La batería estado sólido Stellantis carga del 15% al 90% en 18 minutos

Stellantis inicia las pruebas en carretera de una batería de estado sólido de Factorial sobre un Dodge Charger Daytona. Las celdas cargan del 15% al 90% en 18 minutos, pero la producción masiva sigue sin fecha.

Stellantis prueba en carretera una batería de estado sólido de Factorial y carga del 15% al 90% en 18 minutos. Esa cifra, sobre el papel, reduce la espera a la mitad que la mejor tecnología actual de 800 voltios.

El grupo ítalo-francés ha elegido un Dodge Charger Daytona eléctrico como banco de ensayos. Un coche que, con sus toneladas y su vocación de músculo americano, no es precisamente el más querido por los puristas EV. La elección tiene lógica industrial: las baterías de estado sólido necesitan demostrar que aguantan picos de potencia brutales sin degradarse. Pocas plataformas lo ponen más a prueba.

Las celdas, del fabricante estadounidense Factorial, prometen una densidad energética de hasta 375 Wh/kg. Eso es casi un 40% más que las mejores celdas NMC que equipan los eléctricos actuales de Stellantis. La recarga, además, se desarrolla en un rango térmico muy amplio: de 30 grados bajo cero a 45 sobre cero.

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Por qué Toyota, VW y ahora Stellantis apuestan el futuro al estado sólido

La promesa del estado sólido no es solo la carga rápida. Es la densidad, que permite baterías más pequeñas con la misma autonomía o más kilómetros sin aumentar el peso. El dato de los 375 Wh/kg de Factorial supera con creces los 250-270 Wh/kg de las mejores celdas NMC y se acerca a los 400 Wh/kg que los ingenieros de Toyota llevan años persiguiendo sin éxito a escala industrial.

La diferencia con Toyota o Volkswagen es el enfoque. Stellantis no está desarrollando su propia química; compra la innovación. Factorial ya ha mostrado su tecnología en un Mercedes EQS que recorrió 1.205 kilómetros con una sola carga el año pasado, con margen para 137 km más. Ese mismo know-how compartido llega ahora a un Dodge Charger Daytona, un modelo que en configuración eléctrica está lejos de ser un superventas global. Eso reduce el riesgo: un fracaso en las pruebas no lastrará la reputación de un producto estrella.

La recarga ultrarrápida es la llave que abre la puerta al comprador que todavía desconfía del coche eléctrico.

Factorial ha creado un paquete de baterías con una “nueva arquitectura mecánica” diseñada internamente por Stellantis. El grupo no ha revelado la capacidad total ni la autonomía del prototipo. Ese silencio es habitual en las fases tempranas de validación: prefieren asegurar el dato antes que generar expectativas incumplibles.

El músculo eléctrico como banco de pruebas: un movimiento estratégico con doble lectura

Que Stellantis pruebe la batería del futuro en un Charger eléctrico dice mucho de su hoja de ruta. Dodge es una marca emocional en Norteamérica, pero su transición eléctrica está siendo difícil. El Charger Daytona ha recibido críticas por su peso excesivo y su precio. Aprovechar ese modelo para validar una tecnología clave envía un mensaje a dos bandas: al mercado y a los ingenieros de la competencia.

Stellantis STLA Large Motor16

Por un lado, muestra músculo técnico. Si un paquete de estado sólido puede alimentar un muscle car eléctrico sin sobrecalentarse y recargar en 18 minutos, podrá hacerlo en cualquier SUV o berlina. Por otro, revaloriza un producto que necesitaba argumentos más allá de la aceleración. “No se fabricarán coches eléctricos con baterías de estado sólido para el gran público esta década”, me comentó un ingeniero de un rival europeo hace solo tres meses. Stellantis parece empeñada en demostrar lo contrario, aunque sea a largo plazo.

El dato de los 18 minutos del 15% al 90% es irrelevante si no se acompaña de una vida útil de ciclo que aguante miles de recargas sin degradación severa. Factorial asegura que sus celdas son robustas, pero ninguno de sus inversores ha dado plazos de producción en serie. Ni Mercedes, ni Hyundai, ni Kia. Y eso que todos han apostado dinero real en la empresa.

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Análisis de Impacto

El dato de mercado: Stellantis necesitaba un golpe mediático sólido tras varios trimestres con márgenes bajo presión en Norteamérica. No hay fecha, pero el ruido es estratégico. Según los últimos registros de ACEA, las matriculaciones de eléctricos del grupo en Europa cayeron un 8% interanual en el primer cuatrimestre de 2026. Este anuncio no venderá coches mañana, pero recoloca a Stellantis en la conversación de futuro.

El rumor del paddock: La elección del Dodge no ha sido casual, según fuentes cercanas a la división de ingeniería consultadas por Motor16.com. “Querían un coche pesado, que penalizara cualquier debilidad térmica”, afirman. Eso explica la arquitectura mecánica nueva, que seguramente integre refrigeración líquida de alto flujo. De funcionar, el sistema será escalable a la plataforma STLA Large y luego a la STLA Medium.

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Veredicto Motor16: Stellantis va por buen camino, pero la competición es feroz. Factorial comparte inversores con media industria del automóvil, así que la ventaja se diluirá. El verdadero ganador será quien resuelva primero la fabricación en masa sin arruinar los márgenes. Y ahí, de momento, nadie ha movido ficha.

Factorial Energy ha demostrado que la química funciona. Ahora toca la ingeniería de producción. Y ese capítulo, en el sector de la automoción, solo se aprueba con una chequera enorme y al menos tres años de pruebas.