Conos conectados de la DGT: avisan al conductor en tiempo real en las obras y amplían la baliza V-16

Los dispositivos se presentaron en el ITS World Congress 2026, en Corea del Sur, y avisan al navegador del inicio y el fin del tramo en obras. No sustituyen a la baliza V-16, obligatoria desde el 1 de enero de 2026.

La DGT ya tiene conos conectados: avisan al coche del tramo en obras en tiempo real, sin intervención del conductor.

El dispositivo se presentó la semana pasada en el ITS World Congress 2026, celebrado en Gangneung (Corea del Sur), y llega justo después de la baliza V-16. Son dos piezas de la misma estrategia: convertir la señalización de carretera en datos que viajan por la red. Conviene tener clara la diferencia. Los conos no son una obligación para nadie. La baliza, sí.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: la señalización de obras deja de ser un objeto pasivo y se integra en la plataforma DGT 3.0, la misma que alimenta navegadores y aplicaciones de movilidad.
  • Cómo te afecta: el aviso del tramo en obras puede llegarte a la pantalla del coche antes de que veas el primer cono, con margen para reducir la velocidad.
  • Puntos clave y plazos: presentación en el ITS World Congress 2026, sin fecha pública de despliegue masivo y sin obligación para el conductor; la baliza V-16 conectada ya es obligatoria desde el 1 de enero de 2026.

Qué son los conos conectados y cómo llega el aviso hasta tu coche

Un cono conectado es un cono de obra con electrónica dentro. Al desplegarse en la calzada para delimitar un tramo en trabajos, transmite de forma inmediata el inicio, el fin y la ubicación exacta de la zona al Punto de Acceso Nacional de información de tráfico y movilidad (NAP), la base pública donde se concentra la información de tráfico.

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Desde ese nodo, la plataforma DGT 3.0 distribuye el aviso a navegadores, aplicaciones de movilidad y pantallas integradas en el vehículo. En la práctica, el conductor recibe una alerta temprana en ruta con margen suficiente para levantar el pie y adaptar la velocidad antes de llegar al tramo. Ese margen es lo que reduce el riesgo de alcance y lo que protege a los operarios que trabajan a pie de asfalto.

La presentación técnica corrió a cargo de Ana Blanco, subdirectora adjunta de Circulación de la DGT, y Montserrat Estaca, jefa de área de Telemática para la Movilidad, con una ponencia titulada ‘Un nuevo dispositivo IoT inteligente para la señalización de obras en carretera: conos conectados’. El congreso, celebrado bajo el lema ‘Más allá de la movilidad, un mundo conectado’, ha reunido a más de 60.000 asistentes de más de 90 países.

La señalización conectada no elimina la obra: lo que hace es avisarte antes de llegar, y ese margen es justo lo que evita el alcance.

Qué cambia para ti y qué sigue siendo obligatorio

El conductor particular no tiene que instalar nada ni comprar conos. Los conos conectados son infraestructura de obra: los despliegan las empresas de conservación y las concesionarias, y su utilidad es que el aviso llegue a los coches que circulan detrás. Lo que sí te afecta ya es la otra mitad del tándem.

La baliza V-16 conectada es obligatoria desde el 1 de enero de 2026 para señalizar un vehículo inmovilizado en la calzada, en sustitución de los triángulos de preseñalización. No llevarla o no colocarla cuando el coche queda parado en la vía se considera infracción leve: la multa es de 200 euros, que se quedan en 100 con el pronto pago dentro de los 20 días siguientes, según el régimen sancionador de la Ley de Tráfico. Desde esa misma fecha, solo pueden comercializarse balizas con conectividad, capaces de enviar su posición al sistema de la DGT. Puedes consultar el detalle del ecosistema en la web oficial de la DGT.

Lo que debes retener:

  • La baliza viaja en el coche y se coloca en el techo, encendida, cuando el vehículo queda inmovilizado en la calzada.
  • Los conos conectados no te obligan a nada: si tu navegador todavía no muestra el aviso, no estás incumpliendo ninguna norma.
  • Las obras empiezan a estar geolocalizadas en las mismas plataformas que ya usas para consultar el tráfico.

Lo que aún no está resuelto

La diferencia con la señalización tradicional es de fondo. Hasta ahora, un cono era un objeto pasivo: estaba ahí y el conductor lo descubría cuando ya lo tenía delante, muchas veces con el arcén estrecho y sin espacio para reaccionar. La versión conectada convierte ese objeto en un emisor de datos, y el aviso llega antes de que el tramo aparezca en el parabrisas.

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Falta, eso sí, lo más práctico: no hay fecha pública para un despliegue generalizado de estos conos en la red viaria española ni un número de tramos previstos. El ritmo dependerá de las empresas de conservación y de las concesionarias, que son las que despliegan el material en cada obra. Tampoco existe una obligación para el conductor ni una sanción asociada a ignorar un aviso de obra enviado al navegador.

El precedente sirve para entender cómo funciona esto. La baliza V-16 fue el primer dispositivo de señalización conectado con obligatoriedad legal en España, y su puesta en marcha obligó a la DGT a montar la infraestructura de recepción de datos. Los conos se cuelgan ahora de esa misma infraestructura, igual que los modelos predictivos de tráfico y los sistemas SCADA con los que la DGT moderniza sus centros de gestión. Cada dispositivo nuevo aprovecha el cableado anterior.

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En resumen: la digitalización de la señalización avanza por delante de la norma, y en este caso la norma solo existe para la baliza. Si circulas por una obra señalizada con conos conectados, no cambia nada de lo que tienes que hacer: reducir, mantener la distancia y no invadir la zona de trabajos. La diferencia es que ahora el aviso te llega antes. Y si el coche se queda parado, la V-16 sigue siendo tu obligación, con 200 euros de multa si no la pones.