Jay Leno ha tenido en su garaje la primicia mundial del Ram Rumble Bee 2027, la nueva apuesta de Stellantis por los pick-ups de altas prestaciones. Acompañado por Tim Kuniskis —el ejecutivo que relanzó la fiebre Hellcat—, Leno comprobó que este camión de casi tres toneladas y aerodinámica de ladrillo es capaz de rozar los 273 km/h con un empuje que sorprende.
Un ladrillo aerodinámico con corazón Hellcat
Nada más salir a carretera, Jay Leno suelta un ‘se mueve bastante bien, ¿no?’, mientras acelera a fondo. El Ram Rumble Bee tope de gama monta el mismo motor Hellcat de 777 CV que ha hecho leyenda en los Dodge Challenger y Charger, y que en este pick-up de 6.000 libras entrega 680 lb.pie de par. Kuniskis explica que la primera prueba ya alcanzó 168 millas por hora (270 km/h), y que el objetivo oficial son las 170 mph (273 km/h) para arrebatar al antiguo SRT-10 el récord Guinness de 154,5 mph.
Gama Rumble Bee: asequible desde los 60.000 dólares
Kuniskis detalla que el 2027 Ram Rumble Bee no será solo para bolsillos profundos. La familia arranca con un 5.7 Hemi atmosférico, sube al 6.4 Apache —el motor de los muscle cars—, incluye una versión Track Pack con suspensión neumática y paquete aerodinámico, y corona con el SRT de 777 CV. Aunque no hay precios oficiales, el directivo confiesa que su meta es situar la base en el entorno de los 60.000 dólares. ‘No podemos pedir 105.000 dólares por un camión; si lo mantenemos en ese entorno, será un bombazo’, comenta.
Diseño: 13 pulgadas más corto, 6 más ancho y una batalla polémica
El aspecto musculoso del Rumble Bee es fruto de una batalla interna en Stellantis. Mientras un sector abogaba por una cabina doble para abaratar costes y acelerar el lanzamiento, el equipo de entusiastas liderado por Kuniskis defendió una configuración de cabina extendida (cuatro puertas pequeñas) que permitiera recortar la batalla 13 pulgadas, ensanchar la carrocería 6 pulgadas y bajar la altura.
Solo un 3% de los compradores elige cabina regular, así que teníamos que ofrecer algo que convenciera a la familia de que es un coche de diario’, argumenta. El resultado es una zancada más corta y un paso por curva sorprendente.
Construimos coches que nos gustan y esperamos que haya gente como nosotros.
— Tim Kuniskis, en Jay Leno’s Garage
Un pick-up de 11 segundos en el cuarto de milla
Más allá de la velocidad punta, el Ram Rumble Bee SRT presume de ser un auténtico muscle truck en las distancias cortas. Kuniskis asegura que es un camion de 11 segundos en el cuarto de milla, superando por cuatro cuerpos en curva al legendario SRT-10 con motor Viper. La transmisión es la caja automática de ocho velocidades que ya conocemos de la familia Hellcat, y el conjunto pesa tanto que Leno bromea con la necesidad de un camión de bomberos para los que no aguanten el acelerador. La receta es deliberadamente ‘analógica, sencilla, rápida y divertida’, como describe el presentador la filosofía de Tim.
La apuesta por los muscle trucks desafía la lógica del mercado. Históricamente, las versiones deportivas de pick-ups han sido un fracaso comercial, desde la Little Red Express hasta los intentos de los años 90. Pero Kuniskis explica que su equipo volvió de la jubilación con una lista de ‘males que queríamos arreglar: devolver el Hemi, resucitar SRT, volver a Nascar… y este camión no estaba en la lista, pero dijimos: ¿por qué no?’. Esa filosofía es la que ha convertido a Dodge en un imán para entusiastas, y ahora Ram hereda ese testigo. A pesar del avance electrificado, Stellantis apuesta por un V8 atmosférico y sobrealimentado en un momento en que otros fabricantes abandonan los motores grandes.
Para el aficionado, el Ram Rumble Bee 2027 significa que aún quedan motores puros y visceralmente potentes antes de que la regulación cierre la puerta definitivamente. Con un precio base que rondaría los 60.000 dólares, sería casi la mitad de lo que cuesta un TRX actual y, encima, fabricado en Estados Unidos sin aranceles, un detalle que Tim subrayó con orgullo. De llegar a las metas prometidas, el ‘Rumble Bee’ se convertiría en el pick-up de producción más rápido del mundo, superando a cualquier rival eléctrico como el Rivian R1T o el Hummer EV en velocidad punta pura —algo que parecía reservado a los superdeportivos—. Pero la gran incógnita es si convencerá a los compradores que necesitan justificar un camión como vehículo familiar. La presencia imponente y el rugido Hellcat ayudarán, pero el mercado dictará sentencia.
Jay Leno cerró el episodio con una sonrisa de oreja a oreja y un ‘nada mal para un ladrillo con motor de avión’. Veremos si dentro de un año el Rumble Bee se convierte en el nuevo héroe de las calles americanas o en otra rareza de coleccionista.
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