MotoGP cambia el espacio en la parrilla desde Alemania tras el caos de Montmeló

La FIM y los equipos acuerdan ampliar tres metros la distancia entre líneas a partir de Sachsenring. El dispositivo de altura se prohibirá en las salidas desde Silverstone tras el parón estival.

La decisión de la FIM y los equipos responde directamente al accidente múltiple que lesionó a Johann Zarco en Montmeló. A partir del Gran Premio de Alemania, las líneas de salida se separarán tres metros más. Pero el verdadero cambio estructural llega con la prohibición anticipada de los dispositivos de altura.

El pasado mes de mayo, en la primera curva del reinicio en Barcelona, Zarco quedó atrapado. Su pierna izquierda se bloqueó en el tren trasero de la Ducati de Bagnaia tras una carambola a gran velocidad. El francés se destrozó la rodilla. Todavía no se ha recuperado. Esa imagen congeló al paddock. Y forzó una respuesta que llevaba años pendiente.

Tres metros más de aire entre líneas: la medida inmediata

Desde Sachsenring, el 12 de julio, la distancia entre cada una de las líneas de la parrilla pasa de nueve a doce metros. Son tres metros extra que, sobre el papel, diluyen la aglomeración de motos en la primera frenada. Según ha podido saber Motorsport.com, el acuerdo llegó este sábado por la tarde tras varias reuniones entre MGPSEG, la Asociación de Constructores (MSMA) y los equipos.

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Es un cambio sencillo en el reglamento, pero con implicaciones logísticas. Carlos Ezpeleta, director deportivo del campeonato, ya advirtió en Mugello que «modificar la parrilla es un cambio muy, muy grande» y que en algunos circuitos podría obligar a retoques mayores porque la distancia entre la última curva y la línea de salida es limitada. De momento, la prueba de fuego será en Brno, dentro de dos semanas. Si el ensayo convence, la Comisión de Grandes Premios lo ratificará como un trámite.

La prohibición de los dispositivos de altura: una medida acelerada por el susto

Pero la pata más ambiciosa del plan se retrasa unas semanas. A partir del Gran Premio de Gran Bretaña, a mediados de agosto, los pilotos no podrán activar los dispositivos reguladores de altura en el momento de la salida. Esa tecnología, que baja el centro de gravedad de la moto para mejorar la aceleración, estaba condenada a desaparecer con el nuevo reglamento técnico de 2027. El accidente de Zarco ha adelantado los plazos.

Inicialmente se valoró prohibir su uso solo en circuitos de alto riesgo como Silverstone o Phillip Island, donde la primera curva se toma a más de 250 km/h en trazados abiertos. Pero el consenso final ha sido extender la prohibición a todas las carreras. «La propuesta es para todos los circuitos», confirmó Ezpeleta. Los constructores tienen que pronunciarse, pero la conversación tiene fecha de caducidad: en 2027 los dispositivos de altura estarán prohibidos de todas formas.

seguridad MotoGP

A diferencia de lo que ocurrirá el año que viene, los pilotos sí podrán seguir usando el dispositivo del tren trasero durante la carrera. Solo se elimina en la salida. En ese primer medio minuto, la ventaja que da el holeshot device se traduce en décimas de segundo que pueden desencadenar un tapón en la primera curva. Más motos juntas, más riesgo de carambola.

Análisis de Impacto Motor16: ¿un cambio con fecha de caducidad?

MotoGP responde con una cirugía en dos tiempos. La urgencia la dicta la seguridad. Pero conviene leer entre líneas. La ampliación de la parrilla es un parche que probablemente no se revisará hasta que algún circuito no pueda implementarla por falta de espacio. Y la prohibición de los dispositivos de altura, aunque bienvenida, llega con cuentagotas: solo en la salida, solo hasta fin de temporada. ¿Suficiente?

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En el paddock, la medida se ha recibido con alivio, pero también con cierto escepticismo. Algunos ingenieros apuntan que el verdadero riesgo en curvas como la de Montmeló no es solo la distancia entre líneas, sino la diferencia de prestaciones que generan los dispositivos entre unas motos y otras en los primeros metros. Es decir, quitar el dispositivo en la salida puede ser más efectivo que dar tres metros extra. Pero las dos cosas juntas mandan un mensaje claro: la tolerancia al accidente masivo se ha agotado.

La tolerancia al accidente masivo se ha agotado: MotoGP actúa antes de que otra rodilla se quede en el asfalto.

Más allá de 2026, el nuevo reglamento técnico que llegará en 2027 eliminará por completo los dispositivos de altura y rediseñará la aerodinámica. Así que estas medidas, aunque urgentes, tienen una vida útil de unos meses. Son un puente hacia un MotoGP distinto, donde las salidas quizá vuelvan a ser más impredecibles pero menos peligrosas.

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Contexto: El accidente de Zarco no es un hecho aislado. La FIM llevaba años estudiando cómo reducir los incidentes en la primera vuelta. La densidad de las parrillas actuales, con 22 pilotos separados por décimas, convierte la salida en una ruleta. La decisión de probar en Brno antes de oficializarlo en Sachsenring es inteligente: permite ajustar la logística sin incendiar el campeonato.

El rumor: En el paddock se comenta que la prohibición total de los dispositivos de altura en carrera podría haberse implementado ya este año si no fuera por la resistencia de algunas marcas europeas que los consideran parte de su ventaja competitiva. La decisión salomónica —solo en la salida— refleja el equilibrio de fuerzas en la MSMA.

Veredicto: MotoGP reacciona con la velocidad que exige la seguridad, pero sin precipitarse en una revolución técnica a mitad de temporada. La ampliación de la parrilla es un gesto rápido; la prohibición de los dispositivos, una señal de hacia dónde va el campeonato. El verdadero test será la próxima salida en Sachsenring. Si no hay sustos, la medicina habrá funcionado. Si los hay, la conversación volverá a abrirse en agosto.