila, que permite controlar climatización, multimedia y disfrutar de contenidos en streaming.
El vehículo incorpora el hardware más reciente de conducción asistida, con el sistema Full Self-Driving supervisado de Tesla. Monta cámaras perimetrales de alta definición, monitorización de ángulo muerto y un asistente de voz que integra Grok, la inteligencia artificial desarrollada por la compañía. Todo el conjunto recibe actualizaciones OTA que mejoran funciones sin necesidad de pasar por el taller.

Más familiar, más tecnológico: el relevo de los Model S y X
La llegada del Model Y L encaja con la estrategia de Tesla de optimizar su gama tras el cese de producción de los grandes sedanes y SUV que ocupaban el escalón más alto. El nuevo modelo no alcanza las cotas de lujo de aquellos, pero ofrece un interior mucho más aprovechable y una plataforma compartida que abarata costes y acelera la producción.
El precio de partida en Estados Unidos para la edición Premium Launch Series es de 61.990 dólares (unos 60.000 euros al cambio actual), unos 12.000 dólares por encima del Model Y AWD de batalla corta. Es previsible que, cuando la variante larga llegue a Europa, se ofrezcan otras configuraciones más accesibles.
Para el conductor que necesita espacio interior sin perder el ecosistema tecnológico de Tesla, el Model Y L resulta una alternativa lógica: seis plazas, un maletero gigantesco, la misma interfaz de pantalla y, sobre todo, una autonomía que apenas varía. Queda por ver cómo se adapta la maniobrabilidad en ciudad con la batalla alargada, aunque la dirección asistida y la respuesta del motor eléctrico se mantienen intactas.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: El Model Y L pierde solo 3 km de autonomía (523 km EPA) frente a los 526 km EPA del Model Y estándar, a pesar de medir 4,97 m y sumar una tercera fila de asientos.
- Lo que equipa: Pantalla central táctil de 16 pulgadas, pantalla trasera de 8 pulgadas, sistema Full Self-Driving supervisado con cámaras perimetrales y monitor de punto ciego, airbags de cortina para la tercera fila y asistente de IA Grok.
- Así te afecta como conductor: Disfrutas del mismo ecosistema tecnológico de Tesla (infoentretenimiento, conducción asistida y actualizaciones OTA) en un vehículo que añade dos plazas reales y un maletero enorme sin que la autonomía se resienta en el día a día.

