La subasta de motos clásicas de H&H Classics pone a la venta una Honda RC45 de 1997 por hasta 31.000 euros. No viene sola: en el mismo catálogo aparecen una Vincent Black Shadow de 1955 con sidecar Steib y una Triumph Hurricane que llevaba años guardada en un granero de Estados Unidos. Más de 200 lotes y un mismo techo, el National Motorcycle Museum de Solihull, a las afueras de Birmingham.
La cita es el miércoles 28 de octubre a las 10:00, hora británica. La exposición de los lotes abre el martes 27 a las 13:00 y continúa el propio miércoles desde las 9:00. Dos días para mirar, preguntar y decidir si merece la pena levantar la mano.
28 de octubre: más de 200 lotes bajo un mismo techo
H&H Classics cierra con esta venta su calendario de 2026 dedicado a las motos históricas, y lo hace con una selección que va de las deportivas de homologación a los proyectos de restauración, pasando por el clásico británico de colección. El formato es el de siempre en la casa: exposición previa en sala y puja presencial con las estimaciones publicadas de antemano.
Y un aviso para quien se quede mirando solo la cifra del catálogo: a la puja hay que sumarle la comisión del comprador y, según el caso, el IVA y el transporte. El precio final nunca es el número redondo que aparece en la ficha.
La Honda RC45 de 1997: 52.400 km y pedigrí Castrol
Esta unidad se entregó nueva a Burmah Castrol Trading el 13 de febrero de 1997, apenas un mes antes de que arrancara la temporada en la que John Kocinski se llevaría el título mundial de Superbikes con la RC45 oficial del equipo Castrol Honda. Se cree que pudo emplearse para pruebas de lubricantes, aunque ese extremo no está confirmado en la documentación.
Una homologación de 1994 con 52.400 kilómetros no es una pieza de museo: sigue siendo una moto que se puede usar, y eso también se paga.
El cuentakilómetros marca 32.560 millas y desde su entrega solo ha pasado por dos propietarios más. Monta suspensión Maxton de época, rueda delantera Dymag y escape de titanio Yoshimura. Llega con documentación británica V5C e ITV vigente hasta septiembre de 2027, y la estimación se mueve entre 26.500 y 31.000 euros.
La historia del modelo va mucho más allá del patrocinador. La RC45 se presentó en 1994 como sucesora de la VFR750R RC30 y la desarrolló Honda Racing Corporation para competir con motos derivadas de serie. Su V4 de 749 cc estrenó inyección electrónica PGM-FI y soluciones heredadas de la competición. En 1997 Kocinski ganó el mundial de pilotos y Honda se adjudicó también el de constructores.
Vincent Black Shadow y Triumph Hurricane: dos rarezas muy distintas
La segunda estrella es una Vincent Black Shadow de 1955 con sidecar Steib S501, el conocido como Zeppelin por su silueta. Bicilíndrico en V de 998 cc y una velocidad máxima anunciada por la marca de 125 mph, unos 201 km/h. Pertenece a la última etapa de producción y lleva 32 años en la misma familia. Su estado mecánico pedirá atención: ha pasado tiempo parada, aunque el motor gira accionando el pedal de arranque. Estimación de 18.000 a 22.000 libras, entre 20.700 y 25.300 euros.
La tercera es una Triumph X-75 Hurricane de 1973, la creación del diseñador estadounidense Craig Vetter. Depósito integrado visualmente con el asiento, formas musculosas y tres silenciadores en el lado derecho. Solo se fabricaron alrededor de 1.200 unidades, de ahí el interés actual. Este ejemplar llegó desde Estados Unidos, donde estuvo años en un granero: arranca y engrana todas las marchas, pero necesita trabajo y no está matriculado en el Reino Unido. En lugar de permiso de circulación V5C trae un certificado NOVA. Sale entre 7.000 y 8.000 libras, unos 8.000 a 9.200 euros.

Cuánto pesa cada cosa en el precio final
La RC45 es una de las pocas homologaciones de superbike de los noventa que siguen apareciendo con regularidad en el mercado internacional. Su valor no depende del brillo de la carrocería: depende de ser una de las unidades que Honda fabricó para poder correr. A eso se le suma aquí el apellido Castrol, que para el coleccionista británico pesa tanto como el propio modelo, y un kilometraje alto pero razonable para una moto de casi treinta años.
La Hurricane juega otra liga. Es un icono de diseño con tirada corta, pero esta concreta llega sin matrícula británica y con un NOVA en lugar de un V5C, lo que en la práctica significa papeleo y una restauración por delante. Traerla a España añade ITV de importación y homologación; si el plan es matricularla aquí, conviene hablarlo con un gestor antes de levantar la mano.
Una subasta así se sigue mejor con el catálogo en la mano y las cuentas hechas: la web oficial de H&H Classics publica las fichas y estimaciones de cada lote. El miércoles por la tarde, con los martillos ya parados, sabremos si esos 31.000 euros de techo para la RC45 eran prudencia o una ganga.
Tu Mecánico de Confianza
Antes de pujar por una clásica, tres comprobaciones que valen más que cualquier foto:
- Documentación: en el Reino Unido el V5C es el permiso de circulación; el NOVA solo acredita que el vehículo importado se ha declarado. Sin V5C, matricular en España es un camino largo.
- Estado mecánico: que el motor gire a pedal no significa que arranque ni que aguante un viaje. Pide arranque en frío, revisa fugas, holguras de dirección y estado de transmisión final; si no tienes experiencia, llévala a un taller especializado antes de la puja.
- Coste real: comisión del comprador, IVA cuando aplique, transporte y una puesta a punto inicial. Esos extras rara vez son simbólicos, así que calcúlalos antes de fijar tu límite.

