La nueva vuelta de tuerca de las emisiones europeas le ha costado al Land Rover Defender OCTA nada menos que 98 CV de potencia. Con la entrada en vigor de la normativa Euro 6e-bis, el todoterreno británico más radical ve cómo su imponente V8 biturbo de 4.4 litros pasa de entregar 635 CV a 537 CV, una poda de más del 15 % que lastra sus prestaciones, aunque también trae alguna compensación inesperada para el bolsillo.
La Euro 6e-bis aprieta y el Defender OCTA se destensa
El motor de gasolina V8 biturbo de 4.4 litros que Land Rover recibe directamente de BMW conserva unos generosos 750 Nm de par, pero la potencia máxima cae a 537 CV desde los 635 CV que desarrollaba antes de la actualización obligada. El motivo es simple: adaptarse a los límites de emisiones de la Euro 6e-bis, la fase más reciente de la regulación comunitaria que exige ajustes todavía más finos en los sistemas de inyección, catalizadores y gestión electrónica de los motores de gasolina.
La marca ha tenido que reconfigurar la centralita y modificar el colector de escape para cumplir con los nuevos parámetros. La contrapartida emocional llega precisamente de ese cambio en el escape: el V8 ahora suena más profundo y rotundo, un rasgo que, sobre el papel, promete mejores sensaciones incluso con peores cifras de aceleración.
Prestaciones y precio: más lento, pero más barato
El 0 a 100 km/h sube de los 3,8 a los 4,4 segundos, una diferencia que en condiciones reales apenas se detecta en la conducción diaria, pero que los aficionados a las cifras de cronómetro notarán en la ficha técnica. Lo realmente sorprendente es que el Defender OCTA MY27, el modelo 2027, se vuelve más asequible: su precio en España cae hasta los 203.100 euros, unos 7.000 euros menos que la versión anterior, algo poco habitual en un contexto inflacionista.
Esa rebaja puede interpretarse como un guiño al comprador que asume la pérdida de prestaciones, aunque el vehículo mantiene intacto todo su arsenal mecánico: la suspensión neumática 6D Dynamics, los modos de conducción off-road específicos del acabado OCTA y un despliegue electrónico capaz de hacer virguerías sobre asfalto o fuera de él.
En plena era de la electrificación, todavía hay quien paga más de 200.000 euros por un V8 de gasolina; la Euro 6e-bis le recorta la melena, pero el rugido se ha vuelto incluso más convincente.
Más cambios bajo el capó: el adiós del V8 5.0
La reestructuración mecánica no se limita al OCTA. Land Rover aprovecha la transición a la Euro 6e-bis para retirar del mercado europeo el veterano motor V8 de 5.0 litros sobrealimentado ‘AJ’, una mecánica que ya no encajaba en el nuevo escenario regulatorio. En su lugar, la gama Defender estrena el P380, un bloque de gasolina microhíbrido de seis cilindros en línea y 3.0 litros con doble turbocompresor, que entrega 375 CV y 550 Nm de par.
Además, la versión de acceso a la gasolina pasa a ser el P300 de 3.0 litros con 470 Nm, que sustituye al antiguo P300 de cuatro cilindros y 2.0 litros. Todo un reposicionamiento de la oferta mecánica que intenta conjugar emisiones, impuestos y placer de conducción.
El Defender OCTA 2027, por cierto, añade el nuevo color Woolstone Green, un verde oscuro que realza la silueta robusta del todoterreno y que se convierte en el tono de lanzamiento de esta actualización.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: la normativa Euro 6e-bis recorta 98 CV al Defender OCTA, que se queda en 537 CV.
- Consejo práctico: si eres comprador europeo, el OCTA 2027 es unos 7.000 euros más barato que el anterior, pero acelera 0,6 segundos más lento; el rugido del escape, en cambio, es más rotundo.
- Así te afecta: la Euro 6e-bis no solo fuerza cambios en los motores de acceso —también alcanza a los buque insignia de combustión—, y eso puede encarecer o limitar modelos muy pasionales en los próximos años.

