El precio de la ITV por comunidades en España va de unos 32 euros a más de 55 euros para un turismo de gasolina, una horquilla que fija cada autonomía con sus tasas. El contraste llega desde Reino Unido, donde la patronal de los talleres independientes pide elevar el tope oficial de la inspección un 73,2% por considerar insostenible mantenerlo congelado desde 2010.
La Inspección Técnica de Vehículos es obligatoria para circular y no tiene tarifa nacional. El coste final depende de la comunidad, del tipo de vehículo y de la prueba de emisiones. Los tarifarios autonómicos sitúan la revisión de un coche gasolina entre 32 y 55 euros; las motos pagan menos y los diésel o algunos híbridos suman suplementos por la prueba de opacidad o de gases. A esa cantidad se pueden añadir tasas administrativas, según cómo se publique el desglose.
Esa diferencia no supone una inspección distinta: los defectos se califican igual en todo el país, según los criterios del Ministerio de Industria. Lo que cambia es la parte administrativa y el margen de cada estación para absorber costes. Por eso conviene mirar el desglose antes de reservar cita y no fiarse solo del primer número que aparece.
Si el coche no supera la primera inspección, la segunda suele tener un recargo bonificado o reducido según la comunidad. Una revisión a tiempo evita ese segundo pago: luces, neumáticos, frenos y emisiones son los grandes motivos de rechazo en la ITV. El importe inicial es solo la entrada: lo que encarece la factura es repetir la prueba por un fallo evitable.
La revisión comprueba alumbrado, frenos, dirección, suspensiones, emisiones, cinturones y estado de los neumáticos, entre otros puntos. No hace falta pasar por el taller justo antes, pero sí conviene una comprobación visual para no perder el importe de la segunda inspección. Mirar presiones, dibujo y testigos encendidos lleva cinco minutos.
La tarifa de la ITV es la parte visible, pero el coste real se dispara si el coche llega sin mantenimiento y hay que repetir la inspección por un defecto grave.
Qué pide el sector británico y por qué importa en España
En Reino Unido, la Independent Garage Association (IGA) reclama subir el precio máximo de la MOT de 54,85 libras a 95 libras, un 73,2% más. La patronal recuerda que el tope no se mueve desde 2010 y que, solo por inflación, esas 54,85 libras equivaldrían hoy a más de 87 libras. La reunión con el Departamento de Transporte británico está prevista para el 21 de octubre.
El último dato oficial que maneja la IGA muestra que el año pasado pasaron la MOT unos 33 millones de coches, con unos 66.000 probadores repartidos en 23.000 talleres. Si no se actualiza la tarifa, la asociación advierte de que crecerán los tiempos de espera y se reducirán las opciones para el conductor. No es un problema de demanda: es un estrangulamiento de costes.
En España el sistema es distinto: cada comunidad autoriza estaciones y fija la tarifa, y la obligatoriedad se mantiene ligada a la antigüedad del vehículo. Eso explica que el precio de la ITV por comunidades sea una de las consultas más repetidas antes de pedir cita. No hay un máximo legal único para toda la red, como sí ocurre con el tope británico.

Cuánto cuesta no revisar a tiempo: la factura escondida
La parte más barata de la ITV es la tarifa; lo caro aparece si descuidas el mantenimiento. Un neumático por debajo de 1,6 milímetros de dibujo puede convertirse en defecto grave y obligar a repetir la inspección. Circular con la ITV caducada puede conllevar sanción económica y, según el caso, la inmovilización del vehículo. En carretera, ese riesgo aumenta con un control de la DGT.
La comparación británica recuerda que el precio de la inspección cubre una revisión de seguridad con efecto directo en la siniestralidad. Conviene anotar la fecha de caducidad y no dejar la cita para el último día, sobre todo si coinciden revisiones o viajes largos. Quédate con el matiz: la tarifa española no va a pagar a un taller británico, pero ambas reflejan un servicio que requiere tiempo, equipos y personal cualificado.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: la tarifa de la ITV de tu comunidad y la fecha de caducidad de tu inspección, además de luces, neumáticos, frenos y emisiones.
- Cómo hacerlo: comprueba la tarifa en el tarifario autonómico o en la estación; si el coche arrastra un aviso, acude antes a un taller de confianza para no repetir la inspección.
- Cuánto cuesta: entre 32 y 55 euros para un turismo según la comunidad; la segunda inspección puede tener recargo o bonificación según la autonomía.

