El precio del combustible vuelve a estar en el punto de mira de muchos conductores. Llenar el depósito se ha convertido en un gasto cada vez más difícil de asumir, sobre todo para quienes usan el coche a diario. Las últimas tensiones internacionales y la inestabilidad en los mercados del petróleo han provocado nuevas subidas en la gasolina y el diésel, situando los precios en niveles que no se veían desde hace meses.
Ante esta situación, incluso la propia DGT ha decidido recordar a los conductores pequeñas acciones cotidianas con las que se puede marcar la diferencia en el consumo. No son trucos milagrosos, pero sí hábitos de conducción y mantenimiento que ayudan a gastar menos combustible y, por tanto, a ahorrar unos euros cada vez que pasamos por la estación de servicio.
5Neumáticos en buen estado: el detalle que más influye
El estado de las ruedas, único punto de contacto entre el coche y el asfalto, también influye más de lo que parece en el consumo. Circular con una presión incorrecta aumenta la resistencia a la rodadura, obligando al motor a hacer más esfuerzo. Según la DGT, unos neumáticos con poca presión pueden aumentar considerablemente el gasto en combustible, sobre todo en viajes largos.
Comprueba la presión al menos una vez al mes y siempre antes de un desplazamiento importante. Asegúrate también de utilizar neumáticos adecuados para el vehículo y mantenerlos en buen estado. Un dibujo desgastado no solo reduce la seguridad, también empeora la eficiencia. Mantener las ruedas en buenas condiciones es una forma sencilla y efectiva de ahorrar en combustible sin cambiar la forma de conducir.


