La comparativa de precios de gasolina en Europa: por qué los británicos pagan un 50% más que los españoles

Los impuestos representan más de la mitad del precio del combustible en Reino Unido, mientras que en España la carga fiscal es mucho menor. La diferencia llega a notarse en cada repostaje: llenar un depósito puede costar hasta 18 euros más al otro lado del Canal de la Mancha.

Llenar un depósito de gasolina en el Reino Unido cuesta hasta 18 euros más que en España para un turismo medio, una diferencia que no obedece al capricho del mercado sino a la distinta carga fiscal que soporta cada litro. Mientras que en el surtidor británico los impuestos se llevan más de la mitad del precio, al sur de los Pirineos la factura fiscal es sensiblemente menor, y los últimos movimientos del Gobierno español han ampliado aún más esa brecha.

La factura fiscal que dispara el precio en el surtidor británico

Según los datos de la Asociación del Automóvil del Reino Unido (RAC), en junio de 2026 el litro de gasolina se pagaba en torno a 1,77 euros (152,7 peniques) en las estaciones de servicio británicas. De esa cantidad, 0,92 euros (79 peniques) corresponden al impuesto especial sobre hidrocarburos y al IVA, lo que significa que el 52% del precio final son tributos. El resto, unos 0,85 euros, corresponde al coste del combustible y al margen del minorista, una cifra muy similar a la que se registra en España.

En el caso español, con un precio medio de 1,51 euros por litro (unos 130 peniques), la presión fiscal es bastante más ligera: 0,61 euros (53 peniques) en concepto de impuesto especial e IVA, según los cálculos de la RAC. Así, mientras el automovilista británico ve cómo más de la mitad de cada libra se va a las arcas públicas, en España la proporción ronda el 40%.

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Estas cifras explican por qué llenar un depósito de 55 litros —el de un utilitario familiar— en el Reino Unido cuesta hoy aproximadamente 101 euros si es gasolina y algo más de 116 euros si es diésel. Al otro lado del Canal de la Mancha, el mismo repostaje en una estación española sale por unos 83 euros. La diferencia, de hasta 18 euros por depósito, se deja notar viaje tras viaje.

España, una excepción dentro de Europa occidental

La brecha fiscal no es casual. El Gobierno español tomó en marzo de 2026 la decisión de reducir temporalmente el IVA del combustible del 21% al 10% como respuesta al encarecimiento del crudo provocado por la guerra en Irán. Un movimiento que, según los datos de la RAC, ha contribuido a que la carga tributaria por litro sea 18 céntimos de euro más baja que en el Reino Unido.

«En Reino Unido se optó por otra vía: mantener el impuesto especial con una rebaja de 5 peniques que estará vigente hasta finales de 2026, pero sin tocar el IVA», explica un análisis del Institute for Fiscal Studies. El resultado es que, pese a ese descuento temporal, el peso de los tributos sigue siendo notablemente superior al de muchos países del sur y el este de Europa. De hecho, en Malta, con un precio de 1,35 euros por litro (116 peniques), el porcentaje de impuestos también ronda el 56%, pero la base es tan baja que el consumidor nota mucho menos la carga.

impuestos combustible Reino Unido

Mientras en España se apostó por reducir el IVA, en Reino Unido se prefirió una ligera rebaja del impuesto especial que apenas maquilla la factura final en el surtidor.

Más allá del precio del litro: peajes y costes globales de conducción

No obstante, comparar solo el precio del combustible puede llevar a engaño. Países como Francia o Italia, donde la gasolina ronda los 1,80-1,90 euros el litro, compensan en parte con una red de peajes mucho más extensa que la británica. «Si se mira el coste total de la conducción, hay que sumar los peajes, el impuesto de circulación o incluso las restricciones ambientales», recuerda Gordon Balmer, portavoz de la patronal de minoristas de combustible en el Reino Unido. En España, aunque los peajes en autovía han ido ganando terreno, el modelo sigue siendo más favorable para el bolsillo del conductor frecuente.

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Esa visión global conecta directamente con la realidad del automovilista español que viaja al extranjero. Si se planea una ruta por el Reino Unido este verano, conviene tener claro que el gasto en combustible se disparará respecto a lo que se acostumbra en casa, y que la diferencia puede rondar los 18 euros por depósito. Y si la ruta incluye Países Bajos, la sorpresa será aún mayor: allí el litro supera los 2,24 euros (193 peniques), lo que deja cualquier llenado holandés muy por encima del presupuesto previsto.

Para el Gobierno británico, recortar de forma drástica los impuestos sobre el combustible supondría renunciar a unos 34.000 millones de euros anuales (cerca de 30.000 millones de libras) de recaudación, un agujero fiscal nada fácil de tapar. De ahí que, por el momento, la vía elegida sea la de las pequeñas rebajas temporales y las herramientas digitales para encontrar la gasolinera más barata, como el localizador Fuel Finder puesto en marcha por las autoridades de tráfico británicas.

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Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: en el Reino Unido, los impuestos se llevan 0,92 euros por litro (79 peniques), el 52% del precio final, frente a los 0,61 euros (53 peniques) que paga el conductor español. Llenar un depósito cuesta hasta 18 euros más.
  • Consejo práctico: si viajas al Reino Unido, planifica el presupuesto de combustible contando con un sobrecoste medio de 18 euros por repostaje. Aprovecha las aplicaciones locales como el Fuel Finder para localizar la estación más económica y, siempre que puedas, llena el depósito antes de cruzar el Canal.
  • Así te afecta: la política fiscal sobre los carburantes es un termómetro de cómo cada país reparte los costes de la movilidad. En España, la rebaja del IVA en un contexto de crisis internacional ha aliviado temporalmente el bolsillo, pero la tendencia europea es ir hacia una mayor presión fiscal para financiar la transición ecológica. El conductor español debe estar atento a si esa medida se consolida o, por el contrario, se revierte cuando la coyuntura mejore.