En su último análisis, Doug DeMuro nos lanza un desafío tan jugoso como difícil: encontrar coches de auténtico entusiasta que, una vez comprados, no cuesten prácticamente nada tener. No habla de ahorrar en combustible —eso ya lo deja claro con una sonrisa—, sino de vehículos que mantienen su valor en el mercado de segunda mano y que no te desangran a base de reparaciones. Una combinación, admite, complicadísima de cuadrar.
El youtuber, conocido por sus exhaustivas revisiones, explica que hay multitud de deportivos que apenas se deprecian, como los Porsche 996 o 986, pero que pueden convertirse en un pozo sin fondo si surge un problema mecánico serio. En el extremo opuesto, coches modernos como un Subaru BRZ o un Camaro reciente son muy fiables, pero todavía están perdiendo valor mes a mes. Dar con ese punto dulce donde la depreciación se ha frenado y la fiabilidad acompaña es, según DeMuro, “más complejo de lo que parece”.
Con todo, Douglas ha rastreado el mercado y ha seleccionado seis grupos de coches (que en realidad suman una docena) que, comprados con cabeza, prometen una experiencia de conducción divertida sin que la banca se resienta al venderlos. Eso sí, insiste en que hay que elegir unidades bien cuidadas, con pocos kilómetros y a ser posible con cambio manual, para que la reventa sea igual de indolora.
Músculo americano: Corvette C6 y Mustang S197
El primer bloque lo integran dos clásicos del músculo americano: el Chevrolet Corvette C6 (2006-2013) y el Ford Mustang S197 (2005-2010). Ambos, señala DeMuro, representan un punto de equilibrio ideal. No son los más fiables del universo, pero sus piezas abundan, son baratas de arreglar y cualquiera con maña puede meterles mano. Las generaciones anteriores ya empiezan a notar la edad, y las posteriores (C7 y S550) aún están cayendo en precio. Comprar un Corvette C6 o un Mustang S197 en buen estado y con pocos dueños es, en su opinión, una apuesta casi segura para salir a cero euros cuando toque vender.
Eso no quita que haya que evitar los ejemplares machacados. “No puedes pillar un Corvette con 250.000 kilómetros, que se te rompa el amortiguador armónico y me eches la culpa a mí”, bromea Doug. La buena noticia es que el sobreprecio que pagas por una unidad impecable lo recuperarás cuando la vendas porque el mercado ya valora esa diferencia.
“Combinar la ausencia de depreciación con un coste de mantenimiento ridículo es endiabladamente complicado”, confiesa Doug.
— Doug DeMuro
Dodge Viper de tercera generación: mordiente sin sustos en el taller
El Dodge Viper de tercera generación es una bestia aparte. Con precios de entrada de 40.000 a 70.000 dólares, no es barato, pero su valor ha tocado fondo y no caerá más, asegura DeMuro. Él tuvo uno de segunda generación y lo adoró, pero recomienda el tercero por ser más moderno y compartir componentes Chrysler que abaratan recambios y reparaciones. El único ‘pero’, de nuevo, es la gasolina: a siete dólares el galón, el viaje de vuelta a casa puede doler.
Honda S2000, el roadster que nunca defrauda
El Honda S2000 (2000-2009) es el roadster que nunca defrauda. Su cotización es plana desde hace años y su mecánica Honda es de las que permiten dormir tranquilo. Doug destaca la comunidad de propietarios: cualquier problema tiene solución en foros y tutoriales. Comprarlo por 25.000-30.000 euros, invertir un par de miles en mantenimiento y venderlo seis años después por una cifra similar es, dice, un plan casi perfecto.
Mazda MX-5 NC: el patito feo puede dar la sorpresa
El Mazda MX-5 NC (2005-2013) es el patito feo que DeMuro rescata. Las generaciones anteriores NA y NB ya acusan la edad; el ND aún se deprecia. La NC, en cambio, ronda los 15 años y sus precios están planos. Incluso podría revalorizarse ligeramente si los NA y NB buenos escasean. Para Doug, es la apuesta más sensata de la familia Miata.
Toyota Supra MK4 y MR2 SW20: inversión probada
Los Toyota legendarios no podían faltar. El Supra MK4 (1993-1998) con motor 2JZ arranca en 75.000 euros si es turbo manual, pero su fiabilidad y la abundancia de piezas hacen que el coste de propiedad sea mínimo. El MR2 SW20 (1992-1995) sigue el mismo patrón: diversión asegurada, depreciación ya superada y mecánica robusta. Solo la edad obliga a ser cuidadoso con la compra.
Todoterreno con coste cero: Jeep Wrangler TJ y Lexus GX 470
Para los off-road, Doug propone el Jeep Wrangler TJ (1997-2006) y el Lexus GX 470 (2006-2012). El Wrangler TJ con su motor 4.0 de seis cilindros es tan sencillo que hasta Chrysler lo hizo bien; casi todo se puede reparar en casa. El GX 470 monta el indestructible V8 4.7 de Toyota y cuesta entre 10.000 y 15.000 dólares. Ambos han dejado de depreciarse y son fáciles de mantener, aunque el Jeep gana en diversión playera y el Lexus en confort rutero.
En un mercado de segunda mano que en 2026 sigue tensionado —los estragos inflacionistas de la pandemia no terminan de disiparse—, este tipo de análisis cobra aún más sentido. Los coches que DeMuro señala no son gangas, pero ofrecen lo que muchos buscamos: diversión sin sorpresas financieras. Conviene recordar que el coste de posesión nunca será cero si incluimos impuestos, seguro y, sobre todo, combustible. El Viper puede sorber 25 litros a los cien; el Mustang no se queda atrás. Pero amortizar la compra al cien por cien tras varios años de disfrute es un chollo al alcance de pocos.
La lectura que extraemos de este vídeo es que la paciencia y la investigación previa son las mejores herramientas del comprador. Elegir el modelo adecuado, rechazar los que han sido modificados a lo loco y mantener un ojo en los foros de entusiastas puede marcar la diferencia entre un capricho caro y una inversión redonda. Como dice Doug no es fácil pero tampoco imposible.
Así que tomen nota. Si están pensando en darse un homenaje sobre ruedas sin que la cuenta corriente se resienta, estos seis (o doce) candidatos les esperan. Eso sí, no olviden llenar el depósito antes de salir. Buena suerte con eso. Pueden ver el análisis completo de Doug DeMuro en el vídeo a continuación.

