El Hyundai IONIQ 6 es una berlina eléctrica que gustará más o menos por su físico, pero resulta contundente. Eso sí, cuando hablamos de la variante N son palabras mayores porque se convierte prácticamente en un vehículo de culto, por su exclusividad, rendimiento y deportividad. Hemos tenido ocasión de ponernos al volante del nuevo IONIQ 6 N y todavía se nos acelera el pulso. Una máquina de correr y, muy importante, de sentir y disfrutar, para aquellos que todavía dudan de que un eléctrico pueda ser un realmente un superdeportivo.
Vaya si lo es. Su llegada supone un nuevo capítulo en la evolución de la división N de la marca coreana, aunque no pilla por sorpresa del todo porque ya tuvimos ocasión de ponernos al volante del IONIQ 5 N anteriormente, su alma gemela en formato crossover (aquí su prueba a fondo).
Nada menos que 650 CV de potencia

Con el Hyundai IONIQ 6 N puedes convivir plácidamente con el resto de usuarios en ciudad o carretera. No pasaras desapercibido por su estética, más agresiva, pero marcarás diferencias cuando llegan las curvas o, incluso, en una exigente cita en un circuito de velocidad. Será lo más adecuado para sacarle todo el jugo a sus 650 CV, ya que en tráfico abierto da bastante más respeto.
Su presencia impone. Mide 4,94 metros de longitud, pero los pasos de rueda están ensanchados, incrementa la anchura de vías, contempla piezas aerodinámicas de carbono, un alerón enorme, pero necesario, difusores de carreras o unas llantas forjadas de 20 pulgadas con frenos reforzados y refrigerados. Todo esto no es porque sí: su coeficiente aerodinámico es de 0,274. Ni tan mal…
También el interior tiene tintes más racing. Lo comprobamos en el volante, los pedales y reposapiés metálicos, el cojín de rodilla en el lado del conductor y, sobre todo, los asientos delanteros tipo backet que sujetan el cuerpo con gran eficacia.
Todo esto está muy bien pero se quedaría descafeinado si el rendimiento no acompañara. No hay problema. El sistema de propulsión desarrolla hasta 650 CV y 770 Nm de par máximo cuando se activa la función temporal de sobrealimentación NGB diseñada por Hyundai N.
Prestaciones del Hyundai IONIQ 6 N

Estas cifras permiten al vehículo acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 3,2 segundos y alcanzar una velocidad punta de 257 km/h, registros que lo sitúan en el territorio de los deportivos más prestacionales del mercado. La arquitectura emplea dos motores eléctricos de alto rendimiento, uno en cada eje, para dotar al conjunto de tracción total.
No se trata únicamente de lograr una aceleración espectacular durante unos segundos, sino de mantener un rendimiento consistente cuando las condiciones se vuelven especialmente exigentes.
Uno de los aspectos en los que Hyundai ha puesto mayor énfasis es el trabajo realizado sobre la suspensión y el chasis. Los ingenieros revisaron completamente la geometría para mejorar la precisión de las reacciones y aumentar la confianza del conductor.
La reducción del centro de balanceo permite que la carrocería mantenga una mayor compostura en apoyos rápidos, mientras que los amortiguadores de control electrónico ajustan continuamente su funcionamiento en función del estado del firme y de las exigencias de conducción.
El diferencial electrónico de deslizamiento limitado contribuye igualmente a optimizar la tracción, distribuyendo la fuerza entre las ruedas de forma inteligente para maximizar el agarre en aceleraciones y cambios de dirección. A estas soluciones se suman refuerzos estructurales adicionales que incrementan la rigidez del conjunto.
Suena y cambia de marcha como un térmico

Seguramente alguno dudará todavía de que con todo esto se consiga transmitir sensaciones al volante. No temas. Hyundai lo resuelve mediante una combinación de recursos tecnológicos. El primero es el sistema N e-Shift. Esta función simula cambios de marcha mediante una programación específica de la entrega de potencia. Aunque técnicamente no existe una caja de cambios convencional, el sistema reproduce la sensación de escalonar hasta ocho relaciones, generando una experiencia más cercana a la de un deportivo clásico.
Seguimos. El N Active Sound+ es una solución acústica que crea distintos ambientes sonoros adaptados a diferentes estilos de conducción. El conductor puede elegir entre configuraciones inspiradas en vehículos de competición, sonidos que evocan modelos históricos de la marca o propuestas futuristas especialmente diseñadas para acompañar la experiencia eléctrica. Está muy conseguido y el sonido no solo es evidente en el interior; también lo es fuera del vehículo gracias a un altavoz externo.
Con tanta adrenalina no nos queremos olvidar de la batería. Es de iones de litio y tiene una capacidad de 84 kWh. Con ello homologa una autonomía de 487 kilómetros, aunque siendo sinceros ser reducirá a la mitad porque es complicado ir a ritmo de paseo. En ciudad será más factible aproximarnos a los 697 que anuncia. La arquitectura eléctrica es de 800 V y admite cargas en corriente continua de hasta 350 kW. Por eso en apenas 18 minutos podemos realizar una reposición al 80 por ciento.
La gestión térmica de la pila se ha optimizado para poder conservar el espectacular rendimiento del IONIQ 6 N. Por eso utiliza circuitos independientes de refrigeración. Además, se puede seleccionar diferentes programas de preparación de la batería en función del uso previsto. Existen configuraciones orientadas a aceleraciones máximas, vueltas rápidas o resistencia prolongada, adaptando la temperatura de funcionamiento a cada escenario.
Aunque buena parte de su desarrollo ha estado condicionado por las prestaciones, Hyundai insiste en que el IONIQ 6 N no es un coche pensado exclusivamente para los fines de semana o las tandas en circuito.
La capacidad de adaptarse a diferentes situaciones constituye uno de sus principales argumentos. Los distintos modos de conducción modifican parámetros como la respuesta del acelerador, la suspensión, la dirección o la entrega de potencia para adaptarse a cada circunstancia.
Así va el Hyundai IONIQ 6 N

