BP estrena bp Fuel & Charge, la plataforma con la que las flotas gestionan repostaje y recarga eléctrica desde un único panel.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: buena parte de las flotas españolas ya opera con una mezcla de diésel, gasolina, híbridos enchufables y eléctricos, y esa convivencia obliga a conciliar tarjetas, aplicaciones y facturas de proveedores distintos. Unificar combustible y electricidad en un solo panel simplifica la imputación del coste energético por vehículo, el epígrafe más volátil del TCO.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: solución única con tarjeta, aplicación y plataforma de gestión; más de 700 estaciones de servicio propias en España con red adherida superior a 2.500 estaciones; acceso a 25.000 puntos de recarga en España, de los que 9.500 son rápidos y ultrarrápidos. En contra: la cobertura eléctrica depende de la joint venture Iberdrola | bp pulse y de otros operadores asociados, no es red íntegramente propia; la compañía no ha publicado tarifas por litro y por kWh ni condiciones contractuales, y queda por confirmar la integración con plataformas de telematics de terceros.
- Datos técnicos clave: más de 700 estaciones de servicio en España; red adherida por encima de 2.500 estaciones; 25.000 puntos de recarga accesibles en España, 9.500 de ellos rápidos y ultrarrápidos; más de 30.000 estaciones de repostaje en 32 países europeos; más de 2.500 puntos de carga de Iberdrola | bp pulse en España y Portugal, con cerca del 70% ultrarrápidos; primer cargador público MCS para vehículos pesados del sur de Europa.
Qué unifica la plataforma y cómo se controla el gasto por vehículo
La herramienta nace de un problema recurrente en las flotas mixtas: convivir con la tarjeta de combustible de un proveedor, la aplicación de recarga de otro y una hoja de cálculo propia para cuadrar el gasto energético de cada vehículo. bp Fuel & Charge sustituye ese mosaico por una solución única que incluye tarjeta, aplicación y plataforma de gestión, según los datos publicados por la compañía.
El enfoque es operativo antes que tecnológico. El gestor pasa de conciliar varios sistemas independientes a trabajar con un solo interlocutor y un solo panel, donde se cruzan los repostajes de diésel y gasolina con las sesiones de carga de los eléctricos e híbridos enchufables. Para el TCO —el Coste Total de Propiedad, que suma adquisición, mantenimiento, seguro y energía— eso significa una fuente de datos única para el capítulo energético.
La propuesta se apoya en tres piezas:
- Tarjeta de repostaje y recarga, válida tanto en estación de servicio como en punto de carga eléctrica.
- Aplicación móvil para localizar el punto disponible y gestionar la operación.
- Plataforma de gestión para administrar vehículos, conductores y consumos desde un único panel.
Queda fuera del anuncio la letra pequeña que más pesa en cualquier licitación de flota: tarifa por litro, tarifa por kWh, condiciones contractuales y posible descuento por volumen. La compañía no ha hecho públicos esos datos.
Unificar tarjeta, aplicación y panel reduce la conciliación administrativa, pero el ahorro real se decide en la tarifa por kWh fuera de la red propia.
Qué red hay detrás: del diésel a la carga ultrarrápida
En España, BP opera más de 700 estaciones de servicio, una cifra que se eleva por encima de las 2.500 estaciones si se suma la red adherida de estaciones asociadas. En el conjunto europeo, la compañía declara más de 30.000 estaciones repartidas en 32 países, según los datos facilitados por la firma.
En el lado eléctrico, el acceso alcanza los 25.000 puntos de recarga en España, de los que 9.500 son rápidos y ultrarrápidos. Esa cobertura no es íntegramente propia: procede de la joint venture Iberdrola | bp pulse y de otros operadores asociados.
La sociedad conjunta suma más de 2.500 puntos de carga en España y Portugal, con cerca del 70% en potencia ultrarrápida. A esa red se añade la incorporación del primer cargador público MCS del sur de Europa, el estándar de carga de megavatios pensado para vehículos pesados —puedes consultar el detalle técnico del sistema de carga de megavatios en Wikipedia—, un movimiento que apunta directamente al transporte de mercancías por carretera.
Para qué flota encaja y qué conviene verificar
El perfil que más gana con esta plataforma es la flota mixta. Un gestor con veinte furgonetas diésel, cinco híbridos enchufables y dos eléctricos de reparto urbano deja de perseguir tres facturas y dos aplicaciones para imputar el coste energético a cada conductor. Ese es el caso de uso natural de bp Fuel & Charge.
También encaja en flotas interurbanas que necesitan cobertura en corredores, porque la red adherida amplía el mapa más allá de las estaciones propias. Y resulta relevante para el transportista pesado que mira el MCS con interés: si la carga de megavatios se consolida, el tiempo de espera en las paradas obligatorias cambia de escala.
Hay tres escenarios donde la propuesta aporta menos. Primero, la flota cien por cien eléctrica con base propia de recarga en el centro de operaciones: buena parte de la energía ya se resuelve en casa y la red pública pierde peso en la ecuación. Segundo, la empresa que ya trabaja con telematics de terceros, porque no se ha detallado la compatibilidad ni los formatos de exportación de datos. Tercero, quien prioriza precio por kWh por encima de cobertura: sin tarifas publicadas, la comparación todavía no es posible.
El punto de partida es sólido. Más de 700 estaciones propias, por encima de 2.500 con la red adherida y 25.000 puntos de recarga accesibles en España, con 9.500 rápidos y ultrarrápidos, cubren el grueso de los ciclos de reparto urbano e interurbano. El punto pendiente es económico. Antes de mover una flota a esta plataforma conviene pedir tres cosas por escrito: tarifa por litro y por kWh, comisión o cuota de plataforma si existe, y confirmación de la integración con el sistema de telematics que ya esté en uso. Próximo hito a seguir: el despliegue del cargador MCS en la red de Iberdrola | bp pulse y la ampliación de puntos ultrarrápidos, que determinarán si la propuesta sirve también al transporte pesado.

