El precio del combustible vuelve a estar en el punto de mira de muchos conductores. Llenar el depósito se ha convertido en un gasto cada vez más difícil de asumir, sobre todo para quienes usan el coche a diario. Las últimas tensiones internacionales y la inestabilidad en los mercados del petróleo han provocado nuevas subidas en la gasolina y el diésel, situando los precios en niveles que no se veían desde hace meses.
Ante esta situación, incluso la propia DGT ha decidido recordar a los conductores pequeñas acciones cotidianas con las que se puede marcar la diferencia en el consumo. No son trucos milagrosos, pero sí hábitos de conducción y mantenimiento que ayudan a gastar menos combustible y, por tanto, a ahorrar unos euros cada vez que pasamos por la estación de servicio.
1Equipaje y carga: enemigos en la gasolinera
Uno de los factores que más influye en el consumo es el peso que transporta el vehículo. Cuanto mayor sea la carga, mayor será el esfuerzo que debe realizar el motor para mover el coche, lo que se traduce en más gasto de combustible. La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda que no es buena idea circular con el maletero lleno de objetos innecesarios, pues cada kilo extra penaliza la eficiencia.
También hay que tener cuidado con los sistemas de transporte exteriores, como las bacas o cofres de techo. Aunque muy útiles en vacaciones o viajes largos, empeoran la aerodinámica del vehículo y obligan al motor a trabajar más. Utilízalos solo cuando sea imprescindible y asegúrate de que la carga esté bien colocada para evitar resistencia al aire innecesaria.


