Circular en moto sin el casco integral homologado te costará 200 euros y 4 puntos del carnet. El Consejo de Ministros ha dado luz verde a la reforma del Reglamento General de Circulación que endurece el equipamiento obligatorio y, de paso, permite usar el arcén en atascos.
Casco integral homologado: adiós al casco abierto
La gran novedad es que la DGT exige ahora un casco integral y no basta con cualquier modelo. Los cascos abiertos, también conocidos como ‘jet’, que dejan la barbilla y parte del rostro al descubierto, dejan de estar permitidos. Solo se podrá circular con un casco que cubra toda la cabeza y que cuente con la homologación correspondiente.
La infracción se considera grave. La multa alcanza los 200 euros —que se reducen a 100 euros si se paga en los 20 días siguientes— y conlleva la retirada de 4 puntos del permiso. La Dirección General de Tráfico insiste en que el casco es el elemento de seguridad más eficaz para reducir la gravedad de las lesiones en caso de accidente.
Según el fabricante, un casco integral básico pero homologado puede costar entre 50 y 150 euros, una inversión muy inferior a la sanción y, sobre todo, a las consecuencias de una caída sin la protección adecuada.
Guantes y calzado cerrado, también obligatorios
Además del casco integral, la nueva norma amplía la equipación exigida. A partir de ahora es obligatorio usar calzado cerrado tanto en ciudad como en carretera; las chanclas y sandalias quedan prohibidas al manillar. También se impone el uso de guantes de protección para conductor y pasajero en vías interurbanas.
No cumplir con el calzado o los guantes supone igualmente una multa de 200 euros, aunque en este caso no se detraen puntos. La DGT recuerda que en una caída las manos y los pies son las primeras partes del cuerpo en impactar contra el asfalto.
Un casco integral y unos guantes homologados cuestan mucho menos que una multa de 200 euros y pueden evitar lesiones que cambian la vida.
Usar el arcén en retenciones: cómo y cuándo
La reforma del Reglamento trae una medida esperada por muchos motoristas. En situaciones de tráfico muy congestionado o completamente detenido, las motocicletas podrán circular por el arcén derecho. Eso sí, deben señalizar la maniobra y respetar una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora. Circular por el arcén fuera de estos supuestos se sancionará como maniobra antirreglamentaria.
Medidas que refuerzan la seguridad del motorista
La nueva regulación intenta atajar dos problemas claros: la falta de protección en los desplazamientos cortos o con calor y la incertidumbre sobre cómo actuar en los atascos. Los datos de siniestralidad señalan que el uso del casco integral reduce hasta un 40% el riesgo de lesiones graves en la cabeza y que los guantes disminuyen significativamente las fracturas de manos.
En la práctica, conviene revisar ya el equipamiento que usas a diario. Comprueba que el casco lleva la etiqueta de homologación europea (ECE 22.05 o la más reciente) y que los guantes cuentan con refuerzos en nudillos y palma. Las tiendas especializadas ofrecen opciones desde los 30 euros que cumplen la norma sin disparar el presupuesto.
La DGT ha dejado claro que los agentes intensificarán los controles, sobre todo en los accesos a las playas y zonas de ocio durante el verano, cuando más se relaja el uso del equipamiento. Más vale prevenir que pagar una multa o, peor aún, lamentar una lesión.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: el tipo de casco que usas (debe ser integral y estar homologado), los guantes de protección y el calzado cerrado.
- Cómo hacerlo: comprobar la etiqueta de homologación en el interior del casco; sustituir los cascos abiertos por uno integral certificado. Los guantes y el calzado cerrado son obligatorios en vías interurbanas y recomendables siempre.
- Cuánto cuesta: la multa por no llevar el casco integral es de 200 euros y 4 puntos; por no usar guantes o calzado cerrado, 200 euros. Un casco integral homologado básico cuesta entre 50 y 150 euros.

