Lo que debía ser una transición hacia un escenario más seguro en nuestras carreteras se ha topado con una realidad que cuestiona de nuevo las decisiones tomadas por la DGT. Las últimas cifras extraídas esta Semana Santa de 2026 son, cuanto menos, preocupantes.
La baliza V-16 vuelve a estar en el centro de la polémica. El objetivo de su implantación era evitar que los conductores tuvieran que caminar por la calzada para señalizar una avería, reduciendo el riesgo de ser atropellados. Sin embargo, los números de este año indican que algo no funciona.
2La advertencia de la Guardia Civil sobre el terreno
Quienes mejor conocen lo que pasa en el asfalto son los agentes que patrullan día y noche. La Asociación Unificada de Guardias Civiles ha sido muy contundente al valorar estos resultados. Según explican desde esta organización, los datos de esta Semana Santa son la prueba clara de que las políticas de seguridad vial de los últimos años están fallando. Se ha vendido la baliza V-16 como una solución mágica que iba a terminar con el peligro, pero la realidad les está dando la razón a ellos.
La propia Guardia Civil ya advirtió hace tiempo que este tipo de dispositivos no atacan el problema de fondo. La realidad es que el factor humano, el estado de la carretera y la falta de vigilancia siguen siendo los puntos clave que se están descuidando.
Además, hay un factor que no podemos ignorar. Mientras los desplazamientos por carretera no paran de crecer, el número de agentes que vigilan las vías ha bajado de forma alarmante. En esta Semana Santa se han movido diecisiete millones de vehículos, lo que supone un aumento del veintiuno por ciento respecto a años anteriores. Sin embargo, hay casi mil guardias civiles menos en las carreteras que en el año 2009. Esta falta de presencia física en las vías podría tener mucho más impacto en tu seguridad que el hecho de llevar una baliza o unos triángulos en el coche.


