Zero Motorcycles ha dejado de pensar como una start-up tecnológica para hacerlo como fabricante global. El cambio coincide con una realidad de mercado: **Europa, Oriente Medio y África representan ya dos tercios del negocio**, frente a un tercio en Estados Unidos, y la moto eléctrica empieza a elegirse por coste y operativa antes que por sostenibilidad.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: la electrificación de motos para uso profesional y reparto urbano avanza cuando la compra se decide por coste, par inmediato y confort, no por conciencia ecológica; Zero lo verbaliza con datos de crecimiento y reorganización europea.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: crecimiento cercano al **250%** este año, nueva gama de acceso XE y XB y primer escúter LS1, red de concesionarios casi completa en España y Portugal. En contra: la compañía admite que en España aún no aprovecha el potencial y que la rentabilidad no tiene fecha; la red comercial y la comunicación son el cuello de botella pendiente.
- Datos técnicos clave: sin cifras de autonomía o precio en la fuente oficial; **más de 2.000 motocicletas de alta gama vendidas en 2025**; crecimiento cercano al **250%** en 2026; nuevos modelos trail XE y XB y escúter LS1; traslado de finanzas, márketing y logística a Europa; I+D permanece en California.
El giro de Zero: de nicho prémium a volumen
El consejero delegado de Zero Motorcycles, Pierre-Martin Bos, explica que la compañía ya vende más de **2.000 motocicletas de alta gama al año**, una cifra que la sitúa al nivel de otros fabricantes prémium. El problema, según sus palabras, es que ese segmento no puede crecer de forma exponencial. Por eso la marca amplía la oferta hacia segmentos de mayor volumen con las trail de acceso **XE y XB** y su primer escúter **LS1**.
La reorganización interna acompaña esa estrategia. Finanzas, márketing, logística y buena parte de la organización comercial se han trasladado de California a Países Bajos, mientras el centro de investigación y desarrollo permanece en California. El objetivo es estar más cerca del mercado que hoy aporta dos tercios de los ingresos.
El crecimiento de este año, cercano al **250%**, convive con un esfuerzo inversor importante. Bos evita poner fecha al break even, pero deja entrever que la prioridad es completar la gama y consolidar el crecimiento antes que acelerar los beneficios.
España y la red comercial: el reto pendiente
España es, para Zero, un mercado con enorme potencial por el aumento de las matriculaciones y el papel cada vez más relevante de la moto como solución de movilidad urbana. Sin embargo, el propio CEO lo reconoce: “En España tenemos que hacerlo mucho mejor”. El problema no está en el producto, sino en la capacidad de la compañía para llevarlo al cliente.
La red de concesionarios cubre prácticamente toda España y Portugal, pero Zero quiere reforzar su estructura comercial. Durante años, la marca ha centrado sus esfuerzos en desarrollar motos, baterías y motores; ahora necesita una organización comercial más potente para vender el producto y construir alianzas a largo plazo.
El argumento de venta, además, ha cambiado. “La gente no se pasa a lo eléctrico porque sea más sostenible; lo hace porque disfruta conduciendo una buena moto”, afirma Bos. El par instantáneo, el confort o la ausencia de vibraciones se han convertido en el verdadero motor de la demanda. Para flotas de reparto urbano, ese razonamiento es clave: la electricidad deja de ser un discurso medioambiental y pasa a ser una herramienta de trabajo con ventajas operativas.

La electrificación de la moto avanza cuando el cliente profesional la elige por coste, confort y par instantáneo, no por sostenibilidad.
Análisis: qué hay detrás del crecimiento
El discurso de Zero no se centra en cubrir una flota entera ni en cifras de TCO, pero sienta una base útil para el profesional que hoy mira la moto eléctrica para reparto. Si la decisión se toma por operativa y coste, el mercado deja de depender de la subvención o de la conciencia ecológica. Eso es exactamente lo que necesitan las flotas urbanas para estabilizar la demanda y planificar renovación.
La debilidad está en la red. Zero admite que en España su presencia comercial no está a la altura del potencial. Para un autónomo o una PYME de mensajería, una red escasa o poco formada complica la posventa y alarga los tiempos de parada. La marca asegura que trasladará más recursos a Europa y que quiere ampliar el equipo comercial en España y Portugal, pero aún no hay fecha ni cifra de concesionarios nuevos.
Desde la perspectiva del profesional, la nueva gama de acceso XE y XB y el escúter LS1 abren la puerta a un tipo de cliente distinto: el que quiere una moto eléctrica de uso diario sin pagar el sobreprecio de una moto de altas prestaciones. Si Zero consigue mantener la tecnología de batería y motor en esos modelos de menor precio, la propuesta puede encajar en reparto urbano ligero, mensajería y desplazamientos de última milla.
El próximo hito a vigilar es la expansión de la red comercial en España y la llegada de los nuevos modelos al mercado. Zero también prepara su desembarco en Singapur, Corea del Sur o Japón, mercados que serán selectivos y condicionados a la capacidad de ofrecer posventa. Si la compañía demuestra que puede vender volumen sin perder tecnología, la electrificación de flotas de reparto urbano tendrá un argumento operativo más sólido.


