En 2008, mientras la crisis financiera borraba sonrisas en medio mundo, BMW ofrecía una disyuntiva de altos vuelos: el M5 E60 con su atmosférico V10 de 507 caballos, o algo mucho más extraño y exclusivo. Según recuerda el presentador del canal JayEmm on Cars, el Alpina B5 S Touring costaba 4.000 libras más que el M5 —unas 70.000 frente a 66.000— y solo 59 personas en todo el planeta se decidieron por la variante familiar. Hoy, ese ejercicio de ingeniería de la era dorada de Alpina es objeto de análisis en un vídeo de 18 minutos que celebra uno de los artefactos más especiales salidos de Alemania.
La comparación con el M5 V10 no es casual. Aquel sedán deportivo montaba un motor atmosférico que había que trabajar a fondo para extraer lo mejor, una caja SMG de siete marchas que resultaba torpe en el día a día y un depósito de 70 litros escaso para su sed de gasolina. El presentador del canal sostiene que BMW acertó a medias: creó un icono para periodistas y aficionados, pero no necesariamente el arma cotidiana que muchos clientes buscaban.
El motor que desafió la lógica atmosférica del V10
La respuesta de Alpina fue el motor H1, una unidad que partía del bloque BMW M62 —el mismo de los 545i, 645i y 745i— pero con un trabajo de base demoledor. El cigüeñal es forjado y específico de Alpina, los pistones son de baja compresión y también propios de la marca. A todo ese conjunto se le acopla un sobrealimentador de diseño inusual, que el canal describe como un híbrido entre turbo y compresor: busca el empuje contundente de un turbo a medio régimen con la respuesta inmediata de un compresor volumétrico. Un intercooler aire-aire de gran tamaño completaba el invento.
El resultado era una potencia que rondaba los 500 caballos en el B5 original y que en el B5 S alcanzó 530 CV. Pero el dato que de verdad separaba a este familiar del M5 era el par: el V10 entregaba poco menos de 400 libras-pie, mientras que el Alpina superaba las 500. JayEmm on Cars subraya que la velocidad máxima sin limitador llegaba a 330 km/h, frente a los 250 km/h limitados del M5.
Lujo, practicidad y un toque de contrabando tecnológico
El presentador dedica buena parte del vídeo a defender el interior del E61, una generación que, a su juicio, ha sido criticada en exceso por su diseño exterior. En el B5 S Touring encontró asientos calefactados y ventilados con ajuste eléctrico múltiple, cuero Lavalina, molduras de fibra de carbono, diales azules clásicos de Alpina, techo solar, head-up display y un portón trasero con apertura eléctrica, además de una luneta practicable de serie. Todo ello en un habitáculo que considera bien resuelto, con mandos físicos lógicos y sin saturación de botones.
Un detalle que humaniza el coche es su historia: fue entregado nuevo en Alemania, pasó por Dinamarca, donde lo compró su propietario actual, y conserva el volante a la izquierda. Además, una empresa especializada ha instalado una integración de Android Auto y Apple CarPlay que convive con el BMW iDrive original, algo que el canal celebra como la forma perfecta de actualizar un clásico moderno sin renunciar a los mandos físicos.
Si BMW quiere saber qué esperan los consumidores de un Alpina, mire esto y aprenderá todo lo que necesita saber.
— JayEmm on Cars
Al volante del B5 S: más gran turismo que café para un día de pista
En carretera, el presentador admite que no es el coche más natural en reviradas, pero que cumple mejor de lo esperado. La suspensión, basada en el sistema EC de BMW con calibración específica de Alpina, ofrece buen control de carrocería sin resultar incómoda. Los frenos proceden de un 760i de especificación para Oriente Medio y, aunque al principio le parecieron algo torpes, terminan por encajar con el carácter de la máquina. La dirección, algo lenta al primer contacto, transmite más información de la que se encuentra en un 550i Touring moderno.
El escape merece mención aparte: el canal lo define como uno de los mejores sonidos de fábrica jamás montados en un coche. Con el modo deportivo activado y la caja en manual, el B5 S se siente como un auténtico expreso de autobahn, más cómodo que un M5 puro y mucho mas utilizable. Eso sí, el presentador recuerda que la programación automática de la caja tiende a reducir de marcha con el pie a fondo, lo que exige buenos neumáticos y un punto de respeto.
Mercado actual: la rareza como argumento de compra
Hoy, encontrar un B5 de esta generación ya es difícil. Localizar un B5 S Touring, prácticamente imposible. El canal menciona que solo hay un Touring a la venta en portales especializados, por unas 40.000 libras, y ni uno solo de la variante S. Para quien considere importar un coche de este tipo, el presentador recomienda usar plataformas tipo CarVertical para rastrear el historial internacional del vehículo, especialmente si ha pasado por varios países. El precio nuevo, equivalente a unas 105.000 libras, hace que la depreciación resulte relativamente contenida.
La lógica de compra, reconoce el presentador, choca con la comparación directa frente a un M5 Touring con caja manual o DCT que hoy puede encontrarse por dinero similar. La diferencia, argumenta, está en lo que representa mecánicamente el Alpina. Se trata de una interpretación más madura, más rara y más enfocada al gran turismo. Un coche que no busca ser el más rápido en un circuito, sino el más habitable yendo rápido.
El Alpina B5 S Touring es, en última instancia, la antítesis del M5: un familiar que esconde prestaciones de biplaza deportivo bajo una discreción casi total. El propio presentador lo sintetiza al admitir que, si le quitaran las franjas laterales, superaría a cualquier Q-car moderno. La pregunta que queda en el aire es si BMW, hoy que Alpina ya forma parte de la casa, sabrá honrar ese legado o si la integración diluirá una identidad que, a juzgar por este vídeo, algunos aficionados consideran irrepetible.
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