Mayo de 2026 se ha despedido como uno de los meses más cálidos que recuerda la España peninsular, con una temperatura media de 17,0 °C —1,4 °C por encima de lo normal— y máximas que rozaron los 40 °C en plena primavera. Para los motoristas, el dato no es una mera curiosidad: rodar con semejante calor transforma el asfalto en un enemigo y pone a prueba el organismo. Te cuento qué ha confirmado la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y cómo puedes seguir disfrutando de la moto sin que el termómetro te amargue la ruta.
Un mayo de récord: así lo confirma AEMET
Según el resumen climático publicado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) este mes de mayo fue el noveno más cálido desde 1961 y el séptimo del siglo XXI. La mitad noroeste peninsular, la depresión del Ebro y amplias zonas del Mediterráneo vivieron un carácter muy cálido, e incluso extremadamente cálido en puntos de la costa. Durante la última decena del mes, un intenso episodio cálido disparó las temperaturas: el 31 de mayo, Sevilla aeropuerto alcanzó los 40,5 °C y Córdoba aeropuerto los 39,5 °C. Dieciséis estaciones principales batieron su récord de temperatura máxima para un mes de mayo. La escasez de lluvias, con un déficit del 15 % sobre el valor normal, agravó la sensación de sequedad, especialmente en el sureste peninsular.
Asfalto caliente: el peligro invisible para el motorista
Las cifras no son solo una anécdota de boletín. Con el ambiente por encima de los 35 °C, la superficie del asfalto puede superar los 60 °C. A esas temperaturas, la goma del neumático pierde parte de su agarre, la distancia de frenado se alarga y el riesgo de reventón o deformación crece, sobre todo si las presiones no son las correctas. Además, pilotar con el cuerpo sometido a un calor extremo reduce los reflejos y favorece la fatiga, dos factores que aumentan el peligro de accidente incluso en trayectos cortos. No es una opinión: el estrés térmico en moto se traduce en menor capacidad de reacción y decisiones más lentas, algo que cualquier motorista ha notado después de una hora larga al sol.
Con el termómetro por encima de los 35 °C, el asfalto puede superar los 60 °C: los neumáticos pierden agarre y el cuerpo se deshidrata más rápido de lo que imaginas.
Consejos clave para no achicharrarte en la moto
- Hidratación constante y anticipada. No esperes a tener sed. Lleva una mochila de agua o haz paradas frecuentes para reponer líquidos, incluso en trayectos de menos de una hora.
- Equipamiento transpirable pero siempre con protecciones. Las chaquetas técnicas de verano con inserciones de malla, colores claros y protecciones homologadas evitan el golpe de calor sin renunciar a la seguridad. Nada de mangas cortas.
- Presión de neumáticos bajo control. El calor dilata el aire y falsea las presiones. Revisa en frío y ajústalas según la carga y el tipo de conducción que vayas a hacer. Una presión inadecuada en asfalto recalentado multiplica el riesgo de derrape.
- Rediseña la ruta y el horario. Sal a primera hora de la mañana o al atardecer, evita las horas centrales del día y elige carreteras con tramos de sombra si es posible.
- Mucho ojo al asfalto reblandecido. En zonas urbanas, carreteras recién reasfaltadas o puertos de montaña, el firme se vuelve más resbaladizo de lo habitual. Reduce la velocidad y evita frenadas bruscas.

Por qué este calor extremo nos obliga a cambiar hábitos
Mayo no suele ser el mes del verano, pero el episodio cálido de finales de 2026 demuestra que los periodos de calor intenso se están adelantando y alargando en la península. En los últimos años, las olas de calor en primavera han sido cada vez más frecuentes, según los registros de AEMET, y los motoristas tenemos que adaptarnos a esta nueva normalidad. No se trata de dejar la moto en el garaje, sino de planificar los desplazamientos con la misma atención que le pondrías a una ruta invernal con hielo. La DGT aún no ha emitido recomendaciones específicas por calor, pero el sentido común dicta lo mismo que los mecánicos: si puedes evitar las horas de más bochorno, hazlo. Y si no, que tu equipamiento y la revisión de la moto no te fallen.
Tu Mecánico de Confianza
Para cerrar, tres chequeos de taller que todo motorista debería hacer antes de salir con temperaturas extremas:
- Refrigerante. Comprueba el nivel y el estado del líquido: si está viejo, la moto puede calentarse más rápido y castigar el motor.
- Cadena y piñón. El asfalto caliente dilata todos los metales. La tensión de la cadena debe revisarse con la moto fría y en el punto exacto que indica el fabricante.
- Filtro de aire y aceite. El calor multiplica la suciedad ambiental. Un filtro obstruido o un aceite degradado restan refrigeración y lubricación, dos enemigos declarados de la moto en verano.
Atento también a la legalidad: cualquier chaqueta o pantalón que uses debe llevar protecciones certificadas. La multa por no usarlas, si un agente lo interpreta como conducción temeraria, puede ir de los 200 a los 500 euros y conlleva pérdida de puntos. La AEMET ya ha lanzado el aviso climático; ahora la responsabilidad es tuya.

