Buell Leviathan: sus 401 CV solo alcanzan 287,3 km/h en su debut en Bonneville 2026

El V-Twin sobrealimentado de 1.190 cc prometía superar los 402 km/h. El deslizamiento sobre la sal y la falta de experiencia dejaron el registro muy lejos del objetivo.

La Buell Leviathan llegó a Bonneville con 401 CV y se marchó con 287,3 km/h. El ambicioso proyecto de Buell para la Semana de la Velocidad de Bonneville prometía superar los 402 km/h, pero la sal de Utah tenía otros planes.

Los números de la bestia: 401 CV y 293 Nm

El propulsor de la Leviathan parte de la plataforma de 1.190 cc de la marca, aunque completamente transformado para las pruebas de velocidad máxima. La cifra oficial de potencia es de 401,4 CV a la rueda trasera, con un par máximo de 293 Nm. La combinación de un V-Twin turbo y 401 CV a la rueda convierte a la Leviathan en una máquina extrema, pensada para superar los 402 km/h sobre el salar.

Buell no engañó a nadie: el Proyecto Leviathan era una preparación de Land Speed Racing, no una moto de calle. Sin embargo, una cosa es conseguir estas cifras en banco y otra muy distinta aprovecharlas sobre la superficie cambiante de Bonneville.

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Por qué la sal frenó a la Leviathan

Ni la moto ni su piloto, Jacob Stark, tenían experiencia previa en Bonneville. Antes de pensar en los 402 km/h, ambos tuvieron que superar el proceso de licencias de la organización. Los primeros pasos fueron conservadores: Stark debía demostrar progresivamente que podía controlar la Leviathan a velocidades cada vez mayores.

Buell Leviathan Bonneville

El verdadero obstáculo apareció al superar los 240 km/h. Al engranar la cuarta, la rueda trasera giraba a un equivalente de más de 320 km/h mientras la moto avanzaba bastante más despacio. La rueda patinaba sobre la sal. Y Stark gestionaba un derrapaje a más de 280 km/h mientras aprendía las particularidades del salar.

Según recoge SoyMotero, la lucha contra el deslizamiento del neumático fue el gran problema del proyecto. En carretera el agarre es relativamente alto; en Bonneville cambia de una zona a otra. Eso obligó a mantener el control de una moto de más de 400 CV en condiciones muy delicadas.

En Bonneville no basta con tener potencia: hay que conseguir que el neumático encuentre agarre y que el piloto pueda seguir acelerando.

Tras superar las etapas, Stark consiguió la categoría B y el equipo dispuso de unos 8 kilómetros para acelerar. Fue entonces cuando la Leviathan marcó 287,3 km/h, muy lejos de los 402 km/h previstos. Durante la Speed Week aparecieron problemas técnicos que obligaron a corregir sobre la marcha.

La moto combina elementos de la Super Cruiser con carrocería de la Hammerhead y la 1190RS, suspensiones FOX y llantas de aluminio forjado. Los bujes de piñón personalizados aguantan un límite mecánico de 483 km/h, un detalle que desvela la magnitud del proyecto.

Un debut que vale más de lo que dice la tabla

El resultado puede leerse como un fiasco, pero conviene contextualizar. La Leviathan no era una preparación acabada: era el primer capítulo de un desarrollo progresivo. Buell lo planteó así desde el principio. Stark necesitaba aprender a pilotar sobre sal, la moto necesitaba ajustes reales y el equipo necesitaba datos. Y los consiguió.

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En la clasificación del evento, la Leviathan apareció primero con 210,2 km/h en una de las tablas diarias. Elevar el registro hasta los 287,3 km/h en cuestión de días demuestra que el equipo fue capaz de mejorar la puesta a punto sobre la marcha. El salto de 77 km/h entre las primeras tablas y la marca final es el dato más esperanzador del proyecto.

La historia de Buell en competición de velocidad es corta pero intensa. Erik Buell dejó Harley-Davidson en 2009 y la marca ha vivido varios renaceres. Proyectos como la Leviathan sirven para recuperar visibilidad y validar componentes extremos, más que para batir récords a la primera. En ese sentido, los 287,3 km/h son un punto de partida.

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No hay fecha confirmada para la próxima tentativa. Lo lógico sería volver a Bonneville con desarrollos enfocados a la tracción, quizás con neumáticos específicos y una geometría revisada. Hasta entonces, la pregunta sigue en el aire: ¿acercará la Leviathan a los 402 km/h?

Tu Mecánico de Confianza

No vas a cruzarte una Leviathan en la carretera, pero esta historia deja lecciones útiles para cualquier motorista que busque prestaciones:

  • Potencia sin tracción es humo. En asfalto mojado o con neumáticos fríos, incluso una naked de 100 CV puede perder adherencia si abres gas a lo bruto.
  • La puesta a punto importa más que los caballos. Una moto bien suspendida y con presiones correctas acelera mejor que una mal ajustada con doble potencia.
  • Las licencias y etapas existen por algo. En carretera, la progresión es tu mejor seguro; no hay atajos.

Ficha rápida de la Leviathan: motor V-Twin de 1.190 cc turbo, 401,4 CV a la rueda, 293 Nm, chasis derivado de la plataforma 1190, bujes preparados para 483 km/h y una velocidad punta actual de 287,3 km/h sobre sal. Un recordatorio de que los bancos de potencia no cuentan curvas ni sal.