La KTM 390 Duke 2026 ya no es solo la A2 más picante del mercado: ahora frena como una moto de circuito gracias al nuevo sistema desarrollado por WP. Con una pinza radial delantera de cuatro pistones y un disco de 320 mm, la pequeña austriaca promete detenerse con la precisión de una superbike. Y lo mejor: el precio ronda los 4.700 euros.
La gran novedad: frenos WP de competición en una A2
KTM ha escuchado a los pilotos que pedían más mordiente y ha respondido con un conjunto de frenos diseñado internamente por WP, el mismo especialista que firma las suspensiones. La pieza estrella es la pinza delantera WP FCR4, una radial de cuatro pistones fabricada en aleaciones ultraligeras que pesa solo 740 gramos sin pastillas. Incluye canales de ventilación avanzados para evitar la fatiga térmica en frenadas intensas, ya sea en circuito o bajando un puerto de montaña.
El disco delantero crece hasta los 320 mm, una medida más propia de motos de mayor cilindrada. Detrás, una pinza flotante WP RCF4 de un pistón muerde un disco de 240 mm. La integración total del tren de frenada con las suspensiones WP APEX —horquilla invertida de 43 mm y monoamortiguador trasero— da como resultado un tacto de palanca lineal y quirúrgico. Ahora puedes apurar la frenada antes de la curva con una confianza que pocas naked A2 ofrecen.
Electrónica y parte ciclo: todo lo que ya era bueno sigue
El motor monocilíndrico LC4c de 398,7 cc entrega 44,4 CV a 8.500 rpm, suficiente para divertirte en carretera y no aburrirte en circuito. El chasis multitubular de acero y el subchasis de aluminio mantienen el peso en solo 165 kilos en orden de marcha, con una altura de asiento accesible de 820 mm. La horquilla WP APEX ofrece ajuste en compresión y extensión en cinco posiciones; atrás, el monoamortiguador permite regular la precarga y la extensión.
En lo electrónico no faltan los modos de pilotaje Street, Rain y Track, el control de tracción en curva (MTC), el control de salida (Launch Control) y el siempre agradecido Supermoto ABS, que corta el ABS en la rueda trasera para derrapar a gusto. La pantalla TFT a color de cinco pulgadas con conectividad redondea un equipamiento de superbike en una naked A2.
Con 44,4 CV y solo 165 kilos, la Duke ya era un misil; los frenos WP completan una ciclística que pide pista.

Precio y disponibilidad: referencia en el segmento naked A2
El precio oficial de salida se ha fijado en Japón en 829.000 yenes, lo que al cambio equivale a unos 4.700 euros (5.070 USD). En España KTM aún no ha confirmado la tarifa oficial, pero la horquilla debería moverse entre los 4.700 y los 5.000 euros, en línea con la generación anterior. Si se cumple, la Duke seguirá siendo una de las naked A2 con mejor relación prestaciones/precio.
La llegada a los concesionarios nacionales se espera para los últimos meses del año, aunque la marca podría adelantar las primeras unidades como ya hizo con otros lanzamientos.
Análisis: ¿el punto débil que necesitaba?
La KTM 390 Duke siempre ha sido una moto afilada: ligera, potente en su categoría y con un chasis que permitía ir rápido en curvas. Pero las frenadas exigentes eran su talón de Aquiles. La incorporación de un equipo de frenos WP de desarrollo propio no solo mejora la potencia de detención, sino que unifica la ciclística de la moto bajo un mismo fabricante, algo que en motos de mayor cilindrada marca diferencias. Es una apuesta inteligente de los austriacos, que han decidido no tocar un motor que ya cumplía con creces.
Respecto a sus competidoras directas —Kawasaki Z400, Yamaha MT-03, BMW G 310 R—, esta Duke ofrece una electrónica más completa y ahora unos frenos con pedigrí de competición. El único interrogante es si el precio final en España no se disparará con los aranceles. De mantenerse competitiva, la 390 Duke 2026 se convierte en la opción más racing del segmento A2.
Tu Mecánico de Confianza
Adoptar un sistema de frenos de alto rendimiento como este exige algunos cuidados extra para mantener la mordiente. Aquí van tres recomendaciones básicas:
- Pastillas y discos: Las pinzas radiales disipan mejor el calor, pero las pastillas se gastan más rápido en conducción agresiva. Revísalas cada 5.000 km y sustitúyelas antes de que el testigo marque el mínimo.
- Sangrado del circuito: Un tacto esponjoso en la maneta indica aire en el sistema. Purga el líquido de frenos cada año, aunque el manual recomiende plazos más largos.
- Lubricación de la cadena: Con la moto parada, no olvides que el basculante sigue trabajando. Limpia y engrasa la cadena cada 500-800 kilómetros para evitar desgastes prematuros.
Consulta con un profesional si no tienes experiencia en el sangrado; los frenos no admiten chapuzas.