En su configuración más confortable, la berlina mantiene un comportamiento refinado y agradable para los desplazamientos diarios. Al volante del IONIQ 6 N todo va como la seda. En autovía, con el perfil de conducción Normal activo nos convertimos en uno más, aunque es complicado pasar desapercibido cuando la estética, sobre todo el alerón trasero, no disimula precisamente su deportividad. En ese escenario te mueves en los 20 kWh de consumo medio sin problema.
Salimos de la autopista y afrontamos un largo tramo de carretera de montaña con curvas y tráfico. Ahora toca el modo Sport y le cambia el carácter. Añade el N ya sin gran parte de las ligaduras electrónicas y enfocado al circuito).
El N e-Shift simula un cambio de marchas secuencial de 8 velocidades y lo hace de una manera tan real que invita a subir y bajar marchas en las levas del volante porque no parece un vehículo eléctrico. Suma el mencionado sonido deportivo simulando un motor térmico y la tormenta es perfecta.
También lo es por prestaciones. Acelera y recupera como un cohete. De hecho puedes adelantar al vehículo que te precede en una baldosa y si activas la función NGB ( N Grin Boost) desde el volante lograrás durante 10 segundos la máxima potencia con una aceleración que abruma.
Tracción total y soluciones N

La tracción total es un aliado casi indispensable para que la cosa no se descontrole demasiado. Luego, con la distribución de par N podrás ajustar el reparto de potencia entre los dos ejes a tu gusto y puestos a pedir, el N Drift Optimizer te dejará derrapar como si nada, aunque mejor dejarlo ya para el circuito. Lo mismo pasa con la función Launch Control que permite dirigir los 650 CV de manera ordenada a las cuatro ruedas para firmar esos 3,2 segundos en el 0-100 km/h. Claro que el consumo ‘creciditos’ es complicado que baje ya de los 27 kWh. Recordad que el homologado es de 18,7 kWh cada 100 kilómetros.
No corre, literalmente vuela. Por eso es importante detener un vehículo que pesa 2.166 kilos con lo puesto, aunque no da sensación de vehículo pesado. Los frenos dimensionados cumplen su función, con discos de 400 milímetros delante y de 360 detrás. Si no vamos ‘envenenados’ con las levas del volante se puede incrementar la frenada regenerativa con tres niveles, más uno Auto que lo hace por sí mismo teniendo en cuanta el tráfico, la orografía y los datos de la navegación.
Interior también muy deportivo

El interior refleja claramente las intenciones deportivas del modelo. Los asientos tipo backet ofrecen una sujeción lateral reforzada y desde el asistente N Track Manager disfrutaremos de gráficas e información más propias de la competición que otra cosa. Se reflejarán en la doble pantalla digital de 12,3 pulgadas.
Detrás el espacio es muy generoso y el conjunto se remata con un maletero que ofrece un volumen de 401 litros (no tiene portón) a los que suma otros 14,5 bajo el capó delantero.
Seguridad y conectividad del IONIQ 6 N

Por supuesto el IONIQ 6 N incorpora las últimas tecnologías de asistencia a la conducción desarrolladas por la marca coreana. Por eso contempla asistentes de prevención de colisiones, vigilancia de ángulos muertos, el mantenimiento activo de carril o diversas ayudas para conducción en autopista. Añade funciones de aparcamiento asistido, incluso con función remota.
En el aspecto multimedia incorpora elementos como un asistente de IA, conectividad inalámbrica Android Auto y Apple CarPlay y actualización de software vía OTA. Otro atractivo es la llave digital que permite acceder y arrancar el vehículo desde el smartphone o el Apple Watch.
Precio del IONIQ 6 N

En definitiva, el IONIQ 6 N es un superdeportivo eléctrico por rendimiento y dinámica, pero también resulta confortable y refinado si nos lo tomamos con calma mientras disfrutamos de una dotación de serie realmente generosa. Disfrutar de este modelo se traduce en 79.500 euros. Esta cifra le deja fuera el Plan Auto+, pero sí podrás disfrutar de unos 12.000 euros de descuento por parte de la marca y el cargador y la instalación completamente gratis.
Fotos: Hyundai.
























