La eliminación de las excepciones para motos y scooters en la ITV de varios países europeos está más cerca que nunca. El Parlamento Europeo avanza en una propuesta que obligaría a todos los Estados miembros a establecer inspecciones periódicas para motocicletas de más de 125 cc, poniendo fin a las medidas alternativas que aún permiten a Portugal, Países Bajos o Irlanda eludir estos controles. Las motos eléctricas también entrarían en la ecuación, y las pruebas técnicas podrían endurecerse. Pero, ¿qué significado tiene todo esto para los motoristas españoles?
La iniciativa, impulsada por la comisión de Transportes y Turismo (TRAN) del Parlamento Europeo, busca armonizar la normativa de inspección técnica en toda la UE y acabar con un mosaico de excepciones que, según sus promotores, compromete la seguridad vial. Sin embargo, el texto aún debe superar el filtro del pleno del Parlamento y posteriormente el del Consejo de la Unión Europea, donde ya en el pasado se encontró una fuerte oposición a medidas similares.
Qué propone exactamente la comisión TRAN
El documento aprobado en comisión incluye tres ejes principales. El primero, y más ambicioso, es la eliminación de las llamadas “medidas alternativas”, que permiten a algunos países sustituir la ITV periódica por otros sistemas de control de la seguridad vial. Países como Portugal, Irlanda, Finlandia o Países Bajos no exigen ITV a las motos, y la nueva norma los obligaría a implantarla para todos los vehículos de más de 125 cc. Las motos eléctricas de cierta potencia también quedarían incluidas de forma explícita, algo que hasta ahora no ocurría de manera uniforme en todos los Estados miembros.
El segundo eje es la unificación de los criterios técnicos de las pruebas. Se habla de inspecciones más avanzadas en sistemas electrónicos, diagnosis a bordo (OBD), emisiones contaminantes y nuevos protocolos para las motos eléctricas. Esto podría traducirse en estaciones de ITV mejor preparadas y revisiones más exhaustivas, algo que inevitablemente encarecería el servicio.
El tercer punto, y el que más polémica genera, es la posibilidad de imponer inspecciones anuales para los vehículos de más de diez años de antigüedad. Esta idea ya fue planteada por la Comisión Europea y frenada por el Consejo de la UE ante la presión de varios países, entre ellos España. Ahora vuelve a colarse en el debate, y de salir adelante, implicaría un cambio importante para muchos motoristas españoles.
Cómo afecta a España
España es uno de los países donde la ITV para motos está más consolidada. Actualmente, las motocicletas de más de 125 cc y los ciclomotores deben pasar su primera inspección a los cinco años desde la matriculación, y luego cada dos años, independientemente de la edad del vehículo. La obligación, por tanto, no cambiaría sustancialmente. Donde sí llegarían novedades es en la parte técnica.

De acuerdo a la normativa actual de la DGT, las pruebas se centran en frenado, alumbrado, neumáticos, emisiones y elementos de seguridad. Con la futura directiva, se añadirían controles más rigurosos de electrónica y emisiones, y se incorporarían test específicos para motos eléctricas, algo que ya reclaman desde hace tiempo las asociaciones de consumidores y los propios centros de ITV.
Sin embargo, el verdadero quebradero de cabeza para los motoristas españoles llegaría si prospera la ITV anual para motos de más de diez años. En España, más del 35 % del parque de motocicletas supera esa barrera, según datos del sector. Pasar de una revisión cada dos años a una anual supondría duplicar el gasto y las molestias para los propietarios de motos veteranas. Además, obligaría a los talleres y estaciones de ITV a dimensionar sus recursos para absorber la nueva demanda.
La ITV anual para motos antiguas, un debate que vuelve
La Comisión Europea ya intentó en 2022 imponer la inspección anual para todos los vehículos de más de una década, y el Consejo de la UE terminó bloqueando la medida tras la oposición de varios Estados. Ahora, el texto de la comisión TRAN vuelve a incluirlo, y la presión de los grupos ecologistas y de seguridad vial es mayor. Pero también lo es la resistencia de los colectivos de motoristas y de países con un importante parque de vehículos antiguos.
Para las motos, la periodicidad actual en España (bienal) es más favorable que la de los automóviles, que a partir de los diez años pasan a inspección anual. Si la UE iguala el criterio, todas las motos con más de diez años —independientemente de su cilindrada— tendrían que pasar la ITV cada año. Esta medida, de aplicarse, se notaría especialmente en el segmento de las motos de gran cilindrada y de las clásicas, muchas de ellas con más de 15 o 20 años de antigüedad.
El calendario legislativo es lento. Tras el visto bueno de la comisión TRAN, el texto deberá debatirse en el pleno del Parlamento Europeo y, más tarde, negociarse con el Consejo de la UE. No hay fechas concretas, pero los expertos apuntan a que una posible directiva no entraría en vigor antes de 2028, dejando un margen de adaptación para los Estados miembros.
¿Seguridad vial o burocracia armonizadora?
La retórica oficial sitúa la seguridad como principal argumento. Sin embargo, los estudios coinciden en que el factor humano y el estado de las infraestructuras son responsables de más del 90 % de los accidentes de moto, mientras que los fallos técnicos apenas representan un porcentaje residual. En este contexto, algunos colectivos de motoristas y organizaciones como FEMA (Federación Europea de Asociaciones de Motociclistas) consideran que endurecer la ITV sin actuar sobre carreteras y formación es una medida desequilibrada.
España, con una red de carreteras secundarias a menudo castigada por baches, gravilla suelta y quitamiedos sin protección para motoristas, sabe bien de qué hablamos. Obligar a pasar más revisiones a las motos sin mejorar el entorno por el que circulan parece un enfoque, cuando menos, incompleto. Dicho esto, armonizar las inspecciones en toda la UE tiene su lógica si se busca un mercado único sin agravios competitivos entre países, aunque el motorista de a pie lo viva como un nuevo trámite y un nuevo gasto.
De momento, lo único seguro es que el debate está servido y que España, pese a partir de una posición menos afectada, no permanecerá ajena a los cambios. Lo que está por ver es si el Parlamento y el Consejo logran un equilibrio entre seguridad real, costes y sentido común.
Tu Mecánico de Confianza
- Base legal actual: En España, según el Real Decreto 920/2017, las motocicletas y ciclomotores deben pasar la primera ITV a los 5 años y posteriormente cada 2 años. No circular con la ITV en vigor es una infracción grave.
- Sanción: Circular sin ITV te puede costar 200 euros (100 euros si pagas en los 20 primeros días hábiles). Si lo haces con la ITV caducada y te paran, la multa es la misma. Circular con el resultado desfavorable es un riesgo que no merece la pena.
- Consejo Motor16: Si tu moto supera los diez años y la propuesta sigue adelante, verás cómo la periodicidad se reduce a un año. Revisa con antelación puntos críticos como el sistema de frenos, las emisiones y el alumbrado. Pasar la ITV a la primera te ahorrará disgustos y dinero.
- Dato curioso: En Francia, los vehículos de colección (más de 30 años) están exentos de la ITV periódica. En España, las motos históricas deben seguir el mismo calendario que el resto, lo que a menudo desata críticas entre los aficionados a las clásicas.

