Triumph mete la directa en el segmento de las 400 y lo hace con dos motos pensadas para el carnet A2: la Thruxton 400 llega como café racer accesible para 2026 y la Tracker 400 aterrizará en 2027 con un planteamiento de scrambler urbana. Dos hermanas de la Speed 400 y la Scrambler 400 X que ya conoce el mercado español, ahora con personalidad propia y precio competitivo.
La operación tiene lógica industrial. Triumph fabrica estas pequeñas en la planta india de Bajaj, su socio para el segmento, lo que permite mantener la barrera de entrada baja sin sacrificar el ADN de la marca de Hinckley. Para el motorista que acaba de sacarse el A2, o para el que quiere una segunda moto fácil de usar a diario, las dos novedades amplían un terreno que hasta ahora dominaban con holgura las japonesas y la propia Royal Enfield.
Qué llega exactamente: dos motos, una base mecánica
Tanto la Thruxton 400 como la Tracker 400 comparten el monocilíndrico TR-Series de 398 cc, refrigerado por líquido y cuatro válvulas, que Triumph Motorcycles España ya monta en la Speed 400. La cifra oficial es de 40 CV de potencia y 37,5 Nm de par, justo en el límite que el A2 acepta sin necesidad de limitación electrónica adicional. Embrague antirrebote (slipper clutch, evita que la rueda trasera salte al reducir bruscamente) y caja de seis marchas como dotación de serie.
La Thruxton 400 abraza el lenguaje café racer clásico de la casa: semimanillares bajos, depósito esculpido, colín monoplaza con respaldo opcional, faro redondo y tablero analógico-digital. La Tracker 400, según los primeros datos publicados por Cycle World tras la presentación internacional, se decanta por una postura más erguida, manillar alto, asiento corrido y guiños scrambler en estética sin pretensiones offroad serias.
Cómo se comportan y a quién van dirigidas
El chasis tubular de acero, el basculante de doble brazo y la suspensión —horquilla invertida de 43 mm delante, monoamortiguador con precarga regulable detrás— vienen calibrados para uso urbano e interurbano. El peso ronda los 180 kg en orden de marcha, una cifra muy manejable que coloca a las dos por debajo de buena parte de las rivales del segmento.
Frenos ByBre (filial de Brembo para volumen) con disco delantero de 320 mm y ABS de doble canal de serie. Llantas de aleación de 17 pulgadas en ambos casos, con neumáticos mixtos en la Tracker para reforzar el aire scrambler sin renunciar al asfalto. La altura del asiento se queda en 795 mm en la Thruxton y se eleva a 820 mm en la Tracker, dato que conviene tener presente si la estatura no acompaña.

Por qué importan estas dos Triumph en el mercado español
El segmento A2 lleva años creciendo en España. Según los datos de matriculaciones publicados por ANESDOR, las motos de hasta 500 cc concentran una parte cada vez más relevante de las ventas, empujadas por la nueva generación de motoristas que entran al carnet por la vía A2 directa o por el escalado desde el A1. La Speed 400 ya demostró que Triumph tiene argumentos para competir con KTM, Royal Enfield, Honda o Yamaha en este territorio, y la llegada de la Thruxton 400 cubre un hueco que en la marca británica clamaba al cielo: un café racer asequible que herede la silueta de la Thruxton 1200, sin pedir un préstamo para tenerla en el garaje.
La Tracker 400, por su parte, se cruza directamente con la Scrambler 400 X de la propia casa, lo que abre la duda sobre el solapamiento interno. La diferencia, según anticipan desde Triumph, está en el enfoque más urbano y menos campero de la nueva, pero será en la primera prueba comparativa cuando se vea si la distancia es real o cosmética. El precio de salida estimado en España ronda los 6.500 euros para la Thruxton 400, y la Tracker 400 debería moverse en una horquilla similar cuando llegue a la red oficial el año que viene. Frente a la Royal Enfield Continental GT 650, más cara y con un planteamiento bicilíndrico distinto, la propuesta es nítida: estética clásica, A2 sin trampas y mantenimiento contenido.
Eso sí, conviene moderar las expectativas en el capítulo de la electrónica. No hay control de tracción ni modos de conducción: ABS, embrague antirrebote y poco más. Para el público al que apunta —primer motorista, vuelta a las dos ruedas, segunda moto— sobra. Para quien venga de una naked moderna llena de IMU y mapas, faltará.
Score Motor16
Nota: 8/10. La Thruxton 400 acierta en estética, peso y precio dentro de su segmento, y abre el café racer al carnet A2 con argumentos sólidos. Le falta algo de electrónica para llegar al sobresaliente, pero convence al motorista que busca carácter sin complicaciones.
Tu Mecánico de Confianza
- Cilindrada y potencia: 398 cc y 40 CV, dentro del límite del A2 sin limitación adicional.
- Peso en orden de marcha: aproximadamente 180 kg con depósito lleno.
- Altura del asiento: 795 mm en la Thruxton 400, 820 mm en la Tracker 400.
- Precio en España: en torno a 6.500 euros la Thruxton 400 (2026); Tracker 400 pendiente de confirmar para 2027.
- Lectura de Motor16: convence al motorista del A2 que busca estética clásica y mantenimiento sencillo; se queda corta para quien venga buscando electrónica avanzada.

