Mercedes ha vendido su red de carga rápida en Europa a Electra. Son 47 estaciones y 374 puntos que dejan de ser suyos apenas un año después de anunciar que la ampliaba a ocho países más.
La operación tiene fecha cerrada. El consejo de administración aprobó la venta en julio de 2026 y el contrato se firmó el 3 de agosto. El precio no se ha hecho público. La documentación que maneja el sector sitúa el valor contable de esos activos en 99 millones de euros, de los cuales 73 correspondían a activos materiales, frente a 21 millones de pasivos.
Traducido a pie de calle: Mercedes no vende a precio de oro, pero tampoco se desprende de un problema a cualquier precio. Vende lo que ya no quiere gestionar.
Qué pasa exactamente con las 47 estaciones
El reparto geográfico explica casi todo. Alemania concentra 31 de las 47 instalaciones, Austria suma otras seis y el resto se reparte entre distintos mercados europeos. Es decir, el grueso del traspaso cae justo donde Electra aterrizó en mayo de 2025 y donde ahora pega el estirón: pasa de 50 a 81 estaciones de la noche a la mañana.
Para el que conduce un coche de la estrella, la parte buena es que las ventajas no desaparecen. El acuerdo convierte a Electra en socio preferente de MB.CHARGE Public, el servicio de recarga de la marca. Los clientes mantienen condiciones ventajosas de acceso a una red de más de 800 estaciones y 5.000 puntos repartidos por diez países. Electra se suma así a Ionity, el consorcio en el que Mercedes mantiene participación, como único operador con esa categoría dentro del servicio de la marca.
Por qué una marca que presume de red se echa atrás

Aquí está la pregunta que se hace medio sector. Mercedes estrenó su red propia en 2023 con un objetivo público y ambicioso: más de 10.000 puntos de carga rápida en todo el mundo antes de que acabara la década. Hace apenas un año seguía hablando de extenderla a ocho países adicionales. Hoy, al menos en Europa, se baja del barco.
El negocio de la carga no se gana con estrellas en el poste, sino con escala: sin miles de puntos, cada estación acaba siendo una factura.
Y ahí está la clave que casi nadie pone encima de la mesa. Los costes de explotación de una red de carga rápida son difíciles de sostener sin un volumen suficiente que reparta los gastos fijos. Los grandes operadores absorben instalaciones y diluyen mantenimiento, averías, atención al cliente y energía entre muchas más ubicaciones. Un fabricante que monta 47 estaciones hace un gesto de marketing; uno que monta 5.000 hace un negocio.
Los números que han convencido al consejo
Los resultados de la casa ayudan a entender la prisa. En los nueve primeros meses de 2026, Mercedes-Benz facturó 94.361 millones de euros, un 4,2% menos que un año antes. La rentabilidad del negocio de coches se ha quedado en un margen del 3,5% y el flujo de caja se ha desplomado un 44%. Con la presión competitiva de China ya instalada en Europa, los aranceles de Estados Unidos y los costes de reestructuración sobre la mesa, una división de recarga con 99 millones en activos y sin economías de escala es lo primero que sale de la foto.
Detrás de esta venta hay un proceso que afecta a todos los fabricantes alemanes: menos ventas, menos beneficio y la obligación de priorizar proyectos. La carga pública no es tan rentable como se pensaba en las presentaciones de 2021.
Qué vas a notar tú cuando llegues al cargador
Poco, y eso es una buena noticia. La transición ya está en marcha desde el pasado fin de semana, cuando Electra incorporó las estaciones a su sistema de gestión y empezó a informar del cambio en las pantallas de los cargadores. Varias aplicaciones ya muestran esas ubicaciones bajo el nuevo operador. Las seguirás localizando desde el sistema del coche o desde la app de Mercedes, y el acuerdo contempla ampliar funciones como la reserva anticipada de puntos compatibles. No hay precios detallados ni plazo firmado para esta alianza.
Lo que sí cambia es la imagen y el hardware. Está previsto sustituir los terminales de pago directo y renovar la rotulación: las estrellas dejan paso a la marca francesa. La operación incluye instalaciones con equipamiento recién estrenado, como los Alpitronic HYC1000 (los nuevos cargadores de alta potencia de la marca italiana) que Mercedes había anunciado para 2026 y que ya estaban montados en Hamburgo-Wandsbek y en el área de servicio de Wörrstadt.
Tampoco hay traslado de personal, según explicó a electrive Paul Tonini, responsable de Electra en Alemania. La compañía combina apertura de estaciones nuevas con compras de redes existentes, una fórmula que le permite ganar presencia mucho más rápido. Su hoja de ruta pasa por invertir 200 millones de euros en Alemania durante 2027 y alcanzar los 15.000 puntos de carga rápida en Europa en 2030.
La lectura de fondo es sencilla: el mercado de la recarga entra en fase de consolidación y no todos los que prometieron red van a quedarse a gestionarla. Los que sobrevivan serán los que tengan tamaño suficiente para repartir costes entre miles de postes. Los fabricantes, mientras tanto, van a seguir compitiendo por otra cosa: que su coche cargue rápido, barato y sin fricción, aunque el poste no lleve su logo.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: 47 estaciones y 374 puntos de carga rápida cambian de manos, con un valor contable de 99 millones de euros.
- Comparativa: Electra pasa de 50 a 81 estaciones en Alemania, donde opera desde mayo de 2025, y aspira a 15.000 puntos en Europa en 2030.
- Ganadores y perdedores: gana Electra, que compra red hecha y gana escala; pierde la gestión propia de Mercedes, que mantiene las ventajas para sus clientes vía acuerdo, no vía propiedad.
- Lectura de Motor16: si tienes un eléctrico de la marca, tus tarifas preferentes siguen en pie. Si estabas esperando que Mercedes liderara la infraestructura europea, ese tren ha pasado.

