El coche que funciona con leña acaba de batir un récord de velocidad: 125 km/h

Un pick-up Chevrolet de 1983 alimentado con gas de madera ha logrado establecer una nueva marca mundial para vehículos propulsados sin gasolina. El sistema de gasificación, que no requiere modificaciones en el motor, abre una ventana a tecnologías alternativas casi olvidadas.

Un pick-up Chevrolet de 1983 acaba de demostrar que la movilidad sin gasolina no es solo cosa de eléctricos. Este vehículo, que no ha consumido una sola gota de combustible fósil en los últimos 100.000 kilómetros, ha establecido un récord mundial de velocidad para coches a gas de madera: 125 km/h en una milla de pie. La hazaña, realizada en un aeropuerto cerrado al tráfico en Estados Unidos, queda lejos de los números de un superdeportivo, pero rompe por completo los esquemas de lo que se puede lograr con un puñado de astillas y un motor de hace medio siglo.

El secreto del gas de madera: cómo funciona un motor con leña

Lejos de ser un experimento de laboratorio, la tecnología que impulsa a este Chevy se basa en el gas de madera, un combustible obtenido mediante la combustión parcial de biomasa en un dispositivo llamado gasificador. El sistema, montado artesanalmente detrás de la cabina del pick-up, quema astillas de madera en un cilindro metálico para liberar monóxido de carbono, que luego se combina con hidrógeno en el gasificador. Un filtro retiene la ceniza y el hollín, y una válvula de bola regula el caudal de gas hacia un motor V8 de 5.7 litros que data de 1972 y que no ha recibido ninguna modificación interna.

Según el vídeo documentado por el propietario del vehículo, el proceso de arranque recuerda al de una locomotora de vapor: hay que limpiar el filtro, encender un trozo de papel de periódico en la base del gasificador y esperar entre cinco y diez minutos hasta que el gas fluye con suficiente presión. Una vez en marcha, el motor ruge como cualquier otro V8 americano, pero su alimento son sacos de astillas en lugar de gasolina.

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La carrera: 125 km/h en una milla de pie con astillas como único combustible

El récord se batió en una milla de pie (1.609 metros) sobre una pista de aeropuerto en desuso. El Chevy aceleró desde parado hasta alcanzar una velocidad punta de 125 km/h, una cifra que, si bien no impresiona frente a los más de 300 km/h de muchos coches modernos, iguala al desempeño de utilitarios ochenteros y establece una nueva marca mundial para vehículos propulsados por gas de madera. La escasa competencia en esta categoría no resta mérito: es la primera vez que un coche de leña documenta una velocidad de tres dígitos en kilómetros por hora en una milla de pie.

Para llegar al aeropuerto, el pick-up recorrió 211 kilómetros por carretera con sus propias ruedas. Durante el viaje de ida y vuelta más la prueba de velocidad, el consumo medio se situó en torno a 38 kilogramos de astillas cada 100 kilómetros (aproximadamente 80,5 libras por 60 millas). Es un gasto energético un 15% superior al de la gasolina, según los cálculos del creador, pero si se dispone de biomasa barata o gratuita, la diferencia de coste resulta insignificante.

2026 Chevrolet pick-up leña. Imagen detalle.

El sistema ocupa buena parte de la caja de carga con los sacos de astillas, algo que para la prueba de velocidad se solucionó transportándolos en un remolque auxiliar para aligerar el vehículo. En el día a día, sin embargo, el espacio de carga se sacrifica en aras de la autonomía, un condicionante que hace esta solución poco práctica para la mayoría de los conductores, pero que demuestra hasta dónde puede llegar el ingenio cuando se une la mecánica con la sostenibilidad.

Qué supone este récord para el futuro de la movilidad alternativa

Desde una perspectiva española, la gesta invita a reflexionar sobre el papel de las tecnologías de combustión limpias en un parque automovilístico todavía dominante por los combustibles fósiles. Aunque la electrificación centra el debate público, el gas de madera representa una vía casi olvidada que en Europa vivió un breve renacer durante la Segunda Guerra Mundial con los llamados gasógenos, dispositivos que permitían circular a pesar de la escasez de gasolina. Hoy, con una conciencia ambiental mucho mayor, la combustión de biomasa se considera prácticamente neutra en carbono, ya que los árboles absorben CO2 durante su crecimiento y lo liberan al descomponerse de forma natural.

En España, donde la gestión forestal y el aprovechamiento de residuos de madera son temas recurrentes —especialmente en zonas rurales—, una tecnología como esta podría despertar interés en comunidades que buscan alternativas de movilidad de bajo coste y nula dependencia de combustibles importados. No obstante, los inconvenientes prácticos (el volumen de astillas necesario, el tiempo de arranque y la necesidad de limpieza frecuente) relegan por ahora esta solución al ámbito de la curiosidad y el récord.

Mientras tanto, la pequeña comunidad de aficionados a los vehículos con gasificador sigue creciendo en redes sociales, demostrando que la innovación en el mundo del motor no siempre llega de los grandes laboratorios, sino del taller de un youtuber estadounidense que convierte un viejo Chevy en un símbolo de lo que todavía es posible.

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La madera como combustible no es pasado: es una tecnología que, rescatada con ingenio, alcanza los 125 km/h sin emitir más CO2 que el que el árbol absorbió en su vida.

📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: 125 km/h de velocidad punta en una milla de pie, récord mundial para vehículos a gas de madera, con un consumo de unos 38 kg de astillas por cada 100 km.
  • Consejo práctico: Si viajas a Estados Unidos y ves un pick-up con un cilindro metálico en la caja, no es una barbacoa: es un coche que funciona con leña. No esperes recargarlo en la gasolinera, sino en el aserradero más cercano.
  • Así te afecta: Aunque en España no verás coches de leña en la M-30, este récord te recuerda que las alternativas a los combustibles fósiles van más allá de la batería; la biomasa bien gestionada puede tener un papel marginal pero simbólico en la movilidad del futuro.