La confianza en la pericia mecánica de los conductores más jóvenes ha tocado fondo. Una encuesta internacional realizada por la plataforma británica Autotrader entre 3.000 automovilistas deja una realidad incómoda: a nivel global, solo un 2% de los conductores confiaría en un miembro de la Generación Z para cambiar un neumático. En varios países ese porcentaje se anula por completo. Y aunque en España el rechazo a las habilidades de los más jóvenes no es absoluto, sí lo es hacia otra franja de edad.
El estudio —difundido por la división británica de la compañía de compraventa— revela que en Reino Unido, Estados Unidos, Portugal y Australia el indicador de confianza cae a cero. Ningún encuestado en esos mercados elegiría a alguien de entre 14 y 29 años para auxiliarle en el arcén con una rueda pinchada. La Generación Z se convierte así en el grupo etario menos fiable para las reparaciones de emergencia, solo acompañada en ese furgón de cola por la Generación Silenciosa —los nacidos antes de 1945— que en buena parte ya ha colgado las llaves.
Cero confianza para la Generación Z: un dato que resuena en toda Europa
El descrédito generacional tiene matices. En España, el mayor escepticismo se lo lleva precisamente la Generación Silenciosa, que registra un contundente 0% de confianza entre los conductores locales. La Generación Z, aunque aún muy por detrás de sus mayores, al menos es capaz de arañar algún voto de confianza, un contraste con la frialdad absoluta que cosechan los octogenarios. Con todo, la desconfianza hacia los más jóvenes cruza fronteras y se convierte en una constante en los quince países analizados.
Para los conductores españoles, la figura que inspira seguridad al volante tiene entre 44 y 59 años. Un 62% de los encuestados en España deposita su confianza en la Generación X —nacidos entre 1965 y 1980— para sacarles de un apuro con una rueda pinchada. Es el mismo patrón que se repite en Italia (56%), Alemania (56%), Francia (53%) o Países Bajos (63%), donde los miembros de la Generación X lideran holgadamente todas las preferencias.
El ranking de la confianza: la Generación X arrasa en España y en el mundo
La tabla publicada por Autotrader no admite discusión: en trece de los quince países estudiados, el grupo más fiable para cambiar un neumático es la Generación X. Solo en Sudáfrica los millennials se alzan con la primera posición (46%), un caso aislado que confirma la regla. El dato español —62%— sitúa a España en la media alta de confianza hacia los más veteranos, por delante de Italia, Grecia o Australia.

Detrás de esa hegemonía hay una explicación que los propios autores del estudio sintetizan con claridad: «El conocimiento del automóvil siempre se ha transmitido a través de la experiencia práctica, de padres a hijos, de mecánicos y de años resolviendo problemas en la cuneta. La Generación X se ha ganado su reputación demostrando que la credibilidad se acumula». La cita, recogida por el experto en venta de coches de Autotrader, resume por qué quienes ahora tienen entre 45 y 60 años siguen siendo el referente mecánico del hogar.
Lo que en España es un 62% de confianza hacia la Generación X, en otros países se traduce en un respaldo aún más rotundo; el conocimiento mecánico acumulado durante décadas se percibe como un activo que ninguna aplicación ni tutorial puede sustituir.
Por qué la Generación Z confía en sí misma (aunque el resto no)
A la pregunta de si ellos mismos se sienten capaces, los jóvenes de la Generación Z responden con una seguridad que contrasta con la desconfianza externa. Entre un 30% y un 45% de los conductores de esta franja —dependiendo del país— asegura estar preparado para realizar reparaciones básicas, y muchos de ellos declaran haberlas llevado a cabo con éxito. En Italia, el 88% de los que lo intentaron afirma que no empeoraron la situación; en Reino Unido, el 86%, y en Países Bajos, el 85%. Las cifras dibujan una generación más habilidosa de lo que el resto de los conductores cree.
Esa autoconfianza tiene un origen distinto al de sus predecesores. Mientras que la Generación X aprendió en el garaje de casa o bajo el capó de un familiar, la Generación Z recurre a tutoriales en redes sociales y, cada vez más, a la inteligencia artificial. El estudio indica que el 86% de los jóvenes británicos de la Generación Z consultaría una IA para resolver una avería, muy por encima de la media global del 65%. Paradójicamente, en países como Estados Unidos, Italia o Grecia es la Generación X la que lidera el uso de inteligencias artificiales para el mantenimiento del coche, lo que sugiere que la brecha generacional no radica tanto en la herramienta como en la percepción de competencia.
El cambio de formato no significa pérdida de interés
La investigación de Autotrader también muestra que, ante una avería, el 39% de los conductores a nivel mundial llama primero a un familiar o amigo; un 30% recurre a un servicio de asistencia y solo un 6% intenta arreglarlo por su cuenta. Canadá es el país donde menos se llama a la familia (37%), mientras que Estados Unidos concentra a los conductores más autosuficientes: un 10% de los estadounidenses intentaría una reparación sin avisar a nadie.
Para el conductor español, el dato tiene una lectura clara: la confianza que depositamos en la Generación X sigue siendo abrumadora, pero la Generación Z está construyendo su propia cultura del mantenimiento con herramientas digitales. Que apenas un 2% mundial les otorgue credibilidad no significa que carezcan de ella, sino que el relevo generacional en el arcén tardará todavía unos años en consolidarse. Mientras tanto, si pinchas en la autovía, la estadística sugiere que sigas rezando para que quien se detenga tenga más de 45 años.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: Solo el 2% de los conductores a nivel global confía en la Generación Z para cambiar una rueda, porcentaje que cae a cero en Reino Unido, Estados Unidos, Portugal y Australia. En España, la confianza nula recae sobre la Generación Silenciosa.
- Consejo práctico: Si viajas por Europa y necesitas ayuda en carretera, la estadística indica que los conductores de mediana edad son los que más probabilidades tienen de saber cambiar una rueda. Conviene que no descuides tu propio aprendizaje básico de mantenimiento, independientemente de la generación a la que pertenezcas.
- Así te afecta: La desconfianza hacia los más jóvenes tiene implicaciones aseguradoras y de seguridad vial. Conocer los sesgos generacionales ayuda a tomar mejores decisiones en grupo y a reforzar la formación práctica para que la próxima encuesta no deje a nadie en el arcén sin auxilio.

