La historia de Lamborghini siempre ha estado ligada a los excesos mecánicos, a los diseños capaces de detener miradas y a una interpretación casi teatral del automóvil deportivo. Sin embargo, incluso dentro de ese universo de extravagancia controlada, hay modelos que nacen para ocupar un lugar distinto. El nuevo Lamborghini Fenomeno Roadster pertenece precisamente a esa categoría: la de los coches concebidos no solo para circular, sino para convertirse en objetos de culto desde el mismo instante de su presentación.
Se fabricarán 15 unidades

La marca de Sant’Agata Bolognese ha decidido elevar todavía más el listón con un roadster híbrido de producción extremadamente limitada —apenas 15 ejemplares— que resume buena parte de la filosofía que ha definido a Lamborghini durante más de seis décadas: diseño extremo, ingeniería experimental y una obsesión permanente por las prestaciones.
El Fenomeno Roadster hizo su debut durante la segunda edición de Lamborghini Arena, consolidándose como el nuevo vértice de la saga ‘Few-Off’, esa familia de modelos especiales que la compañía italiana reserva para sus proyectos más exclusivos. La tradición comenzó con el Reventón Roadster y continuó con nombres convertidos en iconos contemporáneos, como Veneno, Centenario o Sián. Ahora, el Fenomeno recoge ese legado y lo proyecta hacia una nueva era marcada por la electrificación.
Aunque deriva del Fenomeno Coupé presentado en 2025, esta versión descapotable introduce una personalidad propia. Lamborghini no se ha limitado a retirar el techo: ha replanteado la aerodinámica, el flujo de aire y la arquitectura estructural para mantener intacto el comportamiento dinámico pese a la configuración abierta.
Prestaciones del Lamborghini Fenomeno Roadster

El corazón del proyecto es un sistema híbrido enchufable que combina un motor V12 atmosférico de 6,5 litros con tres propulsores eléctricos. El resultado es una cifra total de 1.080 CV, suficiente para convertirlo en el Lamborghini descapotable más potente de todos los tiempos. Sus registros reflejan esa ambición: acelera de 0 a 100 km/h en apenas 2,4 segundos y supera los 340 km/h de velocidad máxima.
Más allá de los números, el Fenomeno Roadster representa un paso simbólico para la marca italiana. Lamborghini ha construido gran parte de su identidad alrededor del V12 atmosférico, una mecánica que parecía incompatible con las nuevas exigencias de electrificación. Sin embargo, el fabricante ha optado por reinterpretar esa tradición en lugar de abandonarla. El resultado es un híbrido que no renuncia al dramatismo sonoro ni a la respuesta instantánea que siempre han caracterizado a los modelos de Sant’Agata.
Batería modesta

El sistema eléctrico no actúa únicamente como apoyo energético. Los motores delanteros intervienen en la vectorización del par, mejorando la capacidad de giro y la estabilidad, mientras que el tercer motor eléctrico, situado junto a la transmisión de doble embrague y ocho velocidades, complementa la entrega de potencia y gestiona funciones de recuperación de energía. Incluso dispone de un modo completamente eléctrico gracias a una batería de 7 kWh.
En Lamborghini, sin embargo, el rendimiento nunca se entiende sin una narrativa visual acorde. El Fenomeno Roadster ha sido diseñado como una pieza escultórica donde cada superficie tiene una función aerodinámica específica. El frontal adopta trazos muy marcados, enormes entradas de aire y un lenguaje geométrico dominado por la clásica firma hexagonal de la marca.
Trabajo aerodinámico

Uno de los mayores desafíos del proyecto fue gestionar el flujo de aire en un coche abierto capaz de alcanzar velocidades extremas. Para ello, el equipo de diseño desarrolló un nuevo deflector sobre el parabrisas que dirige el aire hacia la zona posterior y optimiza la refrigeración del V12 sin perjudicar el confort aerodinámico del habitáculo.
También las estructuras antivuelco fueron tratadas como elementos funcionales y estéticos al mismo tiempo. Integradas tras los asientos deportivos y fabricadas en carbono, forman parte natural de la silueta del coche y contribuyen a reducir turbulencias incluso a alta velocidad.
Visualmente, el Fenomeno Roadster mezcla referencias históricas y futuristas. La zaga recuerda a prototipos de competición de los años setenta y al Essenza SCV12, mientras que la cubierta transparente del motor convierte la mecánica híbrida en parte central de la experiencia visual. Lamborghini quiere que el conductor sienta que viaja literalmente rodeando el V12.
Interior del Lamborghini Fenomeno Roadster

El interior mantiene esa filosofía de ‘Feel Like a Pilot’ que la firma italiana lleva años desarrollando. La cabina combina fibra de carbono, superficies técnicas y mandos inspirados en la aviación. Los ocupantes quedan encajados en asientos de perfil muy marcado, mientras tres pantallas digitales concentran toda la información dinámica del vehículo.
La ambientación cromática también busca diferenciar al modelo dentro de la tradición Lamborghini. El tono Blu Cepheus domina la carrocería, combinado con detalles en Rosso Mars que acentúan las zonas más agresivas del diseño. La combinación funciona además como homenaje tanto al histórico Miura Roadster de 1968 como a los colores de la ciudad de Bolonia.
Pero el Fenomeno Roadster no se limita a impresionar desde la estética. Bajo la carrocería se esconde una sofisticada estructura monocasco realizada íntegramente en fibra de carbono y materiales compuestos. Lamborghini utiliza aquí una arquitectura inspirada en la industria aeroespacial, denominada “monofuselage”, que ya había debutado en el Lamborghini Revuelto.
Rigidez similar a la del coupé

El objetivo era mantener una rigidez estructural comparable a la del coupé (más información de este último) pese a eliminar el techo. Según la marca, la combinación de fibras largas y cortas, junto con nuevas soluciones patentadas, ha permitido lograrlo con apenas unos kilos extra.
La dinámica del vehículo también entra en una nueva dimensión gracias a un avanzado sistema de control basado en sensores tridimensionales capaces de medir en tiempo real aceleraciones, movimientos de la carrocería y adherencia disponible. Toda esa información alimenta las ayudas electrónicas y permite ajustar el comportamiento del coche con enorme precisión.
En ese equilibrio entre brutalidad y sofisticación, los neumáticos desempeñan un papel decisivo. Bridgestone ha desarrollado versiones específicas de sus Potenza para este modelo, incluyendo variantes semislick enfocadas al uso en circuito.
Con el Fenomeno Roadster, Lamborghini no solo presenta un nuevo superdeportivo de edición limitada. También lanza un mensaje claro sobre el futuro de la marca: la electrificación no implica renunciar al carácter visceral que hizo célebres a sus V12. Al contrario, puede amplificarlo.
Fotos: Lamborghini.




























