Mirar el móvil al volante un solo segundo a 90 km/h equivale a conducir más de 25 metros a ciegas. Y esa distracción tiene precio: 200 euros de multa y 6 puntos menos en el carnet.
El cálculo no es una exageración de campaña. La Guardia Civil lo repitió el pasado 11 de septiembre en un vídeo difundido junto al Ministerio del Interior: a esa velocidad, apartar la vista de la carretera durante un instante deja atrás más de 25 metros sin que los ojos hayan visto nada.
La cuenta se entiende mejor en metros. Un segundo a 90 km/h son más de 25; a 120 km/h, esa misma mirada se estira hasta los 33. En los dos casos, si el coche de delante tiene que frenar de golpe, no hay margen material para reaccionar.
Lo llamativo del aviso es que no habla de estadísticas, sino de algo tan cotidiano como responder un mensaje con el semáforo en rojo. El mensaje de la Benemérita no deja rendijas: ni mensajes, ni llamadas, ni eso de ‘solo miro un momento’.
Un segundo con la vista en la pantalla no es un segundo perdido: son 25 metros recorridos sin ver nada de lo que pasa delante.
Y aquí está el detalle que a muchos conductores se les escapa. La multa por móvil al volante no depende de la velocidad ni de que el teléfono esté en la mano: depende de que lo manipules.
Qué se considera usar el móvil al volante (y qué no)
Sujetar el teléfono, escribir, marcar un número, leer un mensaje o descolgar tocando la pantalla son infracción grave. También lo es hacerlo con el dispositivo colocado en un soporte homologado: el soporte no convierte el móvil en manos libres. Lo único que se libra es la conversación que no obliga a tocar nada ni a tapar los oídos.
Tampoco vale escudarse en que el coche está quieto. Los tribunales han entendido en distintas resoluciones que estar al volante con el motor en marcha sigue siendo conducción a efectos sancionadores, también detenido en un semáforo o en un atasco. El rojo no te salva.
Y la lista de despistes es más larga de lo que parece. Ajustar el GPS en marcha, buscar algo en la guantera, comer o beber al volante no tienen una multa con su nombre propio, pero pueden acabar sancionados como conducción negligente si generan una situación de peligro.
Paso a paso, cómo hacerlo
| Paso | Qué hacer | Detalle clave |
|---|---|---|
| 1 | Deja el móvil fuera de alcance antes de arrancar | Guantera, bolsillo o bandeja trasera. Un minuto parado te ahorra 200 euros. |
| 2 | Configura el GPS y los mensajes con el coche parado | Si hay que tocar la pantalla, se toca antes de circular, nunca en marcha. |
| 3 | Si suena o vibra, para en un lugar seguro | Motor apagado y freno de mano echado antes de mirar la pantalla. |

Cuánto cuesta en euros y cuántos puntos pierdes
La sanción está fijada en 200 euros y 6 puntos. Con pronto pago se queda en 100 euros si abonas en los 20 días siguientes a la notificación, pero renuncias a alegar y los puntos se restan igual. Pagar rápido aligera la factura, nunca el carnet.
Los 6 puntos pesan más de lo que parece. El saldo general es de 12 puntos y un conductor novel arranca con 8, así que dos avisos como este bastan para dejar a un recién examinado sin permiso. Si el saldo llega a cero, el carnet pierde vigencia: toca curso de reeducación y volver a examinarse.
Recuperar puntos tampoco es inmediato. Si solo has perdido parte del saldo, el curso de sensibilización y reeducación vial permite recuperar hasta 6 puntos; si te has quedado a cero, el curso es más largo y hay que pasar por el examen. No hay atajo ni espera que devuelva el saldo por sí sola.
Para quien conduce por trabajo, la multa es lo de menos. El carnet es la herramienta del oficio: quedarse a cero no es un disgusto personal, es no poder subir mañana a un camión, a un taxi o a un autobús.
Por qué la DGT insiste tanto en la misma conducta
La cifra actual no es la de siempre. Hasta la reforma que entró en vigor en marzo de 2022, manipular el móvil al volante restaba 3 puntos; desde entonces restan 6, el máximo que contempla la ley para una infracción grave. El objetivo era que el castigo se notara en el carnet y no solo en la cuenta corriente.
El motivo de fondo es conocido. Las distracciones son, en los informes que maneja la DGT, la causa concurrente más habitual en los siniestros mortales. Y ahí está la paradoja: la infracción más perseguida es también la más fácil de cometer, porque cabe en dos segundos y en la excusa de ‘era una cosa rápida’.
Ese es el terreno que vigilan los controles de la Guardia Civil de Tráfico, tanto desde la carretera como desde el helicóptero. La conducta se detecta a simple vista y no requiere ninguna prueba tecnológica: se ve en la postura del conductor, en la mirada baja y en la mano que sube y baja de la pantalla.
En el fondo, el aviso repite lo mismo desde hace años con formatos distintos. La norma no prohíbe el teléfono, prohíbe usarlo. La frontera entre una llamada sancionada y una que no lo está cabe en un gesto de la mano, y ese gesto es exactamente el que se vigila.
Mientras no cambie la ley, la cifra seguirá congelada en 200 euros y 6 puntos, con una advertencia añadida: cada aviso pesa doble, en el bolsillo hoy y en el saldo del carnet durante los próximos meses. Lo más barato sigue siendo dejar el móvil donde no lo alcances.
Ficha de la Multa
- A quién afecta: a cualquier conductor, novel o veterano, que manipule el móvil al volante aunque sea con el coche parado en un semáforo o con el dispositivo sujeto en un soporte.
- Cifras a tener en cuenta: 200 euros de multa y 6 puntos de detracción, que se quedan en 100 euros con el pronto pago dentro de los 20 días siguientes a la notificación. Los puntos, en cambio, no se reducen.
- Consejo para evitarlo: deja el teléfono fuera de alcance antes de arrancar y, si suena, para en un lugar seguro con el motor apagado antes de mirar la pantalla.


