El récord de velocidad con hidrógeno ya tiene dueño: el JCB Hydromax ha firmado una media oficial de 653,909 km/h en el salar de Bonneville, en Estados Unidos. El prototipo británico completó dos pasadas en sentidos opuestos dentro del margen de una hora que exige la normativa para consolidar una plusmarca mundial de velocidad en tierra.
A los mandos estuvo el comandante Andy Green, piloto acostumbrado a batir límites. La primera pasada marcó 644,740 km/h y la segunda subió hasta 663,267 km/h. El registro queda pendiente de ratificación oficial por parte de la FIA dentro de su Categoría A, pero los datos provisionales convierten al Hydromax en el vehículo de hidrógeno más rápido de la historia.
El récord, en cifras
La hazaña se leyó en el cronómetro, pero también en la comparación con marcas anteriores. El Hydromax supera con amplitud los 298,5 km/h que el BMW H2R estableció en 2004 como primer gran registro de hidrógeno, y deja atrás la marca de 488 km/h lograda con pila de combustible. Incluso mejora el récord diésel del JCB Dieselmax, que en 2006 alcanzó 563,418 km/h en el mismo escenario.
El día anterior a la plusmarca oficial, el Hydromax ya había rebasado la barrera de los 592 km/h durante la Bonneville Speed Week organizada por la SCTA. Ese antecedente confirma que el margen de mejora sobre los registros previos era grande y que la cifra final no fue una casualidad aislada en el salar.
La plusmarca no nace de un motor de laboratorio, sino de dos bloques de hidrógeno pensados para excavadoras que ahora demuestran su potencial en un escenario extremo.
Para entender la magnitud, conviene recordar que un récord de velocidad en tierra exige dos pasadas consecutivas en sentidos opuestos, dentro de una ventana de una hora, para compensar la influencia del viento y de la pendiente. El promedio de ambas pasadas fija la cifra oficial: en este caso, 653,909 km/h en lugar del mejor registro aislado.
Motores de hidrógeno de producción, no un prototipo de laboratorio
El JCB Hydromax no es un ejercicio de competición desconectado de la fábrica. Equipa dos motores de hidrógeno de producción en serie diseñados originalmente para las excavadoras de la marca, con una potencia combinada de 1.600 CV. Salen de la planta de Foston, en Reino Unido, dentro del programa de hidrógeno de JCB.
Ese programa cuenta con una inversión equivalente a unos 117 millones de euros al cambio actual. La apuesta de la ingeniería británica consiste en llevar la propulsión de hidrógeno a la maquinaria industrial y, de paso, demostrar su capacidad en un entorno de velocidad pura.

Al volante, la diferencia con un coche de serie está en la aerodinámica, la refrigeración y la electrónica de control del récord, no tanto en la base térmica de los propulsores. Ese es el mensaje técnico de la marca: la misma tecnología de combustión de hidrógeno que mueve máquinas de obra puede sostener un registro de más de 653 km/h.
Más allá de la plusmarca: qué significa para la movilidad del hidrógeno
La noticia deportiva tiene una lectura industrial. JCB amplía su historial de récords, que ya incluía el tractor más rápido del mundo con el Fastrac a 217,5 km/h en 2019 y la retroexcavadora JCB GT a 116,8 km/h en 2014. La coincidencia con los preparativos de una nueva fábrica en San Antonio, Texas, con una inversión equivalente a unos 460 millones de euros, refuerza la apuesta por la producción de componentes y maquinaria ligada al hidrógeno en Norteamérica.
Para el conductor, el récord no se traduce mañana en un utilitario de 650 km/h, pero sí en la validación de una vía técnica: la combustión de hidrógeno como alternativa a la pila de combustible para vehículos pesados, agrícolas e industriales. Consultar más contexto sobre el récord de velocidad en tierra en este enlace de Wikipedia permite situar la magnitud de la plusmarca.
Falta la ratificación de la FIA para que la plusmarca sea plenamente oficial, pero el rendimiento sobre el salar ya es un argumento comercial y técnico. La siguiente frontera no será necesariamente batir los 653 km/h, sino trasladar esta tecnología a ciclos de trabajo reales, donde la autonomía, la recarga y la disponibilidad pesan más que una punta de velocidad.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: 653,909 km/h de media en las dos pasadas oficiales del JCB Hydromax en Bonneville.
- Lo que equipa: dos motores de hidrógeno de producción en serie con 1.600 CV combinados, procedentes de la planta de Foston.
- Así te afecta como conductor: hoy no afecta a un coche particular, pero valida la viabilidad técnica del hidrógeno en vehículos pesados e industriales que el conductor nota en maquinaria, flotas y estaciones de repostaje.

