Ahora que la movilidad eléctrica sigue debatiéndose entre la innovación tecnológica y la accesibilidad económica, Dacia ha decidido reforzar su apuesta más estratégica: el Spring. El pequeño urbano, concebido desde el inicio como una puerta de entrada al coche eléctrico, da un paso adelante en 2026 con una actualización que no busca deslumbrar, sino consolidar su papel como solución práctica, asequible y cada vez más completa.
Desde su llegada al mercado, el Spring ha representado una idea clara: democratizar el acceso a la movilidad sin emisiones. Más de 200.000 unidades vendidas en Europa avalan una fórmula que ha sabido conectar con un público que prioriza el coste de uso y la simplicidad frente a prestaciones exuberantes. En 2025, además, logró posicionarse entre los eléctricos más vendidos a particulares, confirmando que su enfoque tiene recorrido en un mercado en plena transformación.
Lejos de dormirse en ese éxito, la marca rumana ha optado por una evolución constante. Tras introducir cambios de diseño, mejoras en eficiencia y una mayor digitalización en los últimos años, el modelo recibe ahora una revisión más profunda que incide directamente en su comportamiento dinámico y en su versatilidad fuera del entorno urbano.
Mejoras en la plataforma

El corazón de esta evolución está en la plataforma. La estructura del vehículo ha sido reforzada en su zona central, lo que no solo incrementa la rigidez, sino que también permite un reparto de pesos más equilibrado. El resultado es una conducción más estable, especialmente perceptible en trayectos interurbanos. A ello se suma una frenada más eficaz y la incorporación, por primera vez, de una barra estabilizadora de serie, que mejora notablemente el paso por curva.
Los cambios no se quedan ahí. La suspensión ha sido reajustada y se han introducido mejoras aerodinámicas que, aunque discretas, tienen impacto directo en la eficiencia. Elementos como los paneles inferiores carenados o un nuevo alerón trasero contribuyen a reducir turbulencias, optimizando así la autonomía sin alterar el carácter sencillo del modelo.
Nuevos motores en el Dacia Spring 2026

Sin embargo, uno de los saltos más relevantes llega en forma de nuevas motorizaciones. El Spring abandona los anteriores niveles de potencia para ofrecer dos opciones más capaces: 70 y 100 CV (aquí la primera prueba del más potente). Esta evolución no solo se traduce en mejores cifras sobre el papel, sino en una conducción más relajada, especialmente en vías rápidas. La mejora en las aceleraciones intermedias permite afrontar adelantamientos o incorporaciones con mayor seguridad, ampliando el radio de uso del vehículo más allá de la ciudad.
Estas motorizaciones se combinan con una batería de 24,3 kWh que introduce la tecnología de litio-ferrofosfato dentro del grupo. Esta solución destaca por su durabilidad y estabilidad térmica, además de contribuir a mantener contenidos los costes. En coherencia con su planteamiento, el Spring sigue siendo uno de los eléctricos más ligeros del mercado, con un peso cercano a la tonelada, lo que favorece un consumo ajustado y una autonomía suficiente para el día a día.
Autonomía y nuevas funciones de carga

Y es precisamente en ese uso cotidiano donde el modelo encuentra su mayor sentido. Con una autonomía homologada de 225 kilómetros, cubre sin dificultad las necesidades de la mayoría de conductores, cuyos desplazamientos diarios rara vez superan unas pocas decenas de kilómetros. La mejora en los tiempos de carga, especialmente en corriente continua, refuerza su practicidad en escenarios más exigentes.
Un nuevo cargador integrado de corriente continua de 40 kW (frente a los 30 kW anteriores) está disponible como opción en los niveles de acabado Expression y Extreme. Permite recargar la batería del 20 al 80 en tan solo 29 minutos. De serie, Spring equipa un cargador de corriente alterna de 7 kW que, combinado con la nueva batería, permite una recarga del 20 al 100 por ciento en 3 horas y 20 minutos.
Funcional y práctico

Pero el atractivo del Spring no se limita a su eficiencia. Su planteamiento sigue apostando por la funcionalidad. El espacio interior, bien aprovechado, ofrece soluciones de almacenamiento por encima de la media del segmento, mientras que el maletero sorprende por su capacidad, acercándose a la de vehículos de categorías superiores. Detalles como los accesorios modulares o la posibilidad de alimentar dispositivos eléctricos externos refuerzan su perfil versátil.
En el apartado tecnológico, la propuesta mantiene un equilibrio entre sencillez y conectividad. Instrumentación digital, integración con el smartphone y sistemas multimedia adaptados a distintos niveles de acabado permiten que el conductor tenga acceso a lo esencial sin complicaciones innecesarias.
Precio y gama del nuevo Dacia Spring 2026

Todo ello se articula en torno a un argumento clave: el precio. El Spring continúa siendo el eléctrico más accesible del mercado, con una oferta que busca romper la barrera de entrada a esta tecnología. De hecho el precio de partida es de 11.350 euros y toda la gama está por debajo de los 20.000. La gama es sencilla: el nuevo motor de 70 CV está disponible en el acabado Expression, mientras que el de 100 CV se asocia al Extreme.
Con esta actualización, la marca rumana no pretende reinventar su eléctrico urbano, sino perfeccionarlo. El Spring madura sin perder su esencia, consolidándose como una alternativa realista en un contexto donde la electrificación necesita, más que nunca, propuestas que conecten con la vida cotidiana de las personas.
Fotos: Dacia.












