Seguro que te ha pasado alguna vez: circulas tranquilamente por una carretera limitada a 100 km/h, miras el velocímetro de tu coche y ves que marca 106 km/h. Sin embargo, echas un vistazo a aplicaciones como Google Maps o Waze y ambas coinciden en algo distinto: vas exactamente a 100 km/h. Entonces surge la duda inevitable: ¿quién dice la verdad?
Esta diferencia no es un error puntual ni un fallo de tu coche. Tampoco significa que las apps estén equivocadas. En realidad, hay una explicación técnica detrás de este fenómeno que afecta a todos los conductores, independientemente del vehículo que conduzcan. Y entenderla no solo resuelve la duda, sino que también puede ayudarte a evitar multas y conducir con mayor precisión.
1Por qué el velocímetro siempre marca de más
El primer punto clave es entender que el velocímetro de tu coche no está diseñado para ser exacto al milímetro. De hecho, por normativa, está obligado a no marcar nunca una velocidad inferior a la real.
Esto significa que, si tu coche indica 106 km/h, en realidad podrías estar circulando a unos 100 km/h reales. Los fabricantes configuran el velocímetro con un margen de seguridad intencionado para evitar que el conductor supere los límites legales sin darse cuenta. Es una especie de “colchón” que protege tanto al usuario como a la marca frente a posibles sanciones.

