Maserati patenta un cambio manual simulado para su coche eléctrico: ¿tiene sentido imitar marchas en un EV?

Maserati patentó un sistema de cambio manual digital para el extinto MC20 eléctrico, aunque el GranTurismo Folgore no lo incorporará. La tecnología reaviva el debate sobre si simular marchas en un coche eléctrico tiene sentido.

La firma del tridente acaba de patentar un sistema de cambio manual digital que, en realidad, nunca llegará al modelo para el que fue diseñado. La razón: ese coche, el MC20 eléctrico, fue cancelado a principios de 2025 por falta de demanda esperada. Sin embargo, la patente reaviva un debate interesante entre los entusiastas: ¿tiene sentido simular marchas en un vehículo eléctrico que, por naturaleza, no las necesita? La industria ya se ha dividido en dos bandos, y Maserati tomará una postura clara en su primer gran deportivo eléctrico.

La patente: un cambio manual digital para un proyecto fallido

Según ha confirmado el director de ingeniería de Maserati, Davide Danesin, en declaraciones recogidas por Carscoops, la marca desarrolló y patentó un sistema de transmisión artificial destinado al MC20 eléctrico. Este modelo, que pretendía ser la versión cero emisiones del superdeportivo de la casa, fue descartado a principios de 2025 al considerar que la demanda no justificaría la inversión.

Danesin explicó que la tecnología buscaba mejorar la experiencia de conducción y la controlabilidad del coche, ofreciendo una ventaja funcional. De hecho, la compañía llegó a fabricar prototipos con esta solución y a registrar varias patentes. El sistema permitiría al conductor manejar levas para simular cambios de marcha, de forma similar a lo que ya han implementado Hyundai, Porsche o AMG, aunque con un enfoque propio.

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Las claves técnicas

  • Qué es: un sistema de cambio manual simulado digitalmente, con levas, que imita el comportamiento de una caja de cambios al escalonar la entrega de par.
  • Qué problema resuelve: traslada la sensación de control y la implicación propia de un cambio manual a un vehículo eléctrico, cuyo par instantáneo y continuo puede resultar menos emocionante para algunos conductores.
  • Dónde y cuándo llega: por ahora no se implementará en el GranTurismo Folgore; se especula que podría aparecer en futuros deportivos de la marca, aunque no hay fecha confirmada.

Aunque Danesin no ofreció detalles exhaustivos, describió que el sistema se asemeja conceptualmente al Torque Index que Ferrari ha introducido en el Luce, donde las levas ajustan el par disponible sin un limitador de revoluciones artificial. La clave, en todo caso, reside en graduar la potencia de forma escalonada para que el conductor sienta que interactúa con una caja de cambios real.

El verdadero valor del cambio simulado no está en emular el ruido de un motor térmico, sino en devolver al conductor la sensación de control que ofrecen las marchas.

Simular marchas: ¿recurso nostálgico o ventaja funcional?

El debate no es nuevo. Hyundai fue pionera con el Ioniq 5 N, que incorpora un modo de cambio simulado que incluso imita el corte de inyección y el sonido de un motor de explosión. La experiencia recibió elogios por lo divertida que resultaba en circuito, demostrando que los eléctricos no tienen por qué ser aburridos. Pronto se sumaron Mercedes-AMG, Porsche y Ferrari, cada uno con su interpretación.

Porsche, de hecho, dotó al Taycan 2027 de ocho marchas simuladas adicionales a las dos reales de su transmisión. La marca alemana defiende que el conductor puede sentir una conexión mayor con el coche cuando percibe los cambios de régimen. Y si gigantes como Porsche o Ferrari apuestan por esta tecnología, es porque creen que existe un segmento de clientes que valora ese plus de emoción.

Maserati MC20 eléctrico

Desde el punto de vista de la ingeniería, un eléctrico no necesita engranajes porque el motor entrega todo su par desde cero revoluciones. Pero la experiencia de conducción no se reduce a cifras de aceleración; también importa la interacción. La patente de Maserati demuestra que incluso firmas italianas con larga tradición térmica ven potencial en la simulación, siempre que se integre con inteligencia.

Por qué el GranTurismo Folgore dice no al cambio simulado

Pese a tener la tecnología lista, Maserati ha decidido que su primer gran eléctrico de serie, el GranTurismo Folgore, prescindirá de ella. Danesin fue tajante al afirmar que este modelo está concebido para «circular con comodidad a alta velocidad por autopista», y que un cambio simulado no encaja en ese perfil de uso. La marca prefiere que el Folgore sea un gran turismo que priorice el refinamiento en largas distancias antes que la deportividad extrema.

Esta decisión no cierra la puerta a que futuros deportivos eléctricos de Maserati sí incorporen la patente. De hecho, el propio Danesin admitió que consideraría el sistema para ciertas aplicaciones si mejora la experiencia. El proyecto abandonado del MC20 eléctrico podría retomarse más adelante o dar lugar a un nuevo modelo que herede esa tecnología. Por el momento, la firma del tridente prefiere esperar a que el mercado demande este tipo de soluciones.

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Mientras tanto, el debate sigue abierto. Por un lado, los puristas del eléctrico consideran que añadir marchas falsas es un sinsentido técnico. Por otro, los defensores argumentan que, si la tecnología puede hacer que conducir sea más divertido sin perjudicar la eficiencia, bienvenida sea. Lo cierto es que, con patentes como la de Maserati, la industria está explorando todas las vías para que el coche eléctrico no pierda el alma.