El precio de los carburantes sigue siendo una gran preocupación para los conductores, especialmente para quienes utilizan el coche a diario. Muchos buscan gasolineras baratas o estudian cambiar de vehículo. Sin embargo, existe una vía más sencilla para reducir el gasto: cambiar ciertos hábitos al volante. Según la DGT, una conducción eficiente puede marcar una diferencia enorme en el bolsillo.
No se trata de conducir más despacio sin sentido ni de renunciar a la comodidad. Se trata de adoptar pequeñas rutinas que, sumadas, reducen el consumo hasta poder ahorrar alrededor de 500 €/año en gasolina. El estilo de conducción, el mantenimiento del coche y la planificación de los trayectos influyen en el gasto en combustible. Tenerlo en cuenta no solo ahorra dinero, también reduce averías y alarga la vida útil del vehículo.
2Usar marchas largas reduce el consumo
Muchos conductores siguen asociando llevar el motor revolucionado con una conducción más eficaz, pero ocurre justo lo contrario. La DGT insiste en aprovechar marchas largas siempre que sea posible para reducir el consumo. Los motores modernos están preparados para circular a bajas revoluciones sin esfuerzo, incluso en ciudad.
Esto significa cambiar pronto de marcha y evitar estirar las cortas innecesariamente. A velocidades urbanas, es viable circular en cuarta o incluso quinta si el tráfico lo permite. Ese simple gesto reduce la demanda energética del motor y puede tener impacto en el depósito. En coches sin Start/Stop, apagar el motor en paradas prolongadas es eficaz para evitar consumir combustible sin moverse.

