Cuando vamos detrás de un camión o un coche que circula algo más despacio de lo que nos gustaría, lo primero que nos viene a la mente es acelerar un poco para adelantar, perola DGT está muy atenta a estas acciones. Las normas han cambiado, y lo que antes se consideraba una maniobra habitual, hoy te puede costar un buen disgusto.
Si quieres evitar encontrarte con una multa de la DGT en el buzón, es fundamental que entiendas cómo funcionan las normas actuales. Ya no sirve la vieja excusa de que necesitabas ir más rápido para pasar menos tiempo en el carril contrario. La ley actual es mucho más estricta y no deja margen a la interpretación.
2¿Por qué se decidió eliminar la DGT esta medida?
Puede que te preguntes por qué algo que parecía lógico, como pasar menos tiempo en el carril de sentido contrario, ha dejado de ser legal. La respuesta que ofrece la DGT se basa en los datos de siniestralidad. Las carreteras secundarias son, con mucha diferencia, los tramos donde se producen más accidentes mortales en nuestro país. En estas vías, la velocidad excesiva es un factor determinante que multiplica las posibilidades de que un error acabe en tragedia. Al eliminar el margen de los 20 kilómetros por hora, se busca que los conductores se lo piensen dos veces antes de iniciar una maniobra forzada.
El objetivo final de este cambio normativo es reducir el número de adelantamientos peligrosos. Si para adelantar a alguien necesitas ir más rápido de lo permitido, es que ese vehículo ya va a una velocidad bastante cercana al límite legal. En ese caso, la ganancia de tiempo que vas a obtener por adelantarlo es mínima y no compensa el riesgo que asumes. La DGT prefiere que sigas detrás de ese coche y mantengas la distancia de seguridad hasta que llegues a una autovía o a un tramo donde la circulación sea más fluida y segura para todos.
Además, hay un componente psicológico importante en esta decisión. Cuando sabes que tienes un margen extra, tiendes a confiarte y a realizar cálculos más ajustados sobre cuándo puedes o no pasar. Sin ese margen, la mayoría de los conductores se vuelven más prudentes. Ahora, si ves que el coche de delante va a 85 kilómetros por hora en una zona de 90, ya sabes que no tienes espacio para adelantarlo sin cometer una infracción. Esto elimina la duda y nos obliga a todos a circular de forma más previsible.


