Estados Unidos quiere obligar a instalar radio AM en todos los coches nuevos por seguridad ante emergencias: 65 euros extra por vehículo

El Congreso estadounidense debate una ley que obligaría a los fabricantes a incluir este sistema analógico en todos los vehículos nuevos por motivos de seguridad. La industria estima un sobrecoste de hasta 65 euros por unidad.

El Congreso de Estados Unidos tiene sobre la mesa una ley que devolvería la radio AM a todos los coches nuevos. El motivo no es la nostalgia ni el entretenimiento, sino la seguridad ante emergencias. La propuesta, que avanza con un inusual respaldo bipartidista, obligaría a los fabricantes a instalar este receptor analógico en cada vehículo, con un coste adicional que la industria cifra en hasta 65 euros por unidad.

La radio AM como última trinchera de las emergencias

La norma se enmarca dentro de un paquete legislativo más amplio sobre infraestructuras y transporte, presentado el pasado 18 de mayo. Un comité clave de la Cámara de Representantes la aprobó pocos días después con una votación de 62 a 2, lo que demuestra un consenso poco habitual en la política estadounidense. El objetivo es que el texto final se apruebe antes del 30 de septiembre, fecha en la que expira la financiación federal para carreteras y programas de tránsito.

El argumento principal de los defensores de la medida es la resiliencia de la radio AM. A diferencia de la FM, la radio digital por satélite o las redes móviles, la modulación de amplitud puede cubrir enormes distancias con una infraestructura sencilla. En situaciones de catástrofe natural, ciberataque o crisis nacional, las autoridades consideran que la AM podría ser el único canal de comunicación operativo para emitir alertas masivas a la población.

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No es la primera vez que el legislativo estadounidense intenta blindar esta tecnología. En 2023 ya se presentó una iniciativa similar, que chocó con la oposición frontal de los fabricantes. Ahora, el sector del automóvil vuelve a mostrar su rechazo, centrando sus críticas en dos frentes: el coste y la compatibilidad técnica con los vehículos eléctricos.

Un sobrecoste de 65 euros que la industria no quiere asumir

La principal patronal del automóvil en Estados Unidos, que agrupa a marcas como Ford, Volkswagen y Toyota, ha calculado que cada receptor de AM añade hasta 65 euros al precio de un coche. Aunque la cifra parezca modesta, el impacto acumulado para el conjunto de la industria podría alcanzar los 3.800 millones de dólares —unos 3.500 millones de euros— hasta 2030. Además, señalan que los motores eléctricos de alta tensión generan interferencias electromagnéticas que degradan la calidad de la señal de AM, lo que obligaría a costosos blindajes adicionales.

La pregunta que planea sobre Washington no es si alguien escucha la AM a diario, sino qué ocurriría el día en que todos los demás sistemas fallen.

normativa automóviles América

¿Por qué Europa, y España, miran de lejos esta batalla?

En el Viejo Continente, la radio AM ha quedado relegada a un papel casi residual. La norma europea ha apostado decididamente por la radio digital DAB+, que ofrece mejor calidad de sonido y más canales, y ya es obligatoria en los nuevos receptores de automóviles desde finales de 2020. En España, la penetración de la AM es mínima; de hecho, las emisoras nacionales han ido apagando sus frecuencias en onda media por su escasa audiencia y elevado coste energético. Sólo algunas cadenas locales y Radio Nacional de España mantienen emisiones en esta banda, principalmente para zonas rurales o de cobertura especial.

El contraste con Estados Unidos refleja dos filosofías distintas de protección civil y regulación. Mientras que la UE ha priorizado la digitalización y la interoperabilidad de sistemas avanzados como el eCall, el legislador estadounidense se aferra a una tecnología centenaria como último recurso ante lo imprevisible. Para el conductor español, la polémica resulta casi exótica: la mayoría de los coches vendidos en nuestro mercado ya no incluyen siquiera el botón de AM, y la cultura del coche conectado va por otros derroteros.

Sin embargo, la medida no carece de implicaciones globales. Los grandes grupos automovilísticos que operan a ambos lados del Atlántico —como Stellantis, Volkswagen o Ford— tendrían que adaptar sus plataformas mundiales para cumplir con el requisito estadounidense, o diseñar versiones exclusivas para ese mercado. Ello podría encarecer los vehículos destinados a exportación o, incluso, obligar a revisar componentes electrónicos comunes. Para la industria europea, acostumbrada a liderar la transición eléctrica, sumar un receptor AM a sus modelos de batería supondría un reto técnico y un coste difícil de repercutir en el precio final.

📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: 65 euros por vehículo y un sobrecoste global estimado en 3.500 millones de euros para la industria hasta 2030.
  • Consejo práctico: Si viajas a Estados Unidos y alquilas un coche, no esperes encontrar la radio AM desaparecida; la mayoría de los vehículos de alquiler aún la incluyen, y podría ser útil en zonas remotas con poca cobertura móvil.
  • Así te afecta: Aunque en España la AM sea casi historia, esta ley subraya la importancia de contar con sistemas redundantes de comunicación en el coche, algo que en Europa se aborda con el eCall obligatorio y la digitalización, pero que invita a reflexionar sobre la preparación ante emergencias.

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