Aviso AEMET a motoristas: las carreteras tras el invierno más húmedo

Tras uno de los inviernos más lluviosos según AEMET, la red secundaria acumula gravilla, baches y pintura deslizante. Te contamos cómo adaptar la conducción esta primavera para no acabar en la cuneta.

Después del invierno más húmedo en años, las carreteras españolas se han convertido en un campo minado para quien circula en moto por carretera mojada en plena primavera de 2026. AEMET acaba de confirmar que el trimestre diciembre-febrero ha sido uno de los más lluviosos de la serie histórica, y eso se nota en el firme: gravilla suelta, baches recién abiertos, pintura horizontal que parece jabón y barro arrastrado a las curvas. Si vas a sacar la moto este puente, atento a lo que viene.

Qué dicen los datos de AEMET y por qué te afecta a ti

Según el resumen oficial del invierno 2025-2026 publicado por AEMET, las precipitaciones acumuladas se han situado muy por encima de la media climatológica en buena parte de la Península, con especial intensidad en el cuadrante noroeste, sistema central y vertiente mediterránea norte. Febrero, además, cerró como uno de los meses más húmedos del registro reciente según el balance mensual de la propia agencia.

¿Y eso qué significa para el motorista? Que el agua ha hecho su trabajo: ha lavado los taludes, ha arrastrado gravilla a las curvas y ha levantado el asfalto en los puntos más castigados. Las carreteras secundarias de montaña son las que peor estado presentan, especialmente las que han soportado ciclos de hielo-deshielo. Lo he visto esta semana en varios puertos del Sistema Central: gravilla acumulada justo en el vértice de las curvas, exactamente donde no la quieres.

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Los tres enemigos invisibles del firme tras un invierno húmedo

Vamos por partes, porque cada superficie pide una respuesta distinta del piloto.

La gravilla en moto es traicionera porque no se ve desde lejos. Aparece como una sombra clara sobre el asfalto y, cuando entras en ella inclinado, la rueda delantera pierde adherencia sin avisar. Regla básica: si ves gravilla y ya estás tumbado, no frenes ni aceleres bruscamente, mantén gas constante y deja que la moto cruce la zona con la trazada que llevabas. Frenar dentro de la gravilla es la receta perfecta para una caída lateral.

Los baches abiertos en invierno son el segundo problema. El agua se filtra, se congela, dilata el asfalto y acaba reventando la capa de rodadura. Pothole, en jerga internacional, pero aquí es bache de toda la vida. Y en moto, un bache mal pisado puede deformarte la llanta delantera o, peor, hacerte perder la dirección.

gravilla en moto

El tercer enemigo, el más subestimado: la pintura horizontal y los pasos de cebra mojados pierden hasta el 60% de su adherencia frente al asfalto seco, según los estudios de fricción de superficies viales que maneja la DGT. Pasar por una flecha de carril en plena curva con el firme húmedo es jugar a la ruleta rusa. Lo mismo con las tapas de registro metálicas y las juntas de los puentes.

Cómo adaptar tu conducción esta primavera: el análisis de Motor16

Aquí va la opinión: la red secundaria española ha recibido este invierno el peor castigo desde el de 2018, y el ritmo de bacheo de las administraciones no está al nivel. La FEMA lleva años pidiendo planes específicos de mantenimiento de firmes pensando en motoristas, y la respuesta sigue siendo desigual según la comunidad. Mientras eso llega, la responsabilidad recae en ti.

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Lo primero, neumáticos. Revisa presiones (un neumático con poca presión calienta menos en mojado y pierde adherencia antes) y mira el dibujo. Si has gastado el tren delantero por debajo de los 2 mm, este no es el momento de apurar. Lo segundo, trazada defensiva: en curvas ciegas, abre la entrada y retrasa el punto de inclinación para tener margen si aparece gravilla en el ápice. Lo tercero, frenada en dos tiempos: un primer toque suave para asentar la suspensión y la huella, y luego el resto de presión. El ABS te salvará, pero llegar tarde a la frenada en mojado es siempre peor que llegar pronto.

Y un último apunte: en primavera, el primer sol de la tarde suele evaporar el agua superficial pero deja la humedad atrapada bajo las hojas en zonas de bosque. Esos tramos en sombra siguen mojados aunque el resto del trazado esté seco. Si vas por el norte estos próximos fines de semana, tenlo presente sobre todo en las salidas de túneles y en los pasos bajos puentes.

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Tu Mecánico de Confianza

  • Herramientas necesarias: manómetro de presión, calibrador de profundidad de dibujo (o la moneda de un euro como referencia rápida), linterna para inspección visual del neumático.
  • Tiempo estimado: 10 minutos antes de cada ruta larga; revisión completa de gomas cada 1.000 km en esta época.
  • Ahorro o beneficio: evitar una caída por gravilla en una curva tonta cuesta menos que cualquier reparación de carenado, y eso son entre 600 y 1.500 euros de chapa y pintura, sin contar el equipamiento.
  • Alerta de seguridad: si tu moto tiene ABS desconectable, déjalo activado siempre en mojado. Si notas vibración en el manillar tras pasar un bache fuerte, para y revisa la llanta antes de seguir.
  • Consejo de Motor16: los primeros 10 minutos de salida con neumáticos fríos son los más peligrosos en mojado. Reduce el ritmo, evita inclinaciones agresivas y deja que la goma coja temperatura antes de buscar el punto.