Miles de conductores en España siguen creyendo que pedir cita previa para la ITV es suficiente para circular sin problemas hasta el día de la inspección. Es una idea muy extendida, especialmente en momentos de alta demanda como Semana Santa o verano, cuando conseguir fecha puede convertirse en una odisea. Sin embargo, esta creencia no solo es errónea, sino que puede salir muy cara.
La realidad es que la normativa es mucho más estricta de lo que muchos imaginan. Ni la cita, ni el justificante, ni siquiera demostrar que has intentado pasar la inspección te eximen de sanción. Y lo más sorprendente: en determinados casos, la multa puede alcanzar los 500 euros, una cifra que está poniendo en alerta a miles de conductores en todo el país.
4La guardia civil puede multarte incluso si el coche está aparcado
Otro aspecto que genera sorpresa es que la multa no depende exclusivamente de estar circulando. Un vehículo con la ITV caducada puede ser sancionado incluso si está estacionado en la vía pública.
Esto se debe a que la obligación de tener la ITV en vigor no está vinculada al uso del vehículo, sino a su presencia en la vía pública. Por tanto, aunque no estés conduciendo, puedes recibir una sanción igualmente. Este punto refuerza la idea de que la ITV no es solo un trámite, sino una obligación permanente que afecta al vehículo en todo momento.


