Los cinco nuevos radares de la DGT con IA que ya multan en carretera: vigilan ambos sentidos

Cuatro de los nuevos aparatos son de tramo y bidireccionales, repartidos entre Segovia y Albacete, y el quinto es un radar fijo en Soria. Tras un mes de pruebas, ya emiten multas reales de hasta 600 euros y 6 puntos.

Los nuevos radares DGT con inteligencia artificial ya sancionan en carretera. Son cinco, y cuatro de ellos son de tramo y bidireccionales: vigilan la velocidad en ambos sentidos de la marcha, no en uno solo como los convencionales. El quinto es un cinemómetro fijo de toda la vida.

La DGT los ha puesto en servicio tras un mes de pruebas en el que estos aparatos solo emitían notificaciones. En esta segunda fase, según los datos oficiales del organismo, ya emiten las primeras multas reales. La particularidad es que incorporan inteligencia artificial y pueden detectar varias infracciones a la vez, no solo el exceso de velocidad.

Los cuatro de tramo se reparten entre Segovia y Albacete. En Segovia, sobre la N-110, cubren el tramo entre los kilómetros 158,7 y 161,3, algo más de dos kilómetros y medio, y lo vigilan en los dos sentidos. En Albacete, sobre la CM-412, controlan el trayecto entre los kilómetros 202,5 y 208,15. El quinto, el fijo clásico, está en la CL-101 de Soria, en el kilómetro 7,020 y sentido decreciente, cerca de Ólvega.

Publicidad

A esta dotación se suma otra menos visible. La DGT ha incorporado nuevos radares Veloláser, indetectables e inalámbricos, hasta un total de 130 aparatos, a disposición de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Son equipos móviles, fáciles de colocar y difíciles de anticipar.

El salto tecnológico no es menor. Un radar de tramo no mide tu velocidad en un punto concreto, sino tu velocidad media a lo largo de varios kilómetros. Por eso, frenar justo al ver el aparato no te salva: si has corrido antes, la media te delata igual.

El radar de tramo no te mide en un punto, te mide durante kilómetros: el truco de frenar al verlo no sirve de nada.

Dónde están los cinco nuevos radares de la DGT

La ubicación exacta es importante si circulas por estas carreteras con frecuencia. Según la información oficial de la DGT, estos son los cinco puntos que ya están activos y sancionando:

  • Segovia, N-110: radar de tramo bidireccional entre el kilómetro 158,7 y el 161,3, en ambos sentidos.
  • Segovia, N-110: el control inverso del mismo tramo, del 161,3 al 158,7.
  • Albacete, CM-412: radar de tramo bidireccional entre el kilómetro 202,5 y el 208,15, en ambos sentidos.
  • Albacete, CM-412: el control inverso, del 208,15 al 202,5.
  • Soria, CL-101: radar fijo en el kilómetro 7,020, sentido decreciente, cerca de Ólvega.

Cómo te afectan: cuánto cuesta en euros y cuántos puntos pierdes

radares bidireccionales

Un exceso de velocidad no cuesta lo mismo si vas justo pasado que si te pasas de largo. La Ley sobre Tráfico gradúa la sanción así: hasta 20 km/h por encima del límite, 100 euros sin pérdida de puntos; entre 21 y 30 km/h, 300 euros y 2 puntos; entre 31 y 40 km/h, 400 euros y 4 puntos; entre 41 y 50 km/h, 500 euros y 6 puntos; y más de 50 km/h, 600 euros y 6 puntos.

En todos los casos existe el pronto pago: si abonas la multa en los 20 días siguientes a la notificación, te quedas en la mitad del importe. Eso sí, al pagar renuncias a alegar. Y recuerda que superar el límite en más de 60 km/h en vía interurbana (50 km/h en urbana) deja de ser una simple infracción administrativa y puede convertirse en delito penal, con consecuencias mucho mayores.

Los radares del nuevo sistema no solo miden velocidad. Al incorporar inteligencia artificial, están diseñados para detectar varias infracciones al mismo tiempo. Eso significa que un mismo paso por el punto de control puede acarrear más de una denuncia si acumulas incumplimientos.

Publicidad

Qué cambia con la IA y qué conviene vigilar

El precedente es claro: hasta ahora, los radares convencionales sancionaban un exceso de velocidad puntual. Los nuevos modelos bidireccionales multiplican su alcance porque un solo aparato cubre los dos sentidos de la marcha y, además, toda la longitud de un tramo. Donde antes hacía falta duplicar equipos, ahora basta con uno. Es más eficiente para la Administración y menos previsible para el conductor.

Tampoco es casual la llegada del Veloláser. Los radares móviles han sido siempre el punto débil de los avisos de los navegadores: no están fijos en un mapa, sino donde los coloque la Guardia Civil de Tráfico ese día. Con 130 unidades inalámbricas e indetectables, la vigilancia se vuelve más difícil de esquivar.

Publicidad

Lo que conviene tener claro es que ninguno de estos aparatos cambia los límites de velocidad. La señal sigue mandando, y el Reglamento General de Circulación es el que fija los topes de cada vía. La novedad es cómo y dónde se controla. Si circulas por la N-110 segoviana o la CM-412 albacetense, apunta los tramos: son los primeros en estrenar el sistema, y la DGT no descarta extenderlo.

El consejo del asesor es sencillo y no tiene truco: respeta la media del tramo, no el punto. Y si te llega una denuncia, revisa la fecha y el importe antes de pagar o alegar, porque el reloj de los 20 días empieza a contar desde la notificación, no desde la infracción.