Un ingeniero checo ha empleado 700 horas en construir un Škoda Kodiaq funcional… hecho de papel

Petr Seemann, aficionado al modelismo desde 2016, ha recreado el SUV de la marca a escala 1:10 sin planos oficiales, solo con fotografías y bocetos. El resultado es una maqueta con faros funcionales, dirección real y tapicería cosida a mano que ha sorprendido a los responsables de Škoda.

Hay quien construye maquetas siguiendo instrucciones. Y luego está Petr Seemann, que prefiere guiarse por su propia intuición. Este ingeniero de transporte checo, que en su día a día se dedica a programar semáforos, ha pasado año y medio de su tiempo libre —más de 700 horas en total— dando forma a una réplica del Škoda Kodiaq Sportline de segunda generación. Todo en papel y cartón. Todo hecho a mano. Y todo, según cuenta él mismo, empezando de cero.

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Sin planos, sin plantillas: solo fotos y paciencia

A diferencia de otros modelistas, Seemann no ensambla piezas prediseñadas ni sigue patrones de terceros: diseña cada elemento desde el principio. Para el Škoda Kodiaq, ni siquiera contó con la ventaja de unos planos técnicos completos al arrancar el proyecto.

«Empecé poco después de su presentación, así que tuve que esperar un tiempo a que estuvieran disponibles los planos técnicos», reconoce el modelista. Mientras tanto, fue avanzando con lo que tenía a mano: fotografías y bocetos con las especificaciones básicas del coche, que después volcó en AutoCAD (un programa gráfico para dibujo, diseño y modelado en 2D y 3D) para extraer medidas de detalle, como la posición exacta de los asientos en el interior.

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Škoda Kodiaq papel Petr Seemann
Petr Seemann partió de cero para construir la maqueta. Foto: Škoda

¿Por qué el Škoda Kodiaq y no otro modelo de la marca, como el sedán Superb, que también le gusta? La respuesta tiene que ver con la geometría. «El Superb tiene un diseño de pilar trasero muy complejo. En los SUV y los familiares, trabajar en este detalle es más sencillo», explica. Aun así, el proyecto no estuvo exento de quebraderos de cabeza: el parachoques delantero del acabado Sportline, admite, fue «probablemente la parte más difícil» de todo el proceso, resuelto a base de prueba y error.

Desde Škoda Auto valoran especialmente la elección del modelo. «El Kodiaq es un modelo de gran éxito que los clientes prefieren especialmente en las versiones con mayor equipamiento, entre las que se incluye el acabado Sportline», señala Petr Dvořák, del departamento de marketing de la marca checa.

Capas de pintura, cartón reforzado y un rojo muy pensado

Škoda Kodiaq papel Petr Seemann
Foto: Škoda

Par construir su Škoda Kodiaq de papel, Seemann ha pintado cada pieza de la carrocería con entre cuatro y cinco capas de pintura aplicadas sobre papel fotográfico brillante para maquetas, más una capa final de barniz transparente. Antes de eso, ha marcado los bordes y relieves con bisturí desde el reverso, y las piezas exteriores las ha reforzado con distintos tipos de cartón —desde el fino de las cajas de pañuelos hasta variantes más gruesas— unidos con adhesivos que varían según la pieza, desde pegamento instantáneo hasta barras y colas líquidas.

El color no fue una decisión al azar. Seemann eligió el rojo porque el tono más habitual se aproxima al «Rojo Terciopelo» de la gama Škoda. «También consideré el azul, pero no encontré un tono que coincidiera», comenta. Una elección que Dvořák respalda desde el punto de vista comercial: «El rojo realza el diseño deportivo del modelo Sportline y es muy popular entre los clientes que eligen esta versión».

Faros que se encienden, ruedas que giran y asientos cosidos a mano

Škoda Kodiaq papel Petr Seemann
Foto: Škoda

Lo que distingue a esta maqueta es el nivel de ingeniería que esconde por dentro. Seemann diseñó un sistema de dirección funcional en el eje delantero, calculado con precisión para que las ruedas —fabricadas en madera contrachapada laminada— giren. Incluso los discos de freno, en realidad arandelas atornilladas, y las pinzas, que permanecen fijas mientras las ruedas giran, reproducen el comportamiento real de un vehículo.

La iluminación es otro de los grandes protagonistas: faros delanteros y traseros funcionales, y una parrilla retroiluminada en la que cada nervadura es una pieza independiente. El plexiglás actúa como guía de luz para pequeños LED, en una solución que, según Tomáš Douběta, del departamento de Gestión de Producto de Škoda Auto, «es similar a la que se utiliza en la vida real». Por dentro, el interior forrado con papel de aluminio maximiza el reflejo de la luz, mientras que el salpicadero y las pantallas de infoentretenimiento también se iluminan.

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El interior, de hecho, es puro trabajo de artesanía textil. Cada asiento delantero se construye a partir de decenas de piezas de cartón individuales, tapizadas después con dos tipos de tela hasta reproducir el aspecto de un asiento deportivo con reposacabezas integrado, propio del Kodiaq Sportline. Las costuras se hicieron con hilo real, humedecido en pegamento y aplicado a mano, sin ayuda de pinzas, «para que no quedara rastro», detalla Seemann. Las ventanillas, por su parte, están fabricadas en Durofol, con una lámina para las zonas tintadas.

A todo ello se suman detalles menores pero igual de cuidados: manillas de puertas, retrovisores, limpiaparabrisas, salidas de aire acondicionado, pedales y un volante deportivo de tres radios que luce el logotipo clásico de Škoda, en un pequeño guiño a la época en que el modelo real entró en producción. La matrícula del coche, además, esconde un significado personal que el autor prefiere no desvelar.

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Del taller de un aficionado a las oficinas de Škoda

Škoda Kodiaq papel Petr Seemann
De izquierda a derecha: Petr Dvořák, del departamento de marketing de Škoda; Petr Seemann y Tomáš Douběta, del departamento de gestión de productos de Škoda. Foto: Škoda

Seemann documentó todo el proceso —desde los primeros bocetos hasta el resultado final— con fotografías y vídeo, y terminó llevando la maqueta terminada directamente a Škoda Auto, donde fue recibida con entusiasmo. No es su primer proyecto con la marca: antes del Kodiaq ya había recreado el Scala, y este SUV es, en total, su séptimo modelo desde que empezó con el modelismo en 2016. «Nunca me interesaron las maquetas clásicas; siempre he construido todo yo mismo», resume.

Un fenómeno más amplio: el modelismo Škoda no para de crecer

Škoda Kodiaq Sportline papel, Petr Seemann
Foto: Škoda

El Kodiaq de Petr Seemann es solo la punta del iceberg de una afición que sigue ganando adeptos en torno a la marca checa. La propia Škoda publica archivos de impresión en el portal Printables para que cualquier usuario pueda fabricar sus propios modelos en una impresora 3D, mientras que en la tienda online y los concesionarios de la marca se pueden adquirir maquetas en metal —tanto de modelos actuales como históricos— e incluso kits de montaje del Kodiaq. A eso se suma un universo paralelo de recortables con licencia y creaciones de aficionados, como la maqueta oficial de papel a escala 1:32 del Škoda Karoq, obra del modelista Pavel Skokan.

Más imágenes del Škoda Kodiaq Sportline de papel

Fotos: Škoda